"(...) La potencia económica alemana ha permitido ampliar
la prestación por suspensión temporal de empleo al 80% del salario
durante dos años, mientras que Francia compensa el 84% del salario.
Por el contrario, en España se cobra el 70% de la base reguladora durante los primeros seis meses y después baja al 50%.
Esto implica un mayor recorte en el poder adquisitivo de las familias
españolas afectadas y una peor base comparativa para reactivar el
consumo y la economía.
Alemania
también concentra el 51% de los más de 1,95 billones de euros de ayudas
públicas de emergencia a las empresas aprobadas hasta ahora por la
Comisión Europea, cuando sólo representa una 25% del PIB de la UE.
Francia suma el 17,5% de las ayudas aprobadas, Italia el 15,5% %,
Bélgica el 3%, Polonia el 2,5% y España menos del 2%.
Esto ofrece una
ventaja comparativa a las compañías alemanas que gracias a un mayor
nivel de ayuda pública podrán capear la recesión con mayor facilidad que
las empresas de otros países más débiles, como España.
La presidenta de
la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reconoció ante el Parlamento
Europeo el 13 de mayo que esa
ventaja desleal que están obteniendo las empresas de los Estados más
ricos desequilibra el mercado único europeo en beneficio de esos países.
Tras muchas vacilaciones, la cancillera alemana, Angela Merkel, ha propuesto con el presidente francés, Emmanuel Macron, un fondo de recuperación europeo de 500.000 millones de euros, que se financiará mediante la emisión de deuda de la UE y
que costearán el conjunto de países europeos a través del presupuesto
comunitario. El fondo servirá para ayudar a los países y regiones más
afectados mediante transferencias no reembolsables, en lugar de créditos
a devolver como durante la anterior crisis de la eurozona.
Limitar el daño
Este giro copernicano de Merkel obedece a la constatación de que la
economía alemana sufriría peligrosamente si los mercados claves para
sus exportaciones quedan encallados en una larga recesión, como Francia (107.000 millones), Italia (68.000 millones) y España (44.000 millones), entre otros. La
poderosa Federación de la Industria Alemana había defendido una ayuda
financiera europea “sin precedentes” y una “verdadera solidaridad
fiscal” con los países más afectados para limitar el daño a las empresas y la sociedad.
No obstante, la cifra Merkel-Macron queda muy lejos de los 2 billones reclamados por el Parlamento Europeo o de los 1,5 billones propuestos por el Gobierno español en abril. La Comisión Europea presentará su propuesta el 27 de mayo.
Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia, que defienden que las ayudas sean créditos en lugar de transferencias,
ultiman una iniciativa que condicione cualquier ayuda europea a aplicar
reformas económicas de envergadura. Los detalles sobre las condiciones
de concesión de esas ayudas determinarán el verdadero alcance del plan y
qué tipo de UE saldrá de esta crisis." (Eliseo Oliveras, El Periódico, 21/05/20)
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