A
nadie le ha parado los pies.
Y la culpa es del resto de candidatos, que estaban hoy más preocupados por soltarnos su argumentario, por hacer su campaña, que por rebatirle.
Y España ha visto a la ultraderecha campar a sus anchas, con formas amables.
1:26 a. m. · 5 nov. 2019Twitter for iPhone
No hay comentarios:
Publicar un comentario