30.12.21

Cédric Durand: “Estamos viviendo la segunda muerte del neoliberalismo y esta vez será la definitiva... Los mercados se han mostrado ahora incapaces de hacerse cargo de una serie de cuestiones fundamentales. Esto deslegitima la ideología neoliberal... Los Estados han intervenido de forma masiva y hemos alcanzado unos niveles de sociabilización inéditos en las economías modernas... nos dirigimos hacia una fase de capitalismo regulado, con un mayor peso de la economía nacional y una rivalidades geopolíticas acentuadas"

"(...) Hace dos años impulsó un seminario sobre la planificación ecológica cuando era una idea marginal en el debate público. Ahora con el Gran Apagón no solo la izquierda francesa reivindica este concepto para impulsar la reconstrucción, sino que incluso el presidente Emmanuel Macron se ha referido a él. Asociada a la URSS, pero también a la Francia gaullista y el New Deal de Roosevelt, la planificación se abre paso como una palanca dar una salida progresista a la crisis de la covid-19, que ha reflejado la impotencia del sector privado ante los acontecimientos extremos.

“Los mercados se han mostrado ahora incapaces de hacerse cargo de una serie de cuestiones fundamentales. Esto deslegitima la ideología neoliberal”, asegura Durand a El Salto. En una entrevista por Skype de casi una hora, analizó el presente y futuro del neoliberalismo y detalló su propuesta de una planificación ecológica, inspirada en los postulados de la Teoría Monetaria Moderna (MMT, por sus siglas en inglés) y el proyecto de “Green New Deal” de Alexandria Ocasio-Cortez y Bernie Sanders.

¿Cómo analizas las medidas adoptadas por los gobiernos para hacer frente a la recesión económica provocada por la covid-19? ¿Estamos ante una reedición del “socialismo para los ricos y neoliberalismo para los pobres” como en 2008?

El futuro no está escrito y difícilmente sabemos lo que sucederá. Pero creo que estamos viviendo la segunda muerte del neoliberalismo, y esta vez será la definitiva. Aunque esta crisis no haya sido provocada por el sector financiero, nos ha enseñado que cuando las cosas se ponen difíciles no se puede contar con los mercados y hace falta que el Estado intervenga. En 2008 constatamos el mal funcionamiento de los mercados, pero ahora estos se han mostrado incapaces de hacerse cargo de una serie de cuestiones fundamentales. Esto deslegitima la ideología neoliberal.

¿En qué aspectos la crisis actual ha revelado los límites de la gestión de la economía a través de la lógica del mercado?

El primero de ellos ha sido la ausencia de anticipación. El neoliberalismo siempre había presumido de la eficiencia de los mercados. Pero en realidad esta solo se produce a corto plazo y en cambio los mercados tienen una gran dificultad para preparar el largo plazo y adaptarse a los acontecimientos extremos. Cuando las cosas se complican realmente, los mercados son ineficientes dado su funcionamiento descentralizado.

 En un momento de crisis extrema, hace falta concentrarse en unos objetivos concretos y esto requiere una centralización que el mercado no sabe organizar. Esto se ha evidenciado con la crisis actual con los problemas de escasez de mascarillas, test de la covid-19 u otros medicamentos.

Además, con los planes de rescate masivos ha quedado en evidencia el mantra de que “no hay dinero mágico”.

Los Estados han intervenido de forma masiva y hemos alcanzado unos niveles de sociabilización inéditos en las economías modernas. En Francia, la mitad del sector privado ha sido financiado por el Estado y las pérdidas de las empresas privadas subsanadas por las arcas públicas. Esto no durará eternamente, pero hemos descubierto la capacidad de reacción de los poderes públicos. Lo que contradice la idea de que “no hay dinero mágico”. 

Es decir, el mantra de que se debía respetar la austeridad presupuestaria para conservar la confianza de los mercados, ya que el dinero no cae del cielo. Ahora hemos visto una gran capacidad de intervención estatal. Su verdadero límite no ha sido monetario o financiero, sino de los recursos materiales. Lo que ha escaseado durante esta crisis no han sido los euros, sino las mascarillas y los test. En realidad, el lenguaje monetario ejerce de intermediario entre los verdaderos recursos y las necesidades a satisfacer.

Pero una vez pase la fase más crítica de la crisis sanitaria y económica, ¿no temes que se produzca un retorno a la austeridad presupuestaria?

Aunque la burguesía lo desee, creo que no es posible un retorno a la austeridad en los próximos meses. Incluso la patronal alemana, francesa e italiana pidieron una mutualización de los recursos para financiar un plan de reconstrucción. Quizás más adelante regresarán las medidas draconianas, pero a corto plazo predominará la necesidad de reactivar la economía a través de políticas keynesianas. 

No creo que volvamos al mundo precedente basado en la austeridad, la estabilidad financiera y la liberalización en todos los ámbitos. Me parece, en cambio, que nos dirigimos hacia una fase de capitalismo regulado, con un mayor peso de la economía nacional y una rivalidades geopolíticas acentuadas. Pero esta nueva fase del capitalismo no significa obligatoriamente una buena noticia para la izquierda.

¿Por qué este capitalismo post-neoliberal no puede implicar una recuperación de derechos sociales?

No digo que no sea posible, pero que no es obligatorio que comporte un avance de las ideas progresistas. La izquierda debe entender que se puede producir una forma distinta de la del capitalismo neoliberal, pero que también resulte muy insatisfactoria. No es descabellado imaginar que se implante un modelo más nacionalista, en que se combine una mayor intervención estatal con una precarización del mercado laboral.

 La actual coalición entre conservadores y verdes en Austria puede servir como laboratorio de un capitalismo verde que apueste por reforzar el rol del Estado, una forma de proteccionismo ecológico y al mismo tiempo unas políticas muy duras contra los extranjeros. Lo más probable es que se termine la etapa neoliberal. ¿Pero quién acabará con el neoliberalismo? ¿Qué modelo se impondrá? Todo esto dependerá de la batalla política. (...)" 

 (Entrevista a Cédric Durand, Enric Bonet, El Salto, 19/06/20)

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