"Esta entrevista la estamos haciendo en un parque porque es el distrito centro, pero si fuera un poco más al sur, no podríamos hacerla. Pero sí en una casa de apuestas. Es una cosa insólita”, reflexiona Íñigo Errejón, en mitad del Casino de la Reina mientras los niños corretean tras salir de clase y algunos vecinos han bajado a jugar al pimpón en esta zona rehabilitada durante el mandato de Manuela Carmena. (...)
La situación es “desastrosa” en Madrid, lamenta el líder de Más País. Se trata, añade, del “fracaso social y sanitario del modelo neoliberal”. Lanza detrás de su mascarilla negra que el propio Ejecutivo de Madrid ha reconocido de facto que es “fallido”. Lo subraya con contundencia: “Ayuso es una mezcla perfecta y explosiva de incompetencia y fanatismo
Este “fanatismo” que ha llevado a adelgazar lo público y que ahora pide ayuda a Pedro Sánchez. “Madrid tiene que estar medicalizado, no militarizado”, sube el tono indignado ante lo que está pasando. Con otro mensaje directo a La Moncloa: que no deje “solos” con Ayuso a los vecinos de esta autonomía.
¿Cómo está Madrid?
En una situación desastrosa y amenazada de romperse y fragmentarse. El desastre en Madrid representa el fracaso social y sanitario del modelo neoliberal. Durante mucho tiempo, más de dos décadas del PP, se ha querido hacer de Madrid una especie de laboratorio en el que se iba haciendo cada vez más pequeño lo público porque decían que así la gente era más libre.
Y el resultado, cuando ha venido una pandemia, es que no sólo hemos tenido más dificultades para reaccionar, sino que su fanatismo y su obsesión por no confiar en lo público ha hecho que nuestros maestros y nuestros profesionales sanitarios estén desbordados y que los ciudadanos cuando llaman a un centro de salud a menudo no les cogen el teléfono y se tienen que rastrear ellos mismos. La señora Ayuso dice que no hay médicos y, sin embargo, tenemos más de ocho mil personas que se han ido al extranjero porque las condiciones son malas. Qué significa eso, en resumen...
¿Qué?
El desastre de la gestión en Madrid revela el fracaso de un modelo. La pandemia nos ha cogido débiles como país, pero particularmente en los sitios donde lo público se ha ido adelgazando. En los peores momentos nos dimos cuenta de que lo único que nos salvaba era la empatía de la sociedad y los servicios públicos.
Creo que hoy la inmensa mayoría de la ciudadanía, piense lo que piense ideológicamente, tiene ansiedad e incertidumbre en Madrid. Eso tiene que ver con que no tenemos un Gobierno, tenemos un absoluto desastre instalado en la Puerta del Sol. Tiene un nombre propio, que es el de la calamidad, Isabel Díaz Ayuso, que es una mezcla perfecta y explosiva de incompetencia y fanatismo, pero que se sostiene gracias a Cs y Vox.
¿Hay un Madrid de ricos y uno de pobres?
Hay un Madrid segregado y otro que no. Esta entrevista la estamos haciendo en un parque porque es el distrito centro, pero si fuera un poco más al sur no podríamos hacerla.
Con unos datos en esta zona del centro muy parecidos a los de los barrios confinados…
La verdad es que todos los epidemiólogos dicen que al aire libre es donde menos riesgo hay. ¿Por qué la gente se contagia más en los distritos del sur que son los más humildes? Básicamente porque las viviendas son más pequeñas, tienen más trabajos de cara al público y de atención y cuidados por lo que es más difícil guardar la distancia social, han tenido más dificultades para teletrabajar, usan más el transporte público que está más masificado y no se pone más frecuencia, usan una Sanidad pública maltratada…
Una de las mayores tonterías en los días más duros del virus, y lo estamos comprobando en esta segunda oleada, es que el virus no entiende de clases. ¡¿Cómo que no?! El virus, el confinamiento y las consecuencias de la crisis golpean de forma muy diferente según donde hayas nacido. ¿Es lo mismo confinarse en una casa de 40 metros cuadrados que en una de 200? ¿O con jardín y sin jardín? ¿O el riesgo de que como me quede en casa me echan y no vuelvo a tener trabajo? Ahora, ¿qué haría un Gobierno normal?
¿Qué?
Diría que ya que el virus castiga más a las familias trabajadoras y humildes, allí habría que volcarse: más metros, más vagones de tren, más maestros para bajar la ratio de alumnos, más rastreadores, más refuerzo en la atención primaria… En lugar de esto, Ayuso pide a Pedro Sánchez que mande al Ejército a los barrios populares y los segrega, los trata como a madrileños de segunda.
Las medidas que se adoptan en Madrid van a tener que ser iguales para todos los madrileños y más duras. Dice mucho de qué visión del mundo tiene la gente que gobierna Madrid: lo primero ha sido castigar a quien estaba ya castigado. Madrid lo que tendría que estar es medicalizado, no militarizado. Tienen una obsesión contra lo público. En algo se habrán tenido que gastar la lluvia de millones que les ha dado el Gobierno nacional.
Ayuso dice que no hay médicos…
Bueno, dice que no hay gente que lo estudie en España. Sólo mirando la nota de corte uno se da cuenta que es una carrera demandada, pero es que además sólo hay que preguntar a los expertos. Es que la gente por un contrato de seis meses y en malas condiciones se busca la vida donde puede. España y Madrid exportan médicos y enfermeros que se van a Portugal, Inglaterra o Francia. ¿Qué pasa? ¿No les gustaría quedarse aquí? Lo que pasa es que las condiciones son malas.
Y eso es porque tienen una obsesión contra lo público. Eso casa mal con la época en la que estamos, que nos ha demostrado que si no hay Estado fuerte, hay sociedad débil. No les entra en la cabeza por fanatismo y su solución es segregar a los barrios. De esa forma sui generis de confinamiento de clase y para pobres, no podríamos estar en un parque pero sí grabando esta entrevista en una casa de apuestas, que es una cosa insólita.
Se están estudiando nuevas medidas para este viernes. ¿Fueron totalmente insuficientes? ¿Por qué han llegado tan tarde? ¿Qué medidas habría que tomar?
La primera oleada del virus nos cogió a todos desprevenidos, no sabíamos lo que era, por tanto hay un cierto factor sorpresa que influye en que los poderes públicos tomaran decisiones tarde. Pero ahora la situación no es esa: todos sabíamos lo que venía. Es indignante que alguien diga que le pilla por sorpresa el desastre que ha sido el inicio del curso escolar. No es un cometa que de repente aparece. No se hizo nada en el transporte público. Tenemos una diferencia como de uno a diez entre los rastreadores de los que dispone Alemania y los de Madrid.
Es una absoluta barbaridad, pero es que se sabía. Es un completo desastre. Cuando llamas a un centro de salud, o no te cogen el teléfono o tardan muchísimo. Sólo hace falta hablar con cualquier médico que te dice “espérate cuando llegue la gripe”. Si ya están sobrecargadas nuestras UCI, imaginemos cuando llegue la gripe.
¿Por qué no se toman medidas? Porque no están capacitados. Ayuso y su desgobierno no están preparados para tomar medidas y afrontar la situación. Además, tienen un fanatismo que no les permite asumir que cuando vienen mal dadas lo único que nos protege es tener un Estado y unos servicios públicos fuertes. ¿Vamos a controlar el virus con la Policía? ¿Le van a pedir el DNI al virus? ¿Se va a parar con más policías y militares? Es una cosa absurda. En los momentos difíciles, los gobernantes cobardes echan la culpa a los más débiles. En esto la señora Díaz Ayuso no es muy original, lo hace Trump también. Buscan chivos expiatorios. Esto es ineficaz, éticamente repugnante y no nos ayuda salir de la situación.
¿Qué medidas tomaría?
Necesitamos miles de rastreadores ya, no una cumbre en la que se ponen delante de 24 banderas y dicen que se ha creado una comisión que hablará con otra comisión y que han hecho un grupo de Whatsapp. Me sorprendió mucho que el otro día lo comprara todo el mundo. Vi la rueda de prensa y no hubo ni una sola medida.
Me pareció preocupante que el presidente, antes decían que era el Gobierno más progresista de la historia, estaba al lado de Ayuso escuchando cómo ella criminalizaba a los menores no acompañados, a los okupas, a los vecinos de los barrios pobres, a los migrantes… sin que le dijera pero esto qué es. En mi opinión, hacen falta miles de rastreadores y reforzar el sistema de sanidad pública, en especial la atención primaria.
También hay que recuperar los servicios que han sido privatizados. Quiero recordar que la sanidad privada se intentó borrar del panorama cuando estaba esto difícil, intentó que fuera el Estado el que respondiera. Esta especie de liberales que dice que lo público no funciona y que cuando vienen mal dadas hace el egipcio y dice rescátame. Pero cuando las cosas vuelven a ir bien, todo para mí. Hay que bajar la ratio en las aulas, contratar más profesores. He visto que inauguraban en el metro un dispensador de gel. Cualquiera sabe cómo va el Metro, ¿por qué no pasan el doble y también de trenes de Renfe? No lo entiendo.
¿Tendría que pedir la Comunidad de Madrid el estado de alarma?
Empiezo a pensar que lo quieren pedir sin que lo parezca. Cuando tú dices que eres incapaz de gestionar la pandemia, que necesitas más dinero, que pides al Gobierno central que despliegue al Ejército y que se coordine contigo, en realidad estás reconociendo que eres un Gobierno fallido. Estos son los mismos que cuando el estado de alarma del Gobierno de Sánchez decían que esto era para amordazar Madrid. En cuanto les ha dejado el control, se han estrellado.
Entonces corren a decir que tome el control el Gobierno central, pero no se atreven por orgullo y soberbia que lo necesitan. El único anuncio que hizo Ayuso en el debate de la región es que iba a reducir más los impuestos a los ricos. Hay que decirlo claramente: es una deslealtad que al tiempo que les hace regalos a los ricos vaya a llorar al Gobierno nacional y diga que Madrid no tiene recursos. No los tiene porque ha decidido perdonarle lo que nos deben a los millonarios. Es un despropósito, han reconocido que presiden un Gobierno fallido.
Para mí, la respuesta del Gobierno nacional no está a la altura. Estamos viviendo una especie de juego táctico en el que dos administraciones se pasan la patata caliente a ver quién asume las medidas difíciles, como si nos tomaran a los madrileños como rehenes. El problema es que eso puede costar vidas y una situación desastrosa. Todos los epidemiólogos están diciendo que hacen falta medidas más duras.
Quizá no un confinamiento pleno como en marzo y abril, pero sí situaciones de control de movilidad como al principio de la desescalada. ¿Eso incluye una posibilidad del estado de alarma? Claro, sí. Y necesitamos una actitud en el Gobierno de La Moncloa que no esté pensando en las fotos, en las banderas o en la retórica vacía del acuerdo, sino en la intervención concreta. Hacerse fotos juntos no es colaborar, sino rastreadores y médicos ya. Creo que el Gobierno nacional no nos puede dejar solos con Ayuso. Lo digo como madrileño y español.
¿Por?
El experimento terrible que se está ejecutando en Madrid es como de Years and years.
Es absolutamente terrorífico, rompe a la sociedad. En segundo lugar: la
situación de salud pública de Madrid no se puede aislar o separar del
resto de España.
Las concentraciones previstas para el domingo se van a convertir en actos simbólicos. ¿Es momento de manifestarse ahora?
No. Sería momento de que los gobernantes escucharan a la ciudadanía sin necesidad de que se saliera a la calle. Pero no la escuchan. ¿Estaríamos hablando de la injusticia que supone la segregación de los barrios y de los pueblos del sur si los vecinos no se hubieran echado a la calle? Creo que no. La gente está preocupada, preferiría no tener que salir a manifestarse. No lo hacen por amor al arte, sino porque están preocupados y saben que esta situación es insostenible. Ojalá no hiciera falta.
Las asociaciones de vecinos y organizaciones que convocan están reconduciendo en una especie de cadena humana y concentraciones que guarden las medidas de seguridad. Hay que acudir con mascarilla, lavarse las manos, evitar aglomeraciones, pero la ciudadanía necesita que se escuche su voz. Y para la gente que no tiene grandes amigos poderosos o que no le hacen entrevistas es la única manera para que les escuchen.
Madrid necesita médicos y no segregar entre madrileños de primera y de segunda. Ojo, el PP prueba muchas de sus barbaridades primero en Madrid y luego las lleva a otros sitios. A veces cuando la gente escucha a Ayuso, y a mí me pasa, siente que no hay nadie al volante. A veces coge las palabras, las tira así y suelta el párrafo: “Porque Madrid es España, es una España entre España…” Creo que no tiene muy claro lo que está diciendo, pero que ella diga cosas incomprensibles en castellano no significa que no haya detrás un proyecto fanático.
¿Por no saber lo que dice o no quiere que sepamos lo que dice?
Un poco las dos. Creo que dice cosas que si le preguntaran después, tendría serias dificultades. Pero no significa que lo que hay detrás de ella, los intereses y el modelo ideológico fanático no tengan un proyecto: trocear la sociedad, cambiar la sociedad por una jungla, en la que el que puede pagárselo puede comprar tranquilidad. Romper la sociedad entre ciudadanos de primera y de segunda.
No es un proyecto
sólo madrileño, esa idea de responder a los problemas con muros no es
nueva. Pero vamos a ver, ¿qué está pasando en España que cuando sigue
desahuciando, que no lo impidió el Gobierno más progresista de la
historia, resulta que hay una inmensa campaña de empresas de seguridad
privadas para que la gente tenga miedo de que si vas al baño te ocupan
la casa? ¿Eso qué es? " (Entrevista a Errejón, Antonio ruiz Valdivia, HuffPost, 24/09/20)
No hay comentarios:
Publicar un comentario