Ayuso inventa el nacionalismo madrileño a lo Puigdemont y recoge el voto del hambre de Trump.
El salario del miedo: trabajar con miedo a la covid, o con miedo a la cola del hambre y al desahucio. A eso es lo que Trump y Ayuso le llaman 'Libertad'... a tener que elegir entre una u otra.
La izquierda da la sensación de no comprender la profundidad de esta crisis.
Y ante esto, un hermenéutico que creía que la campaña iba de elegir entre libertad o igualdad, cuando iba de comer o no comer. Nunca lo entendió.
Iba de la libertad en el tercer mundo, la de la hostelería, la de aquí... la de sobrevivir.
" Para entender la dimensión de la victoria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid hay que recordar que hace tres años el PP barajaba como candidatos a la Comunidad, entre otros, a Adolfo Suárez Illana, Antonio González Terol y hasta Isabel García Tejerina.
Que un día antes de saber que competiría por Madrid Ayuso comió con la periodista Emilia Landaluce, según relató Landaluce en El Mundo, y la periodista le preguntó si iría de candidata, y ella respondió que no deslizando a sus dos favoritos.
Que lo que inclinó la balanza hacia ella fue, además de muchas negativas a cargar la patata caliente de un partido cuyo expresidente y ex secretario general, entre otros, estaban encarcelados, una intervención suya en el programa Más vale tarde, de La Sexta, donde dijo que Vox era un partido con valores “de la gente de bien” para defender el pacto del PP con la extrema derecha en Andalucía.
Ese vídeo se convirtió en viral gracias a los simpatizantes del PP y Vox, y desde Génova se pensó en que quizá aquel discurso tan agresivo que hablaba de “la dictadura del feminismo radical” podía frenar la sangría frente al emergente Vox. Y lo hace, si bien a costa de parecerse. (...)
Para entender la dimensión de lo que está pasando en la política española se recordará que las encuestas en abril de 2018 a la Comunidad de Madrid daban ganador a Ciudadanos y hoy, tres años después, Ciudadanos no tiene ningún diputado en Madrid
(...) bien hará la izquierda en hacer un esfuerzo porque le han levantado una mayoría en las narices con un lema absurdo que no han sabido contrarrestar (“libertad”) y una candidata a la que pensó que era más fácil ridiculizar que desmontar." (Manuel Jabois, El País, 04/05/21)
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