6.12.22

Yolanda Díaz = 57 escaños ¡¡¡ Leches !!!... o sea, una izquierda definiendo la política... un programa con soluciones desde abajo... unos votantes del PSOE que la quieren en el gobierno, sí o sí... una esperanza... y un peligro, ¿Feijóo? No, Pablo Iglesias

 "(...) Si Sumar, la plataforma en ciernes que promueve la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, lograse aglutinar todo ese espacio, estaría en posición de obtener un gran resultado, hasta 57 escaños —19 más que los conquistados por el conjunto de esas fuerzas en 2019 (...)

El PSOE se encontraría ante un efecto paradójico: cedería terreno a Sumar y a la vez la nueva plataforma acrecentaría en gran medida las opciones de Pedro Sánchez de repetir Gobierno. En cambio, la división de las fuerzas en la izquierda de la izquierda abriría la puerta a la derecha para reconquistar el poder. 

La encuesta se ha elaborado conjeturando dos escenarios. El primero sería una candidatura de Sumar que absorbiese todo lo que ahora se cobija bajo el paraguas de Unidas Podemos, con el agregado del Más País de Íñigo Errejón y sus aliados territoriales. El segundo lo dibujaría una división total, con cada fuerza concurriendo en solitario. Los resultados difieren como el día y la noche. En la primera de las hipótesis se configuraría una mayoría parlamentaria similar a la actual que permitiría a Sánchez revalidar su Gobierno, a pesar de que el PSOE cedería algo de terreno. En la segunda el conjunto de la derecha roza la mayoría absoluta. Todos los datos internos de la encuesta pueden consultarse en las webs de EL PAÍS y la Cadena SER.

 En el escenario de unidad, la investigación demoscópica alienta grandes expectativas para una candidatura con Díaz al frente, que se elevaría hasta el 18,7% de los votos, cerca de las mejores marcas del primer Podemos. El conjunto de esas formaciones ahora reagrupadas mejoraría en más de tres puntos lo que sumaron UP y Más País por separado en 2019. El PSOE sufriría un bajón, hasta 96 escaños. Los dos socios del actual Gobierno, con Errejón incorporado, tendrían 153 diputados, cinco menos que ahora, pero siete más de los que le otorga la encuesta publicada este lunes en la que solo se contemplan las marcas electorales todavía vigentes. La mayoría absoluta del Congreso junto a los que han venido siendo sus aliados esta legislatura estaría garantizada.

 La envergadura del castigo que el sistema electoral inflige a la dispersión de fuerzas queda de manifiesto en el segundo escenario: que Sumar, Podemos, Izquierda Unida y Más País concurriesen cada uno por su cuenta. El PSOE subiría un poco, hasta 104, que de nada le servirían para sus aspiraciones de gobierno. La plataforma de Díaz se quedaría con el 9,1% de los votos y 23 escaños; Podemos, con el 5,9% y siete asientos; y Más País-Equo-Compromís, con el 1,9% y solo dos. El 2,4% de IU, al estar más disperso, no le proporcionaría ninguna representación. En conjunto, tendrían seis asientos en el Congreso menos de los que aglutinan ahora y la friolera de 25 menos comparado con las previsiones sobre la unión electoral. En cambio, las fuerzas de la derecha (PP, Vox, UPN y Ciudadanos) sumarían 173 parlamentarios, con margen para completar la mayoría.

 La enorme diferencia entre los dos escenarios, en virtud de las complejidades del sistema electoral, resulta todavía más palmaria si se comparan las previsiones sobre la derecha. En la hipótesis de la unidad de la izquierda, el PP se queda en 115 escaños y Vox en 43. En la de ruptura, los populares se van hasta 124 y los de Santiago Abascal remontan hasta 46. La suma de los dos partidos de la derecha arroja una diferencia de 12 parlamentarios más o menos en función de cómo se configure la oferta electoral a la izquierda del PSOE. Esos 12 diputados serían claves para dejar al borde de la mayoría absoluta a la coalición de derechas. 

Más allá de la pura mecánica electoral, la encuesta ofrece otros datos que explican las buenas expectativas que generaría la recomposición bajo la marca de Sumar del espacio político analizado. Por un lado, está la figura de Díaz, que supera amplísimamente en popularidad a todas las demás en ese campo. Entre la población en general, la prefiere casi un 48%, frente al 19% de Errejón, el 7,6% de Pablo Iglesias y el 7% de Irene Montero. Díaz tiene una alta valoración en el electorado del PSOE y, como ya vienen confirmando todas las encuestas desde hace tiempo, suscita menos rechazo y es vista como más moderada y conciliadora que los dirigentes de Podemos y Errejón. Eso le permitiría a una candidatura única encabezada por la vicepresidenta arrebatar un 15% de sus votantes al PSOE. En términos absolutos, un millón de sufragios tomando como referencia las últimas elecciones. La reunificación bajo la marca Sumar también muestra mayor capacidad movilizadora. Según los datos de 40dB., el 9,2% de los que se declaran dispuestos a votarla son antiguos abstencionistas. (...)"             (Xosé Hermida, El país, 06/11/22)


"La apuesta por otro Gobierno de coalición cala entre los votantes del PSOE. Entre el electorado de Unidas Podemos la opinión de que debe repetirse la fórmula actualmente en el poder resulta abrumadora: la respalda más del 90%

 (...) una parte sustancial de los votantes del PSOE ha asumido la idea de la coalición como la más adecuada.  

Es significativo que, aun por una exigua ventaja, se contabilicen más simpatizantes socialistas que aseguran preferir un Gobierno con varias fuerzas a otro en solitario del partido al que apoyan. El Ejecutivo de coalición es el predilecto de casi el 42%, tres puntos más de los que eligen la opción del PSOE sin otra compañía. La gran coalición con el PP solo recibiría el respaldo del 11,2%. Hay otro 4,8% de los que votaron a Pedro Sánchez en 2019 que ahora escoge un Gobierno del PP en solitario e incluso un 3,3% inclinado a una coalición de los populares con la extrema derecha. Entre el electorado de Unidas Podemos la opinión de que debe repetirse la fórmula actualmente en el poder resulta abrumadora: la respalda más del 90%.

 Uno de los debates más candentes en el espacio a la izquierda del PSOE es sobre qué modelo organizativo debería adoptar una hipotética reunión de los restos ahora desperdigados: o bien una coalición de partidos, como propone Podemos, o una plataforma política independiente, como sugiere Yolanda Díaz. Las opiniones del electorado no contribuyen mucho a aclarar la cuestión. De hecho, la respuesta más frecuente de los encuestados (24,1%) es decir que no lo sabe. La coalición de partidos resulta la fórmula más idónea para el 22,6%, la creación de un nuevo partido para el 21,5% y la plataforma independiente para el 15,4%. Otro 16% responde que ninguna de ellas. La coalición de partidos satisface más a los votantes de UP, y la plataforma independiente a los de Más País.

La marca Sumar es conocida ya por casi el 60% de los entrevistados, una mayoría que crece al ceñirse únicamente a los electores de la izquierda. Su imagen pública se dibuja con algunos perfiles bien diferentes a los de Podemos. Primero, por la ubicación ideológica que los ciudadanos atribuyen a Díaz. La vicepresidenta segunda del Gobierno es vista solo como un poco más a la izquierda que Pedro Sánchez. En una escala en la que 0 marca la extrema izquierda y 10 la extrema derecha, los consultados por 40 dB. sitúan al jefe del Ejecutivo en el 3,8 y a Díaz en el 3,2. Pablo Iglesias es visto como próximo a la extrema izquierda, en el 1,8. Irene Montero e Ione Belarra se perciben algo menos escoradas, 2,1 la primera y 2,4 la segunda, mientras que a Íñigo Errejón se le coloca en el 2,7.

La encuesta incorpora una batería de preguntas sobre los atributos que los ciudadanos vislumbran en cada una de las fuerzas de izquierda. Las conclusiones inciden en la idea de que el movimiento alrededor de Díaz ofrece para el conjunto de la población un rostro más amable. Hasta un 30% dice que Podemos es extremista, calificativo que solo un 3,1% otorga a Sumar, curiosamente menos que al PSOE, que recoge un 5,8%. 

La marca de Díaz es vista como más conciliadora y con mayor voluntad de “gobernar para la mayoría de los españoles” que la formación que dirige Belarra. En la letra pequeña del sondeo puede rastrearse un dato curioso: al pedir a los encuestados que elijan el partido que representa la categoría “de izquierdas”, hay más que señalan al PSOE (14,7%) que a Sumar (9,3%) e incluso que a Podemos (10,7%). En ese apartado gana quien lleva la palabra en su nombre, Izquierda Unida, con el 19%. (...)"                   (Xosé Hermida, El País, 06/11/22)

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