"(...) Ahora el problema es la deuda pública. Italia , España y Portugal no son considerados activos libres de riesgo por los inversores internacionales y la fuga de capitales en marzo ha sido muy intensa y continua.
La intervención del BCE ampliando su programa de compras, 750.000 millones de euros, evitó un rescate de Italia.
España y Portugal habrían ido inmediatamente detrás. Pero al ritmo de compras actual el program se agotará este verano.
Los eurobonos serán inevitables pero ha quedado claro que no llegarán a corto plazo y que la hoja de ruta pasa por el rescate del MEDE. España necesita emitir este año unos 300.000 millones de euros de deuda pública. El BCE comprará unos 100.000 millones. La banca española puede comprar otros 100.000 millones.
Necesitamos convencer a los inversores internacionales para que nos compren otros 100.000 millones o no habrá dinero para pagar todas las medidas que está aprobando el gobierno, incluidas las pensiones. (...)" (José Carlos Díez, El País, 17/04/20)
"El BCE se prepara para aumentar las compras de deuda y rebajar la presión sobre España e Italia.
Con la mácula del resbalón inicial de Christine Lagarde, cuando en los primeros días de presión sobre la prima de riesgo italiana dejó caer que el Banco Central Europeo (BCE) no estaba para diferenciales —echando por tierra buena parte del discurso de su predecesor, Mario Draghi—, el eurobanco ha aprendido las lecciones del pasado. (...)
La presidenta del eurobanco ha remarcado este jueves en la reunión (virtual) de primavera del FMI que se “prepara” ya “para aumentar” las compras de deuda de los países más afectados por el brutal zarpazo del coronavirus, ajustando la composición de las mismas en la cuantía y el tiempo que se requiera. En otras palabras: Fráncfort hará todo lo necesario para mantener bajo control los tipos de interés a los que se financian Italia y España, evitando con las adquisiciones de papel de ambos países (y de Portugal, Grecia y cualquier otro) un potencial aumento de la presión de los mercados.
A finales de marzo, el guardián de la política monetaria europea dio un paso trascendental al eliminar los límites por países, un movimiento que le permite salir en auxilio de los más necesitados sin restricciones.
El BCE, ha subrayado Lagarde este jueves, “explorará todas las opciones y eventualidades para apoyar a la economía [de la zona euro] en este impacto”. El ya manido “haré todo lo que sea necesario y créanme, eso será suficiente” de Draghi volvió este jueves a escena en el discurso de su sucesora: “El Consejo de Gobierno está comprometido en hacer todo lo necesario, dentro de su mandato, para ayudar a la zona del euro en esta crisis”.
Poco antes de que hablase su jefa, la responsable de operaciones de mercado y miembro del máximo órgano de gobierno de la institución, Isabel Schnabel, ha incidido en la idea de que el Banco “está listo para ajustar todos sus instrumentos tanto como sea necesario para evitar una fragmentación que obstaculice la política monetaria”. Una retórica contundente y por partida doble que ha permitido a las primas de riesgo de España y de Italia una tregua tras la tendencia. (...)" (Ignacio Fariza, El País, 16/04/20)
"El BCE se prepara para aumentar las compras de deuda y rebajar la presión sobre España e Italia.
Con la mácula del resbalón inicial de Christine Lagarde, cuando en los primeros días de presión sobre la prima de riesgo italiana dejó caer que el Banco Central Europeo (BCE) no estaba para diferenciales —echando por tierra buena parte del discurso de su predecesor, Mario Draghi—, el eurobanco ha aprendido las lecciones del pasado. (...)
La presidenta del eurobanco ha remarcado este jueves en la reunión (virtual) de primavera del FMI que se “prepara” ya “para aumentar” las compras de deuda de los países más afectados por el brutal zarpazo del coronavirus, ajustando la composición de las mismas en la cuantía y el tiempo que se requiera. En otras palabras: Fráncfort hará todo lo necesario para mantener bajo control los tipos de interés a los que se financian Italia y España, evitando con las adquisiciones de papel de ambos países (y de Portugal, Grecia y cualquier otro) un potencial aumento de la presión de los mercados.
A finales de marzo, el guardián de la política monetaria europea dio un paso trascendental al eliminar los límites por países, un movimiento que le permite salir en auxilio de los más necesitados sin restricciones.
El BCE, ha subrayado Lagarde este jueves, “explorará todas las opciones y eventualidades para apoyar a la economía [de la zona euro] en este impacto”. El ya manido “haré todo lo que sea necesario y créanme, eso será suficiente” de Draghi volvió este jueves a escena en el discurso de su sucesora: “El Consejo de Gobierno está comprometido en hacer todo lo necesario, dentro de su mandato, para ayudar a la zona del euro en esta crisis”.
Poco antes de que hablase su jefa, la responsable de operaciones de mercado y miembro del máximo órgano de gobierno de la institución, Isabel Schnabel, ha incidido en la idea de que el Banco “está listo para ajustar todos sus instrumentos tanto como sea necesario para evitar una fragmentación que obstaculice la política monetaria”. Una retórica contundente y por partida doble que ha permitido a las primas de riesgo de España y de Italia una tregua tras la tendencia. (...)" (Ignacio Fariza, El País, 16/04/20)
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