Daniel Bernabé @diasasaigonados
1. Después de hablar con algunos sindicalistas del sector, análisis del acuerdo alcanzado para un convenio en el sector auxiliar del metal de Cádiz. Lo primero y más importante: son los propios trabajadores los que han refrendado este acuerdo mayoritariamente empresa por empresa.
2. El acuerdo se ha alcanzado en una mesa de negociación donde se sienta quien tiene más de un 5% de representatividad en el sector, otorgado por las elecciones sindicales, en este caso UGT y CCOO con un 70% y un 30%.
3. Después se ha llevado a dos asambleas de delegados sindicales que lo han respaldado, para luego que esos delegados lo lleven a sus empresas. Y esto hay que explicarlo porque si no parece que quien negocia y refrenda no tiene legitimidad, una ganada voto a voto en elecciones.
4. Respecto a los aspectos sustanciales del convenio. La subida fija anual es de un 2%, pero no sólo. Además hay una subida variable anual, de hasta el 80% de lo que suba el IPC cada año. Al final del convenio, si se mantiene la subida del IPC, se compensará la diferencia.
5. Es habitual distribuir así la subida de la masa salarial en sectores muy atomizadas, que dependen de cargas de trabajo eventuales, para que todos los trabajadores puedan acceder a la misma y no sólo los de las medianas y grandes empresas.
6. Detalle importante: ultraactividad. El convenio tiene una vigencia de tres años, pero se mantendrá otros dos y se negociará desde esta base el siguiente. Un elemento que la reforma del PP del 2012 había eliminado. Y esto sienta un precedente a destacar para otros sectores.
7. Respecto al que las empresas "trataran de abonar" a los eventuales las subidas, esto no se refiere a que sea algo graciable. Tienen la obligación de hacerlo. Pero pueden al principio o final del contrato para permitir que la empresa subsidiaria cobre de la matriz.
8. Son, repito, los propios trabajadores los que han refrendado el acuerdo en mayoría. De hecho muchos hoy ya están trabajando. ¿Queremos polemizar al respecto? Acordémonos antes de que quien llevaba nueve días de huelga general eran ellos. En un sector amplísimo y poco uniforme.
9. Por supuesto que otros sindicatos minoritarios sin representación están en su derecho de querer continuar la huelga porque consideran el acuerdo insuficiente. ¿Pueden ellos solos mantener la huelga? Volvemos a la cuestión de la representatividad real, más allá del efectismo.
10. Si se continua la huelga, en el momento en que esta decaiga y los empresarios tengan aún más fuerza para negociar un peor convenio, ¿quién se responsabiliza luego del fracaso y la desmovilización? ¿Quién convoca en otros sectores nuevas huelgas exitosas?
11. Las elecciones andaluzas se huelen tras no aprobarse los presupuestos. Cada uno hace su campaña como quiere, pero nunca debería alargar un conflicto artificialmente para respaldar sus intereses electorales. Y esto factor hay que tenerlo en cuenta.
12. Si alguien quiere ver en una lucha por un convenio de un sector de una provincia la llama de la revolución mundial, estupendo. Se pueden lanzar manifiestos de lenguaje incendiario. Pero quien se juega su curro y su sueldo es quien hace huelga, no quien redacta brindis al sol.
13. Si ha habido enfrentamientos habrá que ver el papel del Gobierno en el control de los dispositivos policiales, unos ya cuestionados como es normal. También el nivel de emancipación ideológica de la UIP, algo cada vez más preocupante.
14. Los trabajadores buscaban un nuevo convenio y para ello han utilizado diferentes herramientas de presión. Hacer fetiche de los disturbios queda estupendo para conseguir notoriedad en redes, pero no beneficia en absoluto a quien protesta y sufre la represión policial.
15. Un conflicto laboral no es un espectáculo para nuestro deleite, para nuestra promoción profesional o política. Es una situación dura donde la gente que se la juega sirve de ejemplo, pero que ni por asomo quiere ser mártir para colmar el identitarismo ultraizquierdista.
16. El asamblearismo a mano alzada que ahora se pide para tumbar el acuerdo no es ni representativo legalmente ni más legítimo que la mesa de negociación, los delegados y las asambleas de fábrica. Desde luego mucho más fácil de manipular para intereses más allá del convenio.
17. Por último y como reflexión general. Vienen muchas luchas laborales por delante y, por desgracia, existe una nula educación sindical y política en torno a las mismas, que se prestan muy a menudo al análisis grueso de impacto: el cuanto peor mejor vende más en el desencanto.
18. La estética de la derrota y la resistencia es nociva en cuanto a que levanta pasiones inmediatas en un sector minoriatario de una supuesta radicalidad, pero que desmoviliza a la gran mayoría de trabajadores que lo que necesitan es política y sindicalismo útil.
19. Nada ha hecho más daño en este país a la lucha obrera que las campañas mediáticas de la derecha contra los sindicatos. Algo que ha calado en muchos que encubren esos prejuicios con un ultraizquierdismo inútil y banal. Tener retuits en twitter no construye organización.
20. Respetar la decisión de los trabajadores del metal de Cádiz, los que han refrendado el convenio y los que no. Pero no utilizarles para dirimir otro tipo de ambiciones electorales, de representatividad o de espectáculo.
Felicidades por el convenio alcanzado.
2:33 p. m. · 25 nov. 2021
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