"(...) Hablemos de su libro. ¿Es Juan Carlos I un lastre para Felipe VI?
Sí, pero no porque lo diga yo, sino porque se lo ha ganado a pulso. Si él no hubiera hecho lo que hizo, si su conducta no hubiera sido tan miserable, no lo sería. Él es el gran adversario de su hijo.
¿Ha dicho “miserable”?
Sí. La conducta de Juan Carlos ha sido miserable, no su persona.
Pero ustedes —los medios— lo protegieron durante décadas.
No estoy de acuerdo. Eso es una socialización de la culpa, y la culpa es solo suya. Otra cosa es la eficiencia del sistema. Puede ser que se haya producido un consenso permisivo, pero fue un consenso de agradecimiento que él manipuló. Nos traicionó. El sistema le dio inmunidad, y él la ha querido convertir en impunidad. La responsabilidad es suya. No convirtamos la crisis de rectitud de un Rey en una crisis sistémica.
Le noto muy cabreado.
Lo estoy, porque creo que hay una tendencia de un monarquismo pleistocénico que trata de diluir las responsabilidades de Juan Carlos en la ineficiencia del sistema. Y no. El que se fue a Botsuana fue él. El que hizo ingeniería jurídica para ocultar al fisco determinadas cantidades fue él. El que aceptó transferencias opacas fue él.
No es el sistema, no somos tú y yo, no es el director de EL PAÍS, ABC o El Mundo. Es él. Estoy muy decepcionado. No solo personal, sino generacionalmente: es una enorme decepción para quienes vivíamos con entusiasmo, en lugares muy difíciles, como yo mismo en el País Vasco, la transición de la dictadura a la democracia.
¿Cuánto daño le hacen a Felipe VI los ‘viva’ no solicitados?
Igual que si le abrazase un oso. El abrazo del oso siempre es homicida. La Monarquía no necesita entusiasmo, sino normalidad institucional y que se la perciba transversalmente como una institución absolutamente de todos.
¿Tiene sentido que el trono se herede en el siglo XXI?
Eso se lo tenemos que preguntar a los españoles, pero también a los suecos, los británicos, los japoneses, los daneses... Las monarquías parlamentarias son la forma de Estado de los países con mayor calidad democrática de Occidente. Ahora bien, por eso su titular se tiene que ganar cada día la legitimidad de su función. Cuando se salen del carril de la normalidad y caen en debilidades muestran una gran fragilidad.
Pero los reyes son humanos.
Lo son, pero nacen en una condición. Si no están dispuestos a afrontar esas dificultades que se den de baja, que es lo que creo que deben de hacer las dos infantas de España que se han saltado el turno de vacunación: darse de baja de la Corona y desaparecer del orden sucesorio.
¿Cree que Juan Carlos ha perdido el contacto con la realidad?
El contacto con la realidad lo lleva perdido hace mucho tiempo. Él, y algunas personas de su alrededor, le han creado una realidad virtual. Eso es lo que le permitía creer que podría empezar una nueva vida con Corinna Larsen, que puede recibir impunemente una donación de 100 millones y ocultársela al fisco... Tiene una mala relación con la realidad. Y eso se debe a la enfermedad del poder, suficientemente descrita, y a lo que yo creo firmemente que es un problema de deterioro cognitivo.
¿Aguantaría hoy la Corona un divorcio de los actuales Reyes?
Debería. La reina Letizia es la primera que no procede de la alta aristocracia ni de las casas reales. Puede haber un fracaso matrimonial. Es más, creo poder afirmar que un divorcio está previsto en sus capitulaciones matrimoniales. Por lo tanto, sí. ¿Cómo podemos pensar, en el siglo XXI, que doña Letizia pudiera tener el mismo comportamiento que doña Sofía? No tiene ningún sentido
¿La reina Sofía es una santa?
Ni una santa ni una profesional. Es una persona que se rindió en su momento y, cuando te rindes una vez, ya no hay batalla que ganes.
Dele un consejo a Felipe VI.
Que, en su momento, cuente. Cuando se den las condiciones para hacer un relato convincente y sincero que le permita además abrirse y mostrarse a la sociedad española tal y como es. Felipe VI es un hombre sobre todo digno.
Isabel de Inglaterra superó su annus horribilis. ¿Felipe VI saldrá airoso del suyo?
Si el tema de don Juan Carlos se cierra por el ministerio fiscal sin una querella criminal, él se instala fuera de España en un lugar razonable, porque Abu Dabi no lo es, y está callado, digamos que eso no se va a resolver, quedará en la Historia, pero no provocará más daño. Si a eso añadimos que las hermanas del Rey, las dos, por distintos motivos, renuncian, mejor que mejor. Y si el Rey mantiene el rumbo de Rey constitucional, coordinando bien su margen de autonomía con su relación con el Gobierno y las instituciones del Estado y hace una vida ejemplar como la que está haciendo, creo que Leonor tendrá posibilidades.
¿Reinará la princesa de Asturias?
Creo que sí, al margen de lo que cada uno pueda desear. No veo las condiciones para un proceso constituyente, para tumbar la Constitución del 78, hacer una nueva y volver a una república con las dos experiencias que tenemos el siglo XIX y en el XX. (...)"
(Entrevista a José Antonio Zarzalejos, Luz sánchez-Mellado, El País, 21/03/21)
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