24.6.21

El Gobierno socialista de Suecia cae tras intentar suspender el control de alquileres... por su proyecto de ley para quitar en pisos de obra nueva la regulación de los precios del alquiler, vigente desde hace décadas...

 "El Parlamento sueco tumbó este lunes mediante una moción de censura el Gobierno dirigido por el socialdemócrata Stefan Löfven. Con 181 votos a favor de la moción, 109 en contra y 51 abstenciones, una extraña unión de fuerzas compuesta por los partidos de derecha y la formación más izquierdista provocó la caída del Ejecutivo de centroizquierda. ¿La razón del descalabro del Ejecutivo? Un proyecto de ley que buscaba suspender la regulación de los precios del alquiler, vigente en Suecia desde hace décadas, en pisos de obra nueva.

La moción, la primera que pierde un jefe de Gobierno sueco en ejercicio en la historia, fue desencadenada por el órdago del Partido de la Izquierda, que originalmente ofreció al Gobierno un plazo de 48 horas para que "reconsiderara" el nuevo proyecto de ley. Esta formación, herencia del partido comunista sueco, no formaba parte de la coalición gubernamental de socialdemócratas y verdes, pero facilitó la investidura de Löfven en 2019 con su abstención y apoyaba al Gobierno desde el exterior. "El Partido de la Izquierda ya no tiene confianza en el primer ministro sueco", había advertido el jueves su líder, Nooshi Dadgostar. (...)"             (Nuria Vila, El Confidencial, 21/06/21)

 

 "El Parlamento sueco vota este lunes una moción de censura contra el Gobierno dirigido por el socialdemócrata Stefan Löfven, que previsiblemente saldrá adelante. 

Si no hay sorpresas, una unión de fuerzas insólita —la oposición de derechas y el partido situado más a la izquierda del espectro político— provocará la caída del Ejecutivo de centroizquierda, y todo por un proyecto de ley para suspender en pisos de obra nueva la regulación de los precios del alquiler, vigente en Suecia desde hace décadas.

El desencadenante ha sido el órdago del Partido de la Izquierda, que el jueves anunció que le retiraba el apoyo al Gobierno, dejándolo así en minoría parlamentaria, después de que concluyera un plazo de 48 horas que ofreció al Gobierno para que "reconsiderara" el nuevo proyecto de ley. Esta formación, herencia del partido comunista sueco, no formaba parte de la coalición gubernamental de socialdemócratas y verdes, pero facilitó la investidura de Löfven en 2019 con su abstención y apoyaba al Ejecutivo desde el exterior. "El Partido de la Izquierda ya no tiene confianza en el primer ministro sueco", dijo el jueves su líder, Nooshi Dadgostar. 

 El motivo es la propuesta para reformar la ley que regula los precios del alquiler. Con la legislación actual, los propietarios no pueden fijar el precio que les plazca, sino que deben negociarlo con la Asociación Sueca de Inquilinos (Hyresgästföreningen). La reforma propone liberalizar los alquileres, aunque solo en las viviendas de nueva construcción, de manera que los dueños puedan establecer un alquiler acorde con el precio de mercado. Actualmente, el precio depende del denominado 'valor de utilidad', que se calcula en función de las características de la vivienda y su localización.

Con la nueva reforma, además de que el propietario no estaría atado a esa negociación del 'valor de utilidad', la ley le permitiría subir el alquiler anualmente según la inflación y aumentarlo significativamente en caso de que se produzca algún cambio importante, como por ejemplo si el barrio mejora con una nueva estación de transporte público.(...)

 El argumento de quienes defienden la desregularización de los alquileres es que el límite en los precios ahuyenta la construcción de nuevas viviendas, especialmente de pisos pequeños porque son menos rentables. Además, el crecimiento de la población, especialmente en las ciudades, ha conducido a una importante escasez de vivienda. Las colas para obtener un contrato de alquiler de primera mano pueden alargarse durante años (en Estocolmo superan los diez años), lo que supone que muchos inquilinos acaban viviendo en pisos con alquileres de segunda mano (subalquilados). Esta práctica es legal y supuestamente también está regulada, pero la alta demanda hace que estas viviendas suelan alquilarse por precios muy superiores, con un beneficio para los primeros inquilinos.(...)

 La desregularización del alquiler era una de las líneas rojas para el Partido de la Izquierda, que se había comprometido a hacer caer al Gobierno si la traspasaba. El martes le dio un plazo de 48 horas para retirar la propuesta o acceder a empezar de nuevo las negociaciones incluyendo la Asociación de Inquilinos. Pero el Ejecutivo se mantuvo firme, argumentando que la reforma está incluida en el denominado 'Acuerdo de Enero', firmado en 2019 con el Partido de Centro y los Liberales para hacer posible la investidura de Löfven.

Pasado el plazo del ultimátum, el Partido de Izquierda anunció la retirada de su apoyo y la intención de presentar una moción de censura. Sin embargo, no podía hacerlo en solitario, porque no tiene suficientes diputados. Lo que pasó entonces fue que el partido populista y xenófobo, Demócratas de Suecia, —también contrario a la desregularización de los alquileres— presentó su propia moción, a la que se unieron los otros dos partidos de derechas, Conservadores y Democristianos, a pesar de que ambos son favorables a la reforma.(...)"                 (Nuria Vila, El Confidencial, 20/06/21)

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