18.3.21

¡Vergüenza! El escándalo de las residencias... La Iglesia católica es el principal operador de residencias de mayores en España. Quien más lejos ha llevado estos negocios compartidos con el clero es Florentino Pérez...

 "El director de investigación de infoLibre, Manuel Rico, publica ¡Vergüenza! (Planeta), un libro sobre las residencias de mayores, convertidas en la zona cero de la epidemia con casi 30.000 fallecidos por covid desde que se inició la crisis sanitaria. (...)

La Iglesia católica es el principal operador de residencias de mayores en España, con una diferencia considerable sobre cualquier empresa mercantil. Este hecho, sin embargo, muy rara vez es tenido en cuenta cuando se habla del sector geriátrico. Hay básicamente dos razones para ello. La fundamental es que la Iglesia trabaja con marcas diferentes. (...) hay decenas de congregaciones religiosas y fundaciones controladas por las diócesis, cada una con su propia identidad jurídica, que son dueñas de residencias. 

Esta multiplicidad de marcas entronca directamente con la segunda razón que dificulta conocer con exactitud la dimensión del negocio geriátrico dela Iglesia: los problemas para obtener información. 

 La dificultad para rastrear información sobre propiedad o gestión de geriátricos de la Iglesia se multiplica con las fundaciones, puesto que hay que mirar cada patronato concreto para saber por quién está controlado. En España hay en torno a 500 residencias que son propiedad de una fundación. No todas son religiosas, pero sí muchas. […]

 En un informe de septiembre de 2020 sobre el tercer sector residencial, la publicación especializada Alimarket cifraba en 1.222 los centros propiedad de asociaciones, mutualidades, fundaciones, congregaciones religiosas y otros organismos sin ánimo de lucro, que sumaban en conjunto 91.314 plazas (cerca del 25 por ciento de las autorizadas en toda España). Un 43,5 por ciento de esas camas son propiedad de entidades religiosas, según Alimarket, lo que en cifras absolutas equivaldría a cerca de 40.000 plazas (10,6 por ciento del total). (...)

Asunto diferente es la gestión. En ninguno de esos cinco geriátricos se encargará de ella el obispado respectivo. En Huelva y Tenerife la llevará Clece, filial de la ACS de Florentino Pérez, y en Burgos lo hará Ballesol. Por tanto, vemos aquí una clara simbiosis entre la Iglesia y las grandes empresas del sector, que se reparten así la tarta de ingresos.  (...)

Esta alianza entre la Iglesia y las grandes multinacionales del sector residencial se ha ido intensificando durante los últimos años. Quien más lejos ha llevado los negocios compartidos con el clero es Florentino Pérez. (...)

 En definitiva, entre el verano de 2018 y el de 2020, se cerraron al menos 11 acuerdos entre entidades de la Iglesia y alguno de los ocho principales operadores del sector residencial en España: seis con Clece, dos con DomusVi, uno con Ballesol, uno con Sanitas y uno con La Saleta Care (Colisée). (...)

En resumen, a la hora de analizar cómo está evolucionando el papel de la Iglesia en el sector geriátrico, la conclusión más ajustada a la realidad es la siguiente: mantiene sus posiciones en lo que respecta a la propiedad de residencias y plazas y retrocede lentamente en la gestión, porque los centros que dejan las órdenes religiosas estaban gestionados por ellas, mientras que los de nueva apertura suelen estar explotados por terceros. 

Ahora bien, en absoluto se puede identificar esa caída en el número de residencias gestionadas por la Iglesia con un descenso parejo en los ingresos. Al revés: las ganancias que obtendrán los obispados y congregaciones por sus contratos mercantiles con Clece, Ballesol, Domusvi o Sanitas son con seguridad más cuantiosas que los beneficios que obtenían las Hermanitas de los Ancianos Desamparados o cualquier otra congregación en los geriátricos que han dejado de gestionar en los últimos años.

 Y ello por no hablar de que esas operaciones suponen transformar inmuebles escasamente productivos desde el punto de vista económico en activos generadores de importantes ingresos, mediante la venta o los alquileres a largo plazo. Inmuebles que, por cierto, las congregaciones religiosas consiguieron en la mayoría de los casos mediante donaciones o herencias. Son bienes obtenidos a título gratuito que ahora les generan pingües beneficios.

Esa conclusión tiene un corolario: la concentración en el sector no solo se incrementa con las grandes operaciones de fusiones y adquisiciones, sino que también contribuyen a ella los acuerdos entre Iglesia y multinacionales, aunque sea de forma más modesta si miramos las cifras absolutas. Estamos ante una tendencia que es muy probable además que se intensifique en los próximos años, dado que la Iglesia tiene un gigantesco patrimonio inmobiliario, susceptible de explotar con residencias o con otros negocios. (...)"                   (Manuel Rico, InfoLibre, 14/03/21)

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