7.9.21

‘Puede ser terriblemente amenazante’: a la Iglesia católica le preocupan los señalamientos de sacerdotes que usan Grindr, la aplicación de encuentros casuales entre personas de la comunidad gay

 "Los informes impactaron a la Iglesia católica romana en rápida sucesión: los análisis de datos de celulares obtenidos por un blog católico conservador parecían mostrar que sacerdotes de múltiples niveles de la jerarquía católica, tanto en Estados Unidos como en el Vaticano, usaban Grindr, la aplicación de encuentros casuales entre personas de la comunidad gay.

 El primer informe, publicado a fines del mes pasado, ocasionó la renuncia de monseñor Jeffrey Burrill, el ex secretario general de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos. El segundo, que fue publicado en línea días después, hizo afirmaciones sobre el uso de Grindr por parte de personas cuyos nombres no fueron mencionados en rectorías no especificadas en la Arquidiócesis de Newark, en Nueva Jersey.

 El tercero, publicado unos días más tarde, asevera que en 2018 al menos 32 dispositivos móviles emitieron señales de datos de la aplicación desde áreas ubicadas dentro de Ciudad del Vaticano a las que no pueden acceder los turistas.

Los informes del blog, The Pillar, han desconcertado a los jerarcas de la Iglesia católica estadounidense y han agregado una nueva y posiblemente poderosa arma a la guerra cultural entre los simpatizantes del papa Francisco y sus críticos conservadores: los datos celulares, que muchos usuarios asumen que no están disponibles para el público en general.

 “Cuando hay informes como estos que afirman exhibir las actividades de este tipo en parroquias de todo el país y también en el Vaticano, eso es una emergencia de gran escala para los altos jerarcas eclesiásticos, no hay duda alguna”, dijo John Gehring, director del programa católico en Faith in Public Life, un grupo de defensoría progresista.

Los informes han dejado a los jerarcas eclesiásticos en una posición incómoda: los sacerdotes asumen un voto de celibato que no es flexible de ningún modo y la descarga o el uso de aplicaciones de citas por parte de miembros del clero contradice ese voto. Sin embargo, a los jerarcas también les genera una profunda incomodidad el uso de datos celulares para vigilar de manera pública el comportamiento de los sacerdotes. Los jerarcas del Vaticano dijeron que se reunieron con representantes del blog en junio, pero no responderán de manera pública a sus informes.

“Si alguien que ha hecho una promesa de celibato o un voto de castidad tiene una aplicación de citas en su celular, puede meterse en problemas”, dijo Joseph W. Tobin, cardenal de Newark, durante un panel organizado a través de Zoom por la Universidad de Georgetown. (Tobin declinó ser entrevistado para este artículo).

“También pienso que hay una ética muy cuestionable detrás de la recolección de este tipo de datos de personas, bajo la presunción de que tal vez no cumplieron sus promesas”, dijo.

 La única aplicación explícitamente nombrada en los informes ha sido Grindr, que es utilizada casi exclusivamente por hombres homosexuales y bisexuales, aunque The Pillar ha hecho vagas referencias a otras aplicaciones que, según dice, son utilizadas por heterosexuales. Solo uno de los reportes relaciona directamente una aplicación con una persona concreta que fue el caso de monseñor Burrill.

 Los informes han sido criticados por los liberales católicos por vincular el uso general de Grindr con estudios que muestran que los menores a veces también utilizan la aplicación. Esa confusión de la homosexualidad y la pedofilia forma parte de un largo esfuerzo de los conservadores católicos por culpar de la crisis de abusos sexuales de la Iglesia a la presencia de hombres homosexuales en el sacerdocio.

Los informes han planteado algunas preguntas: ¿cómo obtuvo The Pillar los datos celulares? ¿Cómo analizó los datos, que están disponibles para uso comercial de manera anónima, para identificar a usuarios individuales de la aplicación? ¿Cuán generalizado es el uso de aplicaciones de citas entre los sacerdotes católicos y qué tanto ha podido averiguar The Pillar sobre individuos específicos?

Los editores de The Pillar, J. D. Flynn y Ed Condon, se han rehusado a contestar cualquiera de esas preguntas y no respondieron a una solicitud de comentarios para este artículo. También declinaron peticiones de entrevistas de otros medios informativos. (...)

No obstante, su decisión de investigar el uso de una aplicación de citas para personas gays en los suburbios de Nueva Jersey, en vez de una ciudad con una gran población gay, ha levantado sospechas sobre la posibilidad de que su verdadero objetivo pudo haber sido afectar la reputación de Tobin, un aliado del papa Francisco. (...)

Hasta 2020, Grindr proporcionaba de manera rutinaria datos de ubicación de los usuarios a plataformas independientes de intercambio de anuncios en línea, donde los podían adquirir vendedores de datos.

En enero, la Autoridad Noruega de Protección de Datos le impuso a Grindr una multa de 11,7 millones de dólares por sus antecedentes de facilitar datos de usuarios, incluyendo ubicaciones precisas, a compañías de publicidad que después los compartían con posiblemente más de otras cien entidades.

Mediante un comunicado, Grindr dijo que estaba tratando de determinar cómo The Pillar había adquirido sus datos de usuarios. Sin embargo, indicó que esta labor era complicada debido a las “vagas e incompletas descripciones del trabajo” por parte de los escritores.

“Lo que queda claro es que este trabajo involucró mucho más que solo un pequeño blog”, dijo Grindr en su comunicado. (...)

Por lo general, ciertas corporaciones y grupos políticos compran información de aplicaciones móviles a los comerciantes de datos con el fin de analizarlos y determinar patrones de comportamiento. También pueden usar filtros de ubicación para encontrar a los usuarios de cierta aplicación en una ubicación determinada, como los usuarios de Grindr dentro de las fronteras compactas de la Ciudad del Vaticano.

Algunas firmas se especializan en eliminar el anonimato de los datos móviles y, en ocasiones, se puede definir la identidad de un usuario al seguir sus movimientos, explicó Soltani. Tal vez así fue como The Pillar identificó a Burrill quien, según el blog, fue rastreado a su hogar y oficina, así como en bares gays y una sauna.

“Esto es a pequeña escala y esa información está disponible para todos. Existe un riesgo para cualquiera que use estas aplicaciones. Esto podría pasarle a cualquiera”, advirtió Soltani. (...)"             (

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