18.2.22

Biden hace un pan como una hostia en Ucrania... el nuevo orden mundial lo abanderan Xi y Putin... ha sucedido lo peor para los intereses estadounidenses... una visión común chino-rusa para un nuevo orden mundial, en el que la cooperación entre las dos potencias no tiene límites

 "Con ocasión de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín, los presidentes Xi Jinping y Vladímir Putin celebraron el pasado día 4 en la capital china su reunión bilateral número 38. Pero no fue una más.

El encuentro se produjo en el contexto de una escalada de confrontación con Occidente. La crisis de Ucrania es el epicentro de un pulso para reformular los equilibrios de poder globales sin parangón en décadas por intensidad y amplitud. El resultado de la cumbre fue un documento bilateral con una ambición sin precedentes, que intenta perfilar una visión común chino-rusa para un nuevo orden mundial y en el que se afirma que la cooperación entre las dos potencias no tiene límites.

 La declaración conjunta ofrece muchos motivos de reflexión. Desde las advertencias a Occidente hasta lo que se omite; desde las concesiones mutuas hasta una redacción que deja entrever la preeminencia china en la relación bilateral. China y Rusia tienen sin duda muchos intereses convergentes y margen para incrementar su cooperación. Pero también hay, en esa perspectiva, claros límites y dificultades. A continuación, EL PAÍS intenta ofrecer claves interpretativas de este singular documento suscrito por Xi Jinping y Vladímir Putin en una época de cambios vertiginosos.

 La Federación Rusa y la República Popular China ‒a partir de ahora, “las partes”‒ declaran:

 Actualmente, el mundo está experimentando cambios trascendentales, y la humanidad está entrando en una nueva era de rápido desarrollo y profunda transformación. (...) ha surgido una tendencia a la redistribución del poder en el mundo. (...)

Algunos actores que no representan más que a una minoría a escala internacional siguen defendiendo estrategias unilaterales para resolver los asuntos internacionales y recurren a la fuerza 

(Aunque no se explicite, este pasaje se refiere claramente a EEUU y a sus socios más estrechos)

(...)  Las partes comparten la idea de que la democracia es un valor humano universal, más que un privilegio de un número limitado de Estados... y que su fomento y protección son responsabilidad común de toda la comunidad mundial. 

(Este es un argumento en el que China ha insistido especialmente desde la celebración de la Cumbre sobre la Democracia en Washington en diciembre. Pekín sostiene que el modelo occidental no es el único democrático: democracia es cualquier sistema que "refleje los intereses de todos, su voluntad, garantice sus derechos, cubra sus necesidades y proteja sus intereses".)

(...)  No existe un modelo único para guiar a los países en el establecimiento de la democracia. 

(Con esta idea no solo Pekín y Moscú buscan rechazar de plano las críticas de autoritarismo procedentes de Occidente y afirmar la validez de sus modelos, sino de alguna manera situarse como inspiración para otros países)

 (...) Los intentos de algunos Estados de imponer sus propias “normas democráticas” a otros países, de monopolizar el derecho a evaluar el nivel de cumplimiento de los criterios democráticos, de trazar líneas divisorias basadas en la ideología, estableciendo incluso bloques exclusivos y alianzas de conveniencia, no son más que una burla a la democracia y van contra su espíritu y sus verdaderos valores.

( Nueva crítica a Estados Unidos, al que ambos países acusan de imponer su idea de democracia a otras naciones)

(...) Las partes están dispuestas a colaborar con todos los socios interesados para fomentar una auténtica democracia.

( Aquí se explicita la proyección global de sus ideas con un mensaje al resto de países: no hace falta plegarse al sistema democrático occidental. Quienes busquen apoyos para modelos heterodoxos, lo tendrán)

(...)  el carácter universal de los derechos humanos debe contemplarse a través del prisma de la situación real de cada país en concreto, y los derechos humanos deben protegerse de acuerdo con la situación específica de cada país y las necesidades de su población. 

(Argumento similar al de la democracia, y otro que China viene defendiendo desde hace años.)

 Las partes aspiran a avanzar en su trabajo para vincular los planes de desarrollo de la Unión Económica Euroasiática y la Iniciativa de la Franja y la Ruta con vistas a intensificar la cooperación práctica entre la UEEA y China en diferentes áreas, además de fomentar una mayor interconexión entre las regiones de Asia-Pacífico y Eurasia.

(Este es uno de los ejemplos en los que ambas economías y esferas de intereses son complementarias: la Unión Económica Euroasiática (que reúne a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán y otras exrepúblicas soviéticas) y la Iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda, la red china de infraestructuras por todo el mundo. Hay otras áreas de posible complementariedad económica, siendo la más evidente la posibilidad de incrementar el suministro de gas ruso a China. En general, se trata de una relación en desarrollo pero desequilibrada entre una economía titánica como la de China, y otra, la de Rusia, con un PIB inferior al de Italia y una situación de casi monocultivo vinculado a energía y minería.)

(...)  Las partes han acordado seguir intensificando constantemente la cooperación práctica en favor del desarrollo sostenible del Ártico.

(Acuerdan cooperar en el desarrollo del Ártico -zona de gran importancia estratégica a la vista de las posibilidades de navegación y extractivas que abre el deshielo- pese a que son rivales allí también. Hacen frente común en un ámbito que será previsiblemente objeto de fricciones en el futuro.)

(...)  Las partes trabajan conjuntamente para garantizar la aplicación plena y efectiva del Acuerdo de París, siguen comprometidas con el cumplimiento de las obligaciones que asumieron y esperan que los países desarrollados garanticen realmente la provisión anual de 100.000 millones de dólares de financiación a los Estados en desarrollo para la acción climática.

 (Un reproche a los países más avanzados y un guiño a los países en desarrollo que esperan el desembolso prometido en el marco del proceso de París y que sufre retrasos.)

(...)  Las partes tienen previsto reforzar la coordinación de las medidas epidemiológicas para garantizar la sólida protección de la salud, la seguridad y el orden en los contactos entre los ciudadanos de ambos países.

(Ambos países comparten 4.000 kilómetros de frontera, muchos de los brotes que ha detectado China de coronavirus se han encontrado en algún punto fronterizo. Por otra parte, ambos se han centrado en vender sus vacunas a países en vías en desarrollo o que no podían competir en fondos o influencia con los grandes cuando los suministros eran limitados. La llamada diplomacia de las vacunas ha sembrado el globo con las inmunizaciones chinas y con la rusa Sputnik.)

(...)  Ningún Estado puede o debe procurar su propia seguridad al margen de la seguridad del resto del mundo o a expensas de la seguridad de otros Estados.

 (Este es uno de los mantras de Moscú en toda la crisis de Ucrania. El concepto, que respalda que la seguridad de un actor no debe reforzarse a expensas de otro, está incluido en el Acta Final de Helsinki de 1975, importante documento que marcó normas de interacción entre los bloques de la Guerra Fría)

 Rusia y China se oponen a los intentos de fuerzas externas de socavar la seguridad y la estabilidad en las regiones adyacentes comunes, pretenden contrarrestar la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de países soberanos bajo cualquier pretexto, se oponen a las revoluciones de colores y aumentarán la cooperación en los ámbitos antes citados.

(Un párrafo muy relevante dirigido, de nuevo sin mencionarlo explícitamente, contra Estados Unidos y sus aliados, a los que Pekín y Moscú consideran responsables de interferir en asuntos internos de otros países para favorecer sus intereses globales. La referencia a las ‘revoluciones de colores’ apunta a las protestas populares que han estallado en los últimos años en varias exrepúblicas soviéticas –como Ucrania o Georgia. La referencia a las regiones adyacentes y a los asuntos internos abarca en sustancia todo el arco de la exURSS, el área del mar de Sur de China y por supuesto las cuestiones de Taiwán, Hong Kong, Xinjiang...)

(...)  Las partes se oponen a la politización de las cuestiones relativas a la lucha contra el terrorismo y a su utilización como instrumentos de la política de doble rasero, condenan la práctica de la injerencia en los asuntos internos de otros Estados con fines geopolíticos mediante la utilización de grupos terroristas y extremistas

( Una referencia que, de nuevo, busca desactivar las críticas occidentales ante las praxis de China y Rusia frente a potenciales amenazas terroristas. Las represiones de Pekín en Xinjiang y de Moscú en zonas caucásicas sobrevuelan la frase.)

(...) Las partes se oponen a una nueva ampliación de la OTAN y hacen un llamamiento a la Alianza del Atlántico Norte para que abandone sus planteamientos ideologizados de la Guerra Fría.

( La frase que más ha llamado la atención en Occidente de todo el comunicado. Por primera vez, China se suma a Rusia en su oposición explícita a una expansión de la OTAN. Este pasaje tiene un tono claramente ruso, son argumentos que repite el Kremlin constantemente.)

(...)  Las partes rechazan la formación de estructuras de bloques cerrados y campos opuestos en la región de Asia-Pacífico y se mantienen muy vigilantes respecto al impacto negativo de la estrategia Indo-Pacífica de Estados Unidos en la paz y la estabilidad de la región

( Intercambio: si China se suma a Rusia en su posición sobre la OTAN; Moscú se adhiere a las tesis de Pekín sobre las alianzas lideradas por Washington en Asia Pacífico, incluida la trilateral Aukus (EE.UU, R. Unido, Australia). ¿Por qué el interés de CHina en condenar posibles expansiones de la Alianza Atlántica? Entre otros motivos, por el temor a enfrentarse a la organizacion en Asia Pacífico. La Alianza ya tiene a Pekín en su punto de mira.)

(...)  reducir el papel de las armas nucleares en sus políticas de seguridad nacional, retirar las armas nucleares desplegadas en el extranjero, eliminar el desarrollo sin restricciones del sistema global de defensa contra misiles antibalísticos (ABM por sus siglas en inglés) y tomar medidas eficaces para reducir los riesgos de guerras nucleares y todo conflicto armado entre países con capacidad nuclear militar.

(Las declaraciones en materia de armas atómicas chocan con el fuerte desarrollo del programa nuclear chino y con los vistosos programas de nuevos misiles y armas rusas.)

(...)  Las partes consideran que la retirada de Estados Unidos del Tratado sobre la Eliminación de Misiles de Alcance Intermedio y de Menor Alcance, la aceleración de la investigación y el desarrollo de misiles terrestres de alcance intermedio y de menor alcance y el deseo de desplegarlos en las regiones de Asia-Pacífico y Europa, así como la transferencia de los mismos a sus aliados, conllevan un aumento de la tensión y la desconfianza, incrementan los riesgos para la seguridad internacional y regional, conducen al debilitamiento del sistema internacional de no proliferación y de control de armas, y socavan la estabilidad estratégica mundial. Las partes piden a Estados Unidos que responda positivamente a la iniciativa rusa y abandone sus planes de desplegar misiles terrestres de alcance intermedio y de menor alcance en la región de Asia-Pacífico y en Europa.

(..)  Las partes subrayan la importancia de los usos pacíficos del espacio exterior

 (Rusia ha causado una gran polémica ensayando el pasado mes de noviembre un arma para destruir satélites. La prueba ha causado la difusión en el espacio de más de mil fragmentos que amenazan a otros aparatos o a astronautas en órbita.)

(...) Las partes tienen la intención de defender firmemente los resultados de la Segunda Guerra Mundial y el actual orden mundial de la posguerra, defender la autoridad de Naciones Unidas y la justicia en las relaciones internacionales, y oponerse a los intentos de negar, distorsionar y falsificar la historia de la Segunda Guerra Mundial.

(Un asunto de especial interés y relevancia para Rusia, que trata de reafirmar su esfera de influencia a través de vínculos históricos)
 
(...)  La amistad entre los dos Estados no tiene límites, no hay ámbitos de cooperación “prohibidos”
  
 (Los dos países subrayan aquí la calidad de su alianza, que va más allá de las forjadas en el pasado y que puede abarcar todas las áreas. Pero entre la grandilocuencia retórica y la realidad se interponen dificultades. Una prueba es que no se menciona expresamente a Ucrania, por ejemplo, ni al mar del Sur de China donde China reclama la soberanía de la mayor parte de esas aguas. Pekín mantiene buenas relaciones con Ucrania, y Rusia, con Vietnam, con quien China disputa la soberanía de parte de esas aguas.)

 (...) Las partes tienen la intención de desarrollar la cooperación dentro del formato “Rusia-India-China.

 (Interesante mención de India al final del documento. Las relaciones entre Pekín y Nueva Delhi no pasan por su mejor momento precisamente (escuece aún el enfrentamiento fronterizo en Galwan en 2020, y en el Gobierno indio escoció mucho que se seleccionara como portador de la antorcha olímpica a un excombatiente chino en ese enfrentamiento). Pero Rusia está reforzando y ampliando sus acuerdos de colaboración y comerciales con la India en otra vuelta de tuerca más de su giro hacia Oriente y como forma de no fiarle todo a Pekín. )  (...) "        

(Andrea RizziMaría R. SahuquilloMacarena Vidal Liy , El País, 16/02/22)

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