"La Confederación Vallisoletana de
Empresarios (CVE) ha lamentado que el cómputo de víctimas en residencias
de ancianos, a las que tachan de "colectivo no productivo desde el
punto de vista económico", vaya a retrasar en Castilla y León el proceso
de desescalada, el paso de la fase 0 a la 1.
Desde la
patronal vallisoletana se preguntan cómo quedaría la tasa de enfermos
de las diferentes áreas de salud si en su cálculo se excluyeran los
datos de focos de riesgo como pueden ser las residencias de ancianos
puesto que no es sociedad productiva que vaya a incorporarse a puestos
de trabajo.
Del análisis de los datos que proporciona la Junta de
Castilla y León, la Confederación Vallisoletana de Empresarios afirma
tener la sospecha de que el número de fallecidos por COVID en
residencias son los que están provocando que los datos de las áreas de
salud estén por encima del criterio que se ha marcado la Junta de
Castilla y León.
Los empresarios, continúa CVE a
través de un comunicado, recuerdan que están alineados con la necesidad
de salvaguardar de forma prioritaria la salud y la seguridad de los
ciudadanos, "pero tener criterios más restrictivos y avanzar de forma
más lenta que otras comunidades autónomas en la desescalada va a traer
graves consecuencias para nuestra economía en términos de pérdida de
competitividad, dejando a nuestras empresas en clara desventaja frente a
otras, acompañado, previsiblemente, de un incremento de empresas
cerradas y ciudadanos en el desempleo". (...)
CVE considera prioritario que la Junta permita avanzar en la desescalada
y activar la economía, y para ello, "debería salir de una posición
cómoda de medidas pasivas para combatir la pandemia, como puede ser el
mantener confinada a la sociedad e hibernar la economía, y comenzar a
aplicar medidas activas que garanticen la salud de las personas". (eldiairo.es, 14/05/20)
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