"Entrevista al Senador Gianluigi Paragone, fundador de Italexit.
El 23 de julio de 2020 se hizo por
fin realidad el rayo de esperanza que muchos llevábamos largo tiempo
esperando para el sur de Europa. Esta esperanza se llama Italexit, un
partido creado por el Senador italiano de 48 años Gianluigi Paragone.
Italexit tiene como objetivo la
recuperación de la soberanía monetaria italiana y la salida de Italia de
la Unión Europea. En su manifiesto fundacional (https://italexit.it/il-manifesto/) se recogen los nueve puntos sobre los que se basa el proyecto político del nuevo partido:
- Salida del euro y recuperación de la soberanía monetaria
- Reversión de las privatizaciones y creación de una banca pública
- Reindustrialización e innovación tecnológica
- Soberanía alimentaria
- Pleno empleo mediante el trabajo garantizado
- Recuperación del control de las fronteras por parte del estado
- Recuperación de la sanidad pública
- Plan de acción ecológico
- Creación de un nuevo marco europeo basado en la soberanía de todos los países
La entrevista que se reproduce a
continuación es la primera entrevista que Gianluigi Paragone concede en
español. Fue realizada el 28 de julio de 2020. (...)
Italexit es un proyecto complejo y de
carácter inevitablemente transversal. Los tres factores para conseguir
dicha transversalidad son, en palabras de Paragone, el socialismo, el
catolicismo y el liberalismo (no el neoliberalismo, al cual se opone
frontalmente). Un equilibrio difícil, pero enormemente esperanzador.
Si
Italexit triunfa a la hora de agrupar bajo su propuesta electoral a las
tres tradiciones sobre las que se fundamenta, conseguiría una obra
magnífica en la que se hermanarían personas de todas las procedencias
para conseguir un objetivo común: la recuperación de la soberanía como
único medio para poner fin al desastre económico y social que han
supuesto el euro y la Unión Europea para Italia y el sur de Europa.
Al igual que toda esperanza, Italexit
también encierra un enigma que todavía no podemos desvelar. Tendremos
que observar su desarrollo y su acción política. Sin embargo, en la
propuesta de Italexit hay un signo que la convierte en un proyecto mucho
más serio que otros proyectos innovadores del pasado. Me estoy
refiriendo a la apuesta de Italexit por la teoría monetaria moderna.
Si
como efectivamente afirma Gianluigi Paragone, Italexit adopta los
principios de la teoría monetaria moderna como eje fundamental de su
propuesta económica, es posible que no solo estemos ante un movimiento
político llamado a mejorar drásticamente la situación económica de
Italia, sino que es posible que estemos ante un partido con la capacidad
de revolucionar hacia mejor la vida económica de todos aquellos países
que sigan sus pasos.
¿Por qué debe Italia salir del euro y de la Unión Europea?
Porque a Italia no le conviene estar
en la Unión Europea. A Italia le conviene a medio y largo plazo tener su
propia moneda. Además, pienso que el proyecto de la UE está destinado a
derrumbarse, por lo que creo que lo mejor es marcharse.
¿Cuál es el principal obstáculo que espera usted encontrarse en su
lucha por la soberanía de Italia? ¿Tiene usted miedo a posibles
represalias si su proyecto político gana fuerza?
Mi principal miedo es que a los
italianos no se les dé la oportunidad de entender mi propuesta y que no
entiendan que la Unión Europea es una enemiga que los va a empobrecer.
Europa se aprovecha de los recursos italianos. Mi propósito es que la
ciudadanía comprenda por qué Italia estaría mejor fuera de la UE.
Puede
que los ciudadanos hayan creído que Italia ha superado mejor los retos a
los que se ha enfrentado por estar dentro de la UE; sin embargo, esa es
una opinión indemostrable. Cuando los ciudadanos se ahogan, Europa deja
que saquen la cabeza del agua para respirar, pero luego les vuelve a
meter la cabeza en el agua. Los italianos están acostumbrados a respirar
así y no comprenden que se puede respirar de otra manera.
¿Qué pasos concretos debería tomar Italia para abandonar el euro y la Unión Europea y estabilizar después la economía del país?
El primer paso y el más importantes
es una votación democrática y popular. Si los italianos no confían en un
partido que gane una votación así, no se puede hacer nada. La UE ha
sido construida de arriba hacia abajo, pero no se puede salir de ella
sin el consenso popular. Ningún partido puede pretender sacar a Italia
del euro y de la Unión Europea sin dar este paso. Es importante que los
italianos comprendan los peligros que conlleva formar parte de la UE.
¿Cuáles serían las principales diferencias entre el Brexit y el
Italexit? ¿Cree usted que el camino de Italia hacia su soberanía sería
más difícil que el de Reino Unido?
La primera diferencia es que el Reino
Unido tiene su propia moneda e Italia está en la eurozona. Esa es la
dificultad principal. La segunda diferencia macroscópica es cultural y
de carácter constitucional. La constitución italiana es muy distinta de
la Carta Magna británica. La Constitución italiana es una mezcla
perfecta de tres grandes tradiciones: el socialismo, el catolicismo
respetuoso con los derechos de los ciudadanos y el liberalismo (no el
neoliberalismo).
El liberalismo permite la propiedad privada, pero
siempre dentro de los límites de la Constitución. Aunque las tradiciones
del Reino Unido y de Italia son diferentes, ambas comparten intereses
comunes y se sitúan fuera de lo establecido por la UE.
Imaginemos que estamos en el día después de las próximas elecciones en Italia y que Gianluigi Paragone es el nuevo Presidente del Consiglio dei Ministri. ¿Qué pasaría a partir de ese momento? ¿Cuáles serían los hitos fundamentales durante el mandato de Gianluigi Paragone?
Una situación así significaría que mi
partido ha ganado las elecciones gracias a la voluntad clara de los
votantes. Cada acción política presupone una dimensión dialéctica. Salir
del euro o de la UE no es una cuestión muscular. La UE actuaría en
favor de sus propios intereses si no se enfrentara a un país que, no
mediante un referéndum, sino mediante unas elecciones libres, decidiera
salir de la UE porque es un proyecto en el que ya no cree.
Entonces habría dos escenarios
posibles.
En el primero se deberían renegociar los tratados con la UE de
manera inteligente y siempre con el objetivo claro de abandonar la UE.
El segundo escenario es aquel en el que no se llega a ningún acuerdo.
Entonces, la UE no debería escandalizarse de que Italia optara por un
plan B para salir de manera no negociada.
Usted ha defendido públicamente la teoría monetaria moderna. ¿Qué
papel jugaría la teoría monetaria moderna en su gobierno? ¿Contempla
usted una Italia en la que, gracias a la soberanía monetaria, se
alcanzara el pleno empleo permanente sin inflación tal y como proponen
Bill Mitchell, Pavlina Tcherneva y el resto de economistas de la teoría
monetaria moderna?
Para mí es fundamental que la clase
dirigente no conduzca a los ciudadanos a la pobreza en medio de una
crisis. Sin embargo, ese es precisamente el objetivo de las élites de la
UE, que han aprovechado la crisis para empobrecer a la ciudadanía. Para
mí el pleno empleo es una condición primordial.
Hay que recordar que el
primer artículo de la Constitución italiana dice que Italia es una
república democrática fundada sobre el trabajo. Por tanto, los padres de
la Constitución entendieron que el pleno empleo es un objetivo
fundamental. El trabajo es un derecho de la ciudadanía, no algo que se
le concede como un favor. El estado debe garantizar el acceso al
trabajo. Hoy en día, se desprecian los derechos de los trabajadores y
dentro de Europa los trabajadores italianos son los más explotados. Por
eso los salarios de los italianos se han devaluado.
Por su parte, el
estado les dice a los ciudadanos que tienen que endeudarse para que su
sueldo tenga más valor. O sea, te quitan derechos laborales, pero a
cambio te dan la posibilidad de endeudarte sosteniendo que las tasas de
interés son favorables a aquellos que se endeudan. Nosotros sin embargo
decimos que el que se endeuda renuncia a su libertad.
La teoría monetaria moderna es una
perspectiva importante para lograr el objetivo primordial del pleno
empleo. La teoría monetaria moderna es un instrumento que hace las veces
de taller mecánico en el que reparar el coche de la economía con objeto
de llegar a las metas que nos hemos marcado.
¿Cuáles son sus referentes en materia de política económica y en
el plano ideológico? Se lo pregunto porque hay muchas personas que no
saben dónde colocarle dentro del espectro político ¿Se considera usted
un hombre de izquierdas o de derechas?
Cuando un emprendedor intenta no ser
aplastado por una multinacional, no te pide el carné de izquierdas o de
derechas. Cuando un trabajador se queja porque sus derechos laborales no
están siendo respetados ya que está siendo explotado por el sistema
económico, al trabajador no le importa si eres de izquierdas o de
derechas, lo que te pregunta es si estás dispuesto a luchar por sus
derechos. Por eso los derechos del emprendedor y del trabajador
encuentran un punto de unión en la Constitución italiana, ya que la
Constitución italiana no legitima a la clase política para que atente
contra los trabajadores destruyendo sus empleos.
El papel de mi
propuesta política es recuperar el verdadero objetivo de la Constitución
italiana. Para mí es fundamental que se recupere el espíritu de la
Constitución, el cual se basa en los ideales socialistas, católicos y
liberales. En el ámbito de la Constitución hay espacio para la libertad
de empresa, pero el artículo 36 deja claro cómo hay que remunerar al
trabajador. Los padres de la Constitución no se peleaban por la cuestión
de quién tenía que ganar más o menos dinero, sino que se preguntaron
cómo redactar la mejor Constitución posible con el objetivo de encontrar
un equilibrio óptimo en la vida de los italianos.
Sin embargo, me he leído las propuestas del Manifiesto Italexit y
no he encontrado ninguna que no pueda ser considerada de izquierdas.
Eso es porque son propuestas
socialistas. Sin embargo, esas propuestas también podrían pertenecer a
lo mejor del catolicismo, cuando en su edad dorada luchaba por las
pequeñas empresas. Probablemente los peores ataques a la clase
trabajadora han venido de los partidos de izquierda desde que adoptaron
el neoliberalismo. Tú encuentras el sentido socialista, pero en esas
propuestas también se expresan el sentido y las opiniones de los
liberales y de los católicos. Eso es lo que hoy hace falta, darle la
garantía al trabajador de que no va a estar a merced de los mercados y
darle la garantía al emprendedor italiano de que el pez chico no será
engullido por el pez grande de las multinacionales.
Hoy el empresario
tiene que soportar la peor de las presiones fiscales, la peor de las
burocracias y lo peor de la globalización, pero en cambio las
multinacionales engullen la inventiva de los pequeños empresarios. Esto
me parece profundamente injusto. El catolicismo, el socialismo y el
liberalismo son funcionales en la economía real si se incorporan todos
juntos, no se puede vivir bajo una ley marcial permanente.
¿Cómo se imagina usted a Italia dentro de 10 años?
Si seguimos con las mismas políticas
que hasta ahora, Italia será más pobre, estará más humillada y estará
todavía más a la venta mediante rebajas y liquidaciones. Pero ese no es
solo el caso de Italia. Italia es un país muy fuerte, pero la crisis
afectará a todo el Mediterráneo y el espacio político de Europa no
presta atención a los países a los que el norte llama PIIGS.
¿Cuál es la relación que debe mantener Italia con el resto de
Europa? ¿Habría que sustituir a la Unión Europea por otro órgano de
carácter europeo o sería mejor olvidarnos de todo el proyecto?
El proyecto de la UE es un proyecto
que, según los tratados vigentes, ni voy a considerar, ni voy a intentar
corregir. No obstante, Italia es un país que, igual que otros países
soberanos, podría ser un actor importante en una nueva Europa de tipo
confederal en la que los plenos poderes estuvieran en manos de los jefes
de estado. Ellos serían los que decidirían las medidas económicas y su
relación con los mercados. Así podrían decidir en todo momento sus
políticas económicas y sociales.
Una vez conseguida la plena soberanía, ¿cuáles son los principales retos a los que se enfrentaría Italia?
El estado debería hacerse con una
parte de la deuda pública que ahora está en manos de los mercados
especulativos. El estado tiene que volver a ser un estado fuerte con
poder para enfrentarse a las tempestades de los mercados financieros y
de la globalización. Italia debe tener un estado que esté del lado de
los emprendedores y de los trabajadores y que sepa que las cosas
pequeñas son importantes.
Nosotros partimos del concepto de que lo
pequeño es precioso. En esto se basa nuestra historia, la cual está
hecha de señoríos y villas que desafiaban a las grandes familias. Hoy en
día se está perdiendo la idea de que lo pequeño es precioso. Esta
pérdida es un gran error. Lo pequeño dota de valor añadido a Italia. Lo
pequeño es la fuerza de un estado ganador.
Muchísimas gracias por su tiempo, Señor Paragone. Le deseo los mayores éxitos.
Muchas gracias."
(Entrevista al Senador Gianluigi Paragone, fundador de Italexit , Carlos García Hernández, redmmt, 03/08/20)
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