"El borrador que ultima el Ministerio de Seguridad Social
rebaja sensiblemente la cuantía de la prestación que había propuesto la
Vicepresidencia de Derechos Sociales, dado que se ha forzado a
tramitar con más rapidez de la que pretendía el ministro José Luis Escrivá.
En este documento uno de los requisitos es la renta por unidad familiar, a la vez que establece tramos por renta (ingresos) para evitar que se perciba o toda la ayuda (prestación) o ninguna.
LOS TRAMOS DE LA RENTA MÍNIMA
En el primer tramo de la renta mínima
se situarían los que se encuentren en peor situación económica, que
ingresarían el 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples
( IPREM), cuya cuantía en 2020 es de 537,84 euros al mes.
Y en el segundo tramo se añadiría un complemento de 1.200 euros al año por hijo a cargo, con un máximo de tres.
Es decir:
1) 430,27euros : Una familia de una persona.
2) 530.27 euros : Una familia con un hijo.
3) 630,27 euros: Una familia con dos hijos.
4) 730,27 euros: Una familia con tres hijos o más.
El Ministerio ha cifrado los hogares que percibiran esta "renta mínima"
en 1,8 millones de hogares, lo que vendría a superar el millón de
familias que anunció el Ministro Escrivá y confirmaron fuentes de Presidencia del Gobierno.
El borrador de la disposición tiene por objetivo reducir la pobreza severa
hasta en un 60%, dejando su tasa en el 2,7%, lo que situará a España
ocho décimas por debajo de la media de la Unión Europea. Entendiendo
por pobreza severa, según la tasa AROPE y la Estrategia Europa 2020
las personas en riesgo de pobreza y/o exclusión social que se
encuentran en alguna de las tres situaciones que se definen a
continuación.
1) Personas que viven con bajos ingresos (60% de la mediana del
ingreso equivalente o por unidad de consumo en el año anterior a la
entrevista).
2) Personas que sufren privación material severa (4 de los 9 items definidos) .
3) Personas que viven en hogares con una intensidad de empleo muy
baja (por debajo del 20% del total de su potencial de trabajo en el año
anterior a la entrevista).
La carencia material severa es la proporción de la población que vive
en hogares que carecen al menos de cuatro conceptos de los nueve
siguientes:
1) No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año.
2) No puede permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días.
3) No puede permitirse mantener la vivienda con una temperatura adecuada.
4) No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos (de 650 euros).
5) Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la
vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad...) o
en compras a plazos en los últimos 12 meses.
6) No puede permitirse disponer de un automóvil.
7) No puede permitirse disponer de teléfono.
8) No puede permitirse disponer de un televisor.
9) No puede permitirse disponer de una lavadora.
Este proyecto de renta mínima, elimina la condición de ser parado de larga duración o estar inscrito en el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), de tal forma que la ayuda sea compatible con el empleo hasta un cierto umbral de sueldo, que por ahora no cuantifica.
Este modelo ya se ha demostrado efectivo en el País Vasco. Permitiría
reducir los desincentivos a participar en el mercado laboral y evitaría
alterar las cifras de desempleo, ya que los beneficiarios no tendrían
que inscribirse como parados para poder percibir la ayuda. (...)" (GaliciaPress, 19/04/20)
"Los trabajos técnicos para configurar la nueva renta mínima vital se aceleran.
El Gobierno planea un ingreso familiar que beneficiará a los hogares (un millón) más que a los individuos que los componen (tres millones), según el tipo de familia, el número de hijos y su índice de pobreza.
Estos componentes dibujarán un abanico tipológico de 12 casos
básicos de hogar. El coste total se estima en cerca de 5.500 millones de
euros anuales, una cifra que equivale a algo más de la mitad del coste
de las pensiones en un solo mes y que se irá rebajando a lo largo del
tiempo, a medida que la renta mínima vaya absorbiendo otras ayudas
sociales.
El diseño de la renta corre a cargo del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, que encabeza José Luis Escrivá, y el Ministerio de Hacienda, con María Jesús Montero, en contacto con otros como el de Trabajo, de Yolanda Díaz, y la Vicepresidencia de Derechos Sociales, de Pablo Iglesias.
El Ejecutivo prevé que vea la luz en mayo. La renta vital
será un instrumento permanente —y no temporal—, como fijó el pacto de
Gobierno del 30 de diciembre. Este preveía (punto 2.4.2) un “mecanismo
general de garantía de renta para familias sin ingresos o con ingresos
bajos”.
Su esquema básico ya está consolidado, indican
fuentes de la Administración. Se organizará en torno a los hogares: se
distinguirán 12 tipologías básicas de familia para incorporar cualquier
situación de pobreza extrema. Y se permitirá que sus beneficiarios
compaginen la ayuda con un empleo durante unos meses: la idea es
incentivar la incorporación de los beneficiarios al mercado laboral, en
vez de disuadir de ella. También se computarán todos los ingresos por
rentas del hogar y, como novedad en el panorama fiscal español, un
examen del patrimonio. Esto, junto al estrecho cruce de datos entre
Seguridad Social y Hacienda, intentará desde el principio evitar los
fraudes y combatir la economía informal.
Altos cargos de
los departamentos implicados han iniciado distintas reuniones con las
comunidades y los municipios. Con las autonomías, porque las
competencias sociales son compartidas o concurrentes. Ellas ostentan la
de la “asistencia social” (artículo 148 de la Constitución y Estatutos),
y el Gobierno, la de la Seguridad Social (artículo 149). (...)
El diseño de la gestión del ingreso vital atribuye a los
municipios un rol clave, para que ejerzan como factor sobre el terreno
de una suerte de “ventanilla única” de todas las ayudas sociales.
El planteamiento general de la operación se orquesta sobre el estudio Los programas de rentas mínimas en España, que la Autoridad Fiscal (Airef) alumbró en junio del año pasado,
cuando estaba al mando del hoy ministro de Seguridad Social. Ese punto
de arranque, que ya prefiguraba el conjunto de propuestas incorporadas
ahora al proyecto, está siendo actualizado en las cifras, entonces
correspondientes a 2017. Y está buscando el encaje en las
disponibilidades fiscales. (...)" (Xavier Vidal-Folch|Manuel V. Gómez , El País, 19/04/20)
No hay comentarios:
Publicar un comentario