"Cuatro páginas de periódico tienen el mismo número de letras
que el código genético del nuevo coronavirus: 30.000. En ese breve
texto hay suficiente información como para poner de rodillas a la
humanidad entera y obligar a miles de millones de personas a esconderse
en sus casas.
Una vez que infecta una célula humana, por ejemplo de la garganta,
el virus es capaz de hacer hasta 100.000 copias de sí mismo en apenas
24 horas. En cada copia pueden surgir pequeños errores —de una letra por
otra— que los nuevos virus van heredando igual que los monjes
medievales repetían las erratas al copiar un libro manuscrito. Y
estudiando esas erratas víricas se puede reconstruir la historia de la
pandemia.
Un equipo de científicos del Instituto de Salud Carlos III, en Madrid,
ha analizado ahora los 28 primeros genomas del virus leídos en España.
El rastro de las erratas no conduce a un único paciente cero,
sino que confirma “multitud de entradas” de personas infectadas desde
otros países durante el mes de febrero, según explica el bioinformático Francisco Díez,
primer firmante del estudio.
El 23 de febrero, el coordinador de
Emergencias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, afirmó: “En
España ni hay virus ni se está transmitiendo la enfermedad ni tenemos ningún caso actualmente”. Pero parece que para entonces el virus ya campaba a sus anchas. (...)
El nuevo análisis, publicado sin revisión externa en un repositorio abierto,
sugiere que el ancestro común de los 1.600 virus estudiados se
encontraba en la ciudad china de Wuhan alrededor del 24 de noviembre.
Trece de los genomas españoles pertenecen a la familia S, y 11 de ellos
están vinculados a un caso anterior detectado el 1 de febrero en
Shanghái. Los tres primeros S identificados en España son de muestras
tomadas los días 26 y 27 de febrero en Valencia.
Una semana antes, 2.500
aficionados valencianistas habían viajado a Milán para ver el partido
de fútbol Atalanta-Valencia, calificado como “una bomba biológica”
por el alcalde de Bérgamo, Giorgio Gori. Sin embargo, el análisis
genético sugiere que los coronavirus de la familia S ya circulaban por
España incluso antes, alrededor del 14 de febrero. Otra agrupación de
media docena de casos de Madrid apunta a que la familia G ya circulaba
por la capital en torno al 18 de febrero. (...)
El estudio permite comprobar la diseminación invisible y
explosiva del virus. El caso de Shanghái del 1 de febrero está
aparentemente emparentado con otras dos muestras tomadas en Francia el
25 y 26 de febrero, otra de Madrid del 2 de marzo, otra de Chile del 3
de marzo, otra de EE UU del 4 de marzo, otra de Georgia del 8 de marzo y
otra de Brasil del 16 de marzo. Las probables rutas de transmisión se
van complicando hasta formar una madeja en el mapamundi. Díez cree que
esta rama concreta del virus saltó desde España a otros seis países.
“En España no ha habido un paciente cero. No hay un paciente cero cuando una epidemia está ya tan diseminada”, recalca el virólogo José Alcamí, supervisor del trabajo junto a su colega Inmaculada Casas. El equipo del genetista Fernando González Candelas, de la fundación valenciana Fisabio, secuenció los tres primeros genomas españoles
del virus el 17 de marzo. Su grupo ya ha leído más de un centenar. “Por
la información que tenemos hoy, creemos que hubo al menos 15 entradas
diferentes en España. Es algo parecido a lo que ha sucedido en otros
países, como EE UU e Islandia, donde también se han identificado múltiples entradas del virus”, señala González. “El paciente cero no existe”, zanja. (...)
82 días desde el primer caso conocido
Solo han pasado 82 días desde que el 1 de febrero se detectó el primer caso en España, el de un turista alemán en la isla canaria de La Gomera. El hombre estaba vinculado a uno de los primeros brotes conocidos en Europa, el de un grupo de empleados de la empresa de productos automovilísticos Webasto que participaron en un curso de formación en Múnich junto a una compañera china, con familia en Wuhan. El segundo caso en España, un ciudadano británico que se contagió en los Alpes, se confirmó el 10 de febrero en Palma de Mallorca. Ambos casos fueron aislados y dados pronto de alta, así que el 23 de febrero las autoridades sanitarias pensaban que España estaba limpia de virus.El coronavirus, sin embargo, ya estaba circulando desde hacía muchos días, según sugieren ahora los datos genéticos y epidemiológicos. “Ninguna frontera ha podido parar al virus”, subraya el genetista Fernando González Candelas, de la fundación Fisabio. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) alertó el 18 de enero de que el aeropuerto de Wuhan tenía seis vuelos semanales directos a París, tres a Londres y otros tres a Roma. Así viajaron multitud de pacientes cero." (Manuel Ansede, El País, 23/04/20)
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