"(...) Así, muchos de nosotros nos encontramos con el mismo problema: la
imposibilidad de acceder a un seguro de salud. Hace tiempo que el sistema de sanidad de EEUU es un desastre:
lo era entonces y todavía lo es, porque aunque hay un sistema de
sanidad público, los gastos extra y los copagos son astronómicos.
Por
suerte, entre nuestros amigos había médicos y dentistas que consideraban
que nuestro trabajo era igual de valioso que el suyo. Entonces, se nos
ocurrió algo. Basándonos en el viejo sistema de trueques, diseñamos una
forma de intercambiar el arte de la medicina por la medicina del arte.
En
octubre de 2010, lanzamos nuestro primer festival de arte callejero que
duró todo un fin de semana, con música en vivo y eventos vinculados con
la salud. Lo llamamos O+, como el grupo y el tipo sanguíneo. El público
general podía participar mediante una donación. Los profesionales de la
salud podían ofrecer su trabajo en una clínica que montamos en la
calle.
Durante los siguientes años, miles de artistas como Lucius,
Spiritualized y artistas locales que han tocado con los B-52’s y David
Bowie, han recibido atención médica y dental valorada en cientos, a
veces miles de dólares. Algunos artistas incluso afirman que la atención que recibieron allí les salvó la vida. (...)
Los organizadores se han expandido para ofrecerle al público general
más recursos: kits de rescate para sobredosis de opioides, formación en
reanimación cardiopulmonar, conferencias sobre temas de salud y clases
de bienestar que duran todo el año.
Algunos políticos locales o
vecinos que no están de acuerdo con que se intercambie arte por atención
médica y dental han intentando poner trabas, pero la causa siempre ha
estado alimentada por un sentimiento de rebeldía y por la comprensión de
que los artistas necesitan atención médica y de que el arte es bueno para la salud.
"Para
cambiar el sistema a nivel nacional, hay que hacer miles de cosas a
nivel local y en algún momento el sistema evolucionará", asegura el
director ejecutivo de O+, Joe Concra, en cuyo edificio yo vivía cuando
comenzamos el proyecto. Concra trabajó como voluntario a jornada
completa durante años, hasta que gracias a becas y donaciones se
pudieron pagar tres modestos salarios a jornada completa y siete de
media jornada. "Cada vez que entro a la clínica, pienso: ‘Vaya, sí que
es posible construir un sistema nuevo’. Me niego a creer que es
imposible. Por eso seguimos trabajando en esto'". (...)
Ahora ya no está solo en la revolución: la red de sanidad
anticapitalista y antisistema de Kingston es solo un ejemplo de un
modelo que podría reemplazar a las corporaciones en el país. Los vecinos
han lanzado una cadena de radio no comercial, Radio Kingston WKNY,
con una programación representativa de las comunidades locales que se
emite gracias a grupos electrógenos si se corta la electricidad. También
existe una micro-moneda regional llamada la Moneda Hudson Valley para "generar un ecosistema que nos incluya a todos", en palabras de su cofundador David McCarthy. (...)" (Alexandra Malvar, eldiario.es, 09/11/19)
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