20.11.20

La clase trabajadora norteamericana está hoy claramente dividida por el racismo... la falta de protección social del obrero blanco es la mayor causa de su racismo... el obrero blanco en paro, sin ninguna protección social, no ve ningún beneficio por el pago de sus impuestos, y cree estos solo benefician a las minorías, y no a las personas como él...

 "(...) La división de las clases populares en EEUU: el racismo y su importancia en la reproducción de tal división

Además de debilitada debido a la inexistencia de partidos que sirvan a sus intereses, la clase trabajadora está hoy claramente dividida. Y contribuyendo a esta división está la política racista seguida por el presidente Trump en respuesta a la creciente importancia de la rebelión de la población negra (y, en menor medida, la latina, excepto la del sureste de EEUU) frente al dominio blanco en las estructuras de poder. 

 Esta rebelión ha jugado un papel importante en la movilización para parar a Trump, prototipo del personaje racista (sin ambigüedades ni disimulos) y, también, machista grosero. De ahí que la gran mayoría de negros (y de latinos, excepto en Florida) y de mujeres apoyaran a Biden. En este sentido, es importante destacar que la figura central de las elecciones fue en todo momento Trump, pues los votos de Biden no fueron necesariamente de apoyo a Biden (el político liberal y representante de la clase política bastante desprestigiada en EEUU), sino en contra de Trump.

 Sin ánimo de minimizar la enorme importancia del movimiento Black Lives Matter y la gran simpatía y apoyo que ha despertado a lo largo y ancho del territorio en EEUU, hay que aclarar que la importancia del tema racial no se debe a un incremento (inexistente) del racismo, sino a la utilización del racismo precisamente para dividir a la población, incluyendo a la clase trabajadora. La inseguridad y falta de estabilidad y protección social del obrero blanco es la mayor causa de su racismo. 

 Hay que ser conscientes de que, resultado del dominio conservador-liberal en el Estado federal, el Estado del Bienestar está muy poco desarrollado y en su mayoría (excepto la Seguridad Social) está privatizado. No hay una universalización de los derechos laborales y sociales. El acceso a los servicios sanitarios no es un derecho, de manera que el 38% de enfermos terminales afirman estar preocupados por cómo ellas y ellos y/o sus familiares pagarán sus facturas médicas. 

Desafortunadamente, la propuesta sumamente popular del candidato Sanders de universalizar este derecho no la hizo suya Biden (que tampoco hizo suyo el Green New Deal), manteniendo un Estado del Bienestar de tipo asistencial, es decir, "para los pobres", que la mayoría de la población blanca cree erróneamente son mayoritariamente negros (la mayoría de pobres en EEUU son obreros blancos que viven en zonas rurales). 

De ahí que el obrero blanco en paro, sin ninguna protección social, no vea ningún beneficio por el pago de sus impuestos, y cree estos solo benefician a las minorías, y no a las personas como él.  (...)"

  (Vicenç Navarro, Catedrático Emérito de Ciencias Políticas y Políticas Públicas, Universitat Pompeu Fabra, Profesor de Public and Social Policy en The Johns Hopkins University, Público, 11/11/20)

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