"(...) Con una derecha que no distingue lograr una muerte libre, consentida y
sin sufrimiento de un asesinato no hay posibilidad de entendimiento
para intentar dotar de alivio a quienes sufren una situación vital que
no soporta los mínimos de dignidad humana.
El único camino es aprobar la
ley de eutanasia y esperar a que dentro de diez años la adopten como
propia. Como ha ocurrido con todos los avances sociales a los que la derecha se ha negado por sistema desde el comienzo de la democracia. Se hará sin ellos, y a pesar de ellos.
(...) la deriva absurda propia de quien no tiene orden ni concierto, ni una
estructura intelectual de peso que le dé sustento y soluciones en época
de hambre de poder les ha llevado a tomar una postura contra la eutanasia propia de un debate iletrado:
la izquierda quiere instaurar la Endlösung para ahorrarse el dinero que
cuestan los viejos en sus últimos años de vida.
Esa es la postura del
Partido Popular en un debate que sustenta un abrumador consenso social.
Asombra la inopia, es difícil comprender que no haya masa gris en
Génova.Uno de los periodistas
que marca la agenda al PP, y así les va, desde la cadena de Federico
Jimenez Losantos dejaba ayer escrito: "MI TESTAMENTO VITAL: No autorizo a
nadie a que me acorte la vida ni un segundo. Mientras tenga vida,
seguiré luchando. Y no he pagado impuestos toda mi existencia para ahora
permitir a los golfos que nos gobiernan que se ahorren ni un solo mes
de mi pensión. Os jodéis, cabrones".
Supongo que habrá gente de los
suyos que le lea y piense que la ley de eutanasia permitirá acabar con
la vida de personas que no lo hayan pedido expresamente y que
después de un complejo proceso administrativo se le autorice a acabar
con su propia vida. Así funciona la fe y es ahí donde actúa un
pensamiento conservador que quizás ayude a comprender estas actitudes
desmedidas, irracionales, absurdas y delirantes.
Decía Roger Scruton que
el papel del intelectual conservador es asegurar a la gente que sus
prejuicios son ciertos. Solo bajo esta lógica de consolidar los
prejuicios y dogmas de la gente que está en contra de la eutanasia por
cuestiones religiosas se puede comprender esta aberración argumentativa
que la derecha ha iniciado. (...)
No hace falta más que dejarles hablar mucho y sentarse a recoger beneficios.
Una derecha que no distingue eugenesia de eutanasia. Una
derecha que no distingue pedir morir libremente con garantías y
dignidad con el exterminio y el genocidio de niños y ancianos. Una derecha que no distingue una muerte voluntaria de un asesinato. Esa es la derecha que nos ha tocado sufrir." (Antonio Maestre, 13/02/20)
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