18.10.21

La gran industria comienza a parar la producción por el elevado coste energético... Hay 74 fábricas especialmente afectadas por la subida del gas y de la luz: consumen una décima parte de la energía del país... El sobrecoste por la subida de la luz y el gas se cifra en 1.500 millones en total para estas empresas... además las eléctricas les han enviado cartas para cambiar los contratos firmados con estas industrias... las empresas que han recibido esa carta se lo han tomado como una amenaza

"Las cuentas empiezan a no salir en la gran industria con una luz y un gas totalmente disparados. Las medidas drásticas ya están encima de la pesa: interrumpir la producción. “Algunas plantas nos comunicaron la semana pasada que habían empezado a parar en las horas más críticas, en aquellas que los precios son más caros, y otra nos acaba de anunciar que de seguir así, su negocio no es viable el año que viene”, explica Fernando Soto, director general de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE). 


Casi una décima parte de toda la energía que se consume en España en un año la emplean un conjunto de 74 fábricas. “Ya se está hablando de parar producción. Está la cosa muy fea. ¿Para qué vas a producir si vas a perder dinero? Es una locura. No se ha vivido esto en la vida”, apunta Alberto Echavarria, secretario general de la patronal cerámica ASCER. En el sector se habla de "pérdida de viabilidad" de las empresas. Paralizar producción supondría también reducir empleos.

  El encarecimiento del precio del gas, que cuesta cinco veces más que a principios de año, y que es el responsable también del imparable ascenso de la electricidad, tiene más que preocupadas a las empresas electrointensivas (siderúrgicas, metalúrgica no férrica, químicas, de gases industriales, fabricantes de electrodos…) y las gasintensivas (como esmaltes y azulejeras).

La industria cerámica calcula que la factura energética sectorial puede incrementarse este 2021 en 700 millones a la vista de la evolución de los precios de gas y electricidad de las últimas semanas. La cifra es muy considerable para un sector que factura 4.000 millones al año.


Tampoco está tan claro que la situación vaya a cambiar en los próximos meses, tal y como se apuesta desde el Gobierno. “Todo empieza a apuntar a que esta situación va a durar hasta 2023, y eso sería una catástrofe”, añade Soto.(...)

 "Estamos todos muy asustados, más incluso que durante los cierres por covid del año pasado. Las pérdidas que ya estamos registrando por el sobrecoste energético superan a las de la pandemia". (...)

 Aunque las subidas afectan a toda Europa, las diferencias en los mercados eléctricos nacionales hacen que hayan sido más acusadas en España que en los principales países competidores de estas industrias, según AEGE.

 El problema adicional es que no es nada fácil trasladar esta subida de costes al precio del producto. “La energía, como la mano de obra, es un asunto muy local y las industrias tendrán que hacer de tripas corazón para aguantar el tirón de estos meses tan malos. Estas subidas van a ir directamente contra la cuenta de resultados de las empresas”, lamenta Soto.

“Nuestras empresas no pueden trasladar este coste a sus clientes, tendrían que cambiar los precios cada semana y eso es imposible”, explica el secretario general de ASCER. Con un 75% de la producción destinada a exportaciones, subir precios supondría quedar fuera de ciertos mercados, argumentan.

La única solución para los próximos meses pasaría, según Soto, porque España consiguiera el objetivo impulsado por el Gobierno de poner en marcha cambios en los mercados mayoristas europeos. “Sería una revisión temporal para estas situaciones de emergencia, hay que pensar en una solución coyuntural para situaciones excepcionales que faciliten desacoplar el precio eléctrico del coste del gas”.

Esta reclamación ya se la han trasladado a la ministra de Transición Ecológica, con quien se han reunido esta semana. Teresa Ribera, que este miércoles ha participado en una reunión con los responsables de Energía de los 27 para analizar la crisis energética, estudia también como hacer cumplir los contratos de largo plazo que las empresas industriales tienen con las compañías eléctricas.

Algunas han enviado cartas explicando que tras la decisión del Gobierno de minorar sus ingresos no les queda más remedio que cambiar los contratos firmados con las industrias. De momento los términos no se han tocado y las empresas que han recibido esa carta se lo han tomado como una amenaza."        (

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