2.5.22

Celebramos un 1º de Mayo con cifras históricas de empleo (record de 20 millones de afiliados a la S.S.), y un enorme (y real, o sea, sostenido por inspectores de trabajo) avance en derechos laborales en empleo, sueldos, paro, pensiones y huelga (reducción en un 21% la tasa de temporalidad)... Celebrémoslos, porque el año que viene será el de la guerra internacionalizada

 "Un 1 de mayo con cifras históricas de empleo. El Gobierno de Pedro Sánchez ha creado más empleo que nunca en nuestro país y lo ha hecho protegiendo a los trabajadores y trabajadoras.

 El Gobierno de Pedro Sánchez ha creado más empleo que nunca en nuestro país y lo ha hecho protegiendo a los trabajadores y trabajadoras, subiendo sus salarios y acordando con los agentes sociales. Merece la pena recordar todas las medidas llevadas a cabo en este 1º de mayo, Día Internacional de los Trabajadores.

España ha superado por primera vez los 20 millones de afiliados a la Seguridad Social y hoy hay 600.000 personas más trabajando que al comienzo de la pandemia. Consiguiendo generar empleo de calidad y disminuyendo la temporalidad en nuestro sistema laboral.

La nueva reforma laboral aprobada por este Gobierno progresista ha reducido un 21% la tasa de temporalidad en todos los sectores desde que entró en vigor el pasado 31 de marzo. En el primer cuatrimestre de 2022 se han creado 800.000 empleos indefinidos, lo que multiplica por cuatro el ritmo del anterior ciclo económico.

Pero antes, durante la pandemia, el Gobierno protegió más que nunca a los trabajadores y trabajadoras con los ERTE y ayudas a autónomos. Un 30% de la población activa estuvo protegida, superando la media de la Unión Europea, que fue un 25%.

 Las ayudas a asalariados y autónomos por la Covid han supuesto 31.130 millones de euros. Se ha protegido a 4,5 millones de trabajadores con los ERTE, habiendo recibido un total de 19.630 millones de euros entre prestaciones y cotizaciones. A ello hay que añadir 1,6 millones de autónomos que se beneficiaron de ayudas por valor de otros 11.500 millones de euros.

Es bueno recordar que con el PP hubo otra crisis, donde su solución fue aprobar una reforma laboral que precarizó a los trabajadores, reduciendo sus salarios y esquilmando sus derechos. Sobre todo, pusieron mucho énfasis en recortar un 41% la protección social para los que perdían su empleo. De este modo, se pasó del 71% de protección por desempleo en 2011 a solo un 58% cuando Rajoy salió del Gobierno en 2018. ¿De esto no habla el Sr. Feijóo?

Durante estos años con presidente socialista se ha aumentado el Salario Mínimo Interprofesional, incrementando el bienestar de más de un millón y medio de trabajadores, en especial de los más jóvenes y de las mujeres, para que todas estas familias puedan llegar a fin de mes. Se ha pasado de 735 a 1.000 euros, un incremento del 33,5%. Esto supone una subida 7 veces mayor que la del PP. ¿De esto tampoco habla el Sr. Feijóo?

El Gobierno de Pedro Sánchez ha incrementado un 43% las inspecciones laborales. Solamente el año pasado se regularon 370.000 empleos irregulares en nuestro país. Más de 1.000 contratos de media cada día. El PP recortó las inspecciones, un 13%, lo que permitió que algunos empresarios aprovecharan la situación para explotar laboralmente a sus trabajadores. Se dispararon las horas extraordinarias que no se pagaban y también los accidentes laborales. ¿De esto tampoco se acuerda el Sr. Feijóo?

En esta legislatura se ha aprobado la “Ley Rider”, consensuada con sindicatos y patronal, y que convierte a España en un país pionero en Europa en legislar sobre los derechos de los repartidores de las plataformas digitales, para así terminar con la explotación laboral a la que se sometía a estos 29.000 trabajadores y para que tuviesen los mismos derechos que el resto de los trabajadores, algo que antes no ocurría. ¿Os imagináis qué hizo el PP? El PP votó en contra de la “Ley Rider” y la denunció ante el Tribunal Constitucional.

También se ha iniciado el procedimiento para reconocer el derecho de las trabajadoras de hogar a percibir el paro. Actualmente, hay 378.466 trabajadoras del hogar dadas de alta a la Seguridad Social. Una reivindicación que este Gobierno va a hacer realidad.

De igual modo, este Gobierno ha aprobado medidas para garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral y que sitúan a España a la vanguardia de Europa en este terreno. De hecho, las empresas de más de 50 trabajadores deben ya incluir un Plan de Igualdad Laboral y Salarial en su actividad de forma obligatoria.

Para terminar, cabe poner en valor los numerosos e importantes acuerdos obtenidos esta legislatura en el marco del diálogo social, frente a un PP que dialogó muy poco e impuso mucho. Y, destacar, otro hito como ha sido la regulación del teletrabajo, que contempla el derecho a la desconexión digital de los trabajadores.

Siempre se puede hacer más y hay que seguir defendiendo la mejora de los derechos laborales y salariales, pero este 1º de Mayo se puede decir alto y claro que nadie ha protegido más a los trabajadores y trabajadoras de nuestro país; nadie ha defendido más los derechos básicos de los trabajadores: salarios, jornadas, descansos, contratación, seguridad y salud laboral y nadie ha combatido tanto la precariedad laboral como el Gobierno de Pedro Sánchez. ¡No somos lo mismo!"        (Miguel Ángel Heredia Díaz, El Plural, 01/05/22)


"El vertiginoso avance de los derechos laborales: quince reformas sobre empleo, sueldos, paro, pensiones y huelga en dos años.

 En los 772 días transcurridos entre la prohibición del despido a trabajadores de baja, aprobada por el Gobierno el 17 de febrero de 2020 mediante un decreto que poco después convalidaría el Congreso, y la entrada en vigor de la reforma laboral el 30 de marzo, después de generar en tres meses un millón de contratos fijos, se han incorporado al marco de las relaciones laborales quince bloques de normas que afectan al empleo, al paro, a las pensiones, a los salarios y al derecho de huelga, en un carrusel del que no hay antecedentes en la historia reciente del país y que sigue en marcha con el comienzo, el pasado día 22, de las reuniones para diseñar el estatuto del becario que regulará las prácticas de los estudiantes e investigadores.

Esos procesos han sido simultáneos a otros que llevaron a cerrar el año pasado con 20,18 millones de ocupados, 16,97 de ellos asalariados, según los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), que no alcanzaban esos registros desde el verano y la primavera, respectivamente, de 2008.

"No hay ninguna época en la que haya habido tantos acuerdos y que además sean normativos. Todos esos acuerdos son positivos y están en el BOE, lo que demuestra la capacidad normativa de los agentes sociales", señala Mari Cruz Vicente, secretaria de Acción Sindical de CCOO, sobre los intensos cambios que en apenas dos años ha experimentado el marco de las relaciones laborales en España. "Estos dos años han sido brutales en recuperación y creación de derechos, y al mismo tiempo ha habido una enorme recuperación, primero, y creación, después, de empleo", refuerza Mariano Hoya, vicesecretario de Política Sindical de UGT, quien a la vista de esas dos realidades simultáneas concluye que "los dogmas económicos eran falsos".

"Han sido acuerdos de avance o recuperación de derechos"

"Destacaría desde el punto de vista cuantitativo las subidas del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) y desde el cualitativo la reforma laboral, aunque no es posible pesar esos acuerdos con una romana", anota Hoya, que añade que "además, en la mayoría de los casos, se trata de acuerdos con las patronales y que han supuesto una transformación para el país".

"Cada acuerdo ha cumplido un cometido, aunque la reforma laboral, por ser un compendio de acuerdos y por su carácter troncal, tiene un valor especial", apunta Vicente, que llama la atención sobre un aspecto: "Todos han sido de avances o recuperación de derechos".

Estos son, agrupados por bloques, los quince hitos que han marcado la transformación que ha experimentado el marco normativo de las relaciones laborales en España en los últimos dos años.

Las innovaciones de ámbito general

Junto con la reforma laboral que cerró el ciclo y la prohibición del despido de los trabajadores en situación de incapacidad laboral transitoria que lo abrió, el bloque de las normas generalistas incluye la implementación de los ERTE por la pandemia, que además de salvaguardar más de 3,6 millones de empleos e impedir la pérdida de medio millón de ellos, facilitaron un mayor vigor de la recuperación al haber evitado que el desplome de las rentas de los trabajadores superara el 30%, y la ratificación de la Carta Social Europea casi 23 años después de la aprobación de su versión actualizada, lo que supone reconocer el catálogo de derechos que figuran en ella, entre otros el del conjunto de los trabajadores a recibir "una remuneración suficiente que les proporcione a ellos y a sus familias un nivel de vida decoroso" y a que esta sea "igual por un trabajo de igual valor" sin distinciones en función del sexo.

Cierra el bloque la ley del teletrabajo, que configuró esta modalidad de empleo asalariado, extendida con los confinamientos pandémicos, como voluntaria y reversible, impuso la obligación de formalizar por escrito y registrar los acuerdos, y excluyó expresamente de las causas de despido la negativa a operar a distancia.

Las novedades para colectivos específicos

Entre estas novedades se encuentran otra de la que, junto con la del teletrabajo, ambos sindicalistas coinciden en destacar que, pese a sus lagunas, se ha convertido en modelos de referencia para el resto de los países de la UE. Se trata de la ley rider, que sentó las bases para regular el trabajo de los repartidores de las plataformas digitales, un sector que se había convertido en emblemático de la arbitrariedad y de la proliferación de falsos autónomos.

Las otras dos novedades sectoriales de calado han sido la ratificación por España del Convenio 189 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo), que es el primer paso para reconocer a las empleadas del hogar el derecho a las prestaciones por desempleo que tuvieron provisionalmente durante el estado de alarma, y la del 188, que establece las bases del desempeño laboral en el sector pesquero, en el que hasta el 10% de las plantillas están sin cubrir.

El derecho a informar de las huelgas

El Congreso y el Senado  certificaron en marzo y en abril del año pasado, respectivamente, la eliminación del tercer punto del artículo 315 del Código Penal, que castigaba con penas de hasta tres años de cárcel a "quienes, actuando en grupo o individualmente, pero de acuerdo con otros, coaccionen a otras personas a iniciar o continuar una huelga", un precepto incluido unos años antes y que llevó al banquillo a varios centenares de sindicalistas por haber formado parte de piquetes.

Las revisiones de los salarios

El SMI (Salario Mínimo Interprofesional) ha pasado de catorce pagas de 950 euros brutos a otras tantas de mil en los dos últimos años, progresión que llega después de otra subida de 50 euros aprobada en 2019 y a la que, si se cumplen los anuncios del Gobierno, debería seguir otra de 63 al acabar este año para cumplir el objetivo proclamado de alcanzar los 1.240 mensuales con las extras prorrateadas. A este acuerdo en materia salarial se le suma otro, de hace unos meses, por el que se reglamenta el registro retributivo.

Se trata de dos de los pocos asuntos en los que las patronales no han estado de acuerdo con los sindicatos y el Gobierno.

Igualdad de género en las empresas

Tampoco las organizaciones patronales estuvieron de acuerdo en la reglamentación de los planes de igualdad en la que sí alcanzaron sintonía el Gobierno, cuyo Ministerio de Trabajo lanzaba hace unos meses una herramienta para la valoración de los puestos de trabajo en ese ámbito, y los dos principales sindicatos.

De hecho, CEOE llegó a recurrir el artículo que reconocía a las centrales capacidad para negociar el contenido de los planes de igualdad en las empresas sin representación sindical al sostener que ni eso podía ocurrir ni podía ser establecido mediante un reglamento. Sin embargo, el Supremo ha avalado el texto que salió de la mesa de negociación y ha zanjado la polémica.

La nueva configuración de las pensiones

La renovación del marco normativo de las relaciones laborales de estos dos últimos años ha alcanzado también a quienes ya han salido de él con dos modificaciones de calado en materia de pensiones: el establecimiento de la variación media anual del IPC (Índice de Precios de Consumo) como el índice para revalorizarlas y la puesta en marcha del llamado mecanismo de equidad intergeneracional, que consiste en una derrama mensual del 0,4% en la cotización de la empresa y del 0,2% en la del trabajador entre 2023 y 2032 para disponer de recursos con los que pagar la jubilación del baby boom tras quedar prácticamente agotada la anterior hucha de las pensiones.

Las medidas en trámite

La principal medida que se está tramitando es el inicio de los contactos para negociar el contenido del estatuto del becario, a lo que se suma los desarrollos que puedan salir de la Declaración de Toledo sobre la Economía Social.

¿Qué campos quedan por explorar?

"Antes de acabar el año hemos de abordar las prestaciones por desempleo, que sufrieron importantes recortes en 2012", explica Mari Cruz Vicente, que recuerda cómo el Gobierno central ha comenzado a elaborar una Ley de Empleo cuya tramitación requerirá equilibrios al ser autonómicas la mayoría de las competencias en esta materia y que anota cómo, aunque todo apunta a que este año será difícil cerrar un Acuerdo de Negociación Colectiva estatal ante las tensiones inflacionistas, lo que trasladará esos debates a los convenios de ramo y de empresa, sindicatos y patronales tienen "21 materias pendientes de desarrollo de la reforma laboral" en sus mesas bipartitas.

Hoya, que coincide en "la necesidad de cerrar un Acuerdo de Negociación Colectiva que dé estabilidad a las empresas y permita a los trabajadores recuperar poder adquisitivo", apunta como principales asuntos pendientes en materia laboral "un Estatuto de los Trabajadores del siglo XXI que regule aspectos como la digitalización, la robotización y el teletrabajo" y una revisión de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995, ya que "se siguen matando dos trabajadores cada día en España".                   (Eduardo Bayona, Público, 30/04/22)

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