28.4.20

En manos de un mamarracho... de Trump

"Donald Trump se está superando a sí mismo en esta crisis sanitaria provocada por la pandemia. La sugerencia de que se ensaye la posibilidad de aniquilar el coronavirus inyectando lejía en los pulmones ha rebasado ya cualquier límite. (...) 

El término mamarracho utilizado en el titular procede del árabe muharrig (bufón) y, según la Real Academia, es una palabra que se utiliza de manera coloquial para describir a una “persona estrafalaria o ridícula”. El diccionario precisa que se puede usar como insulto, pero en este caso la utilizo de forma respetuosa en términos estrictamente descriptivos (...)

En la rueda de prensa que se celebró el jueves en la Casa Blanca, William Bryan, un cargo del Departamento de Seguridad Interior, detalló la susceptibilidad del virus a la lejía y el alcohol isopropílico en un contexto de higiene de objetos. De repente, Donald Trump se abalanzó sobre el micro: “un minuto”. Y se interrogó: ¿No hay una manera en que podamos hacer algo así, mediante una inyección en el interior o casi una limpieza? Porque, ya ven, se mete en los pulmones, en tremendas cantidades en los pulmones. Así que sería interesante comprobarlo”.


No satisfecho con sugerir que se investigara si una inyección de lejía mata los virus que invaden los pulmones y al hilo de la exposición de Bryan, que había expuesto también los efectos del calor y los rayos ultravioleta sobre el virus, Trump propuso igualmente que se investigara “meter luz en el cuerpo, a través de la piel o de alguna otra manera” y le preguntó a la doctora Deborah Birx, la coordinadora de la respuesta de la Casa Blanca a la pandemia: “¿Has oído que se use luz y calor para curar?”. Visiblemente incómoda rspondió: “No como tratamiento”. Y cuando empezaba a esbozar una explicación fue cortada por el presidente.


Aunque cualquier niño de seis u ocho años sabe que no se puede beber la lejía porque el que lo hace se muere (y con él, eso sí, todos los virus que lleve dentro), innumerables médicos no tuvieron más remedio que aparecer en los medios de comunicación para alertar a los ciudadanos de lo peligroso que es ingerir desinfectantes, al igual que los fabricantes de esos productos, obligados por las autoriddes a alertar en los envases de su peligrosidad. El viernes Trump dijo que todo eso que había dicho el día anterior era una “broma” que había gastado a los periodistas. (...)

Para contextualizar la situación, un dato: según las cifras oficiales, EEUU tuvo 58.159 bajas mortales en la guerra de Vietnam, un número que será superado mañana o pasado por las víctimas del coronavirus."                   (Sebastián Serrano, Alternativas Económicas, 26/04/20)

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