2.4.23

Yolanda Díaz : “Quiero ser la primera presidenta de mi país... El neoliberalismo ha fracasado, lo hemos visto en pandemia, lo hemos visto con su propuesta para ricos en Reino Unido, o en Francia defendiendo un modelo de pensiones caduco. Pero son fuertes en términos políticos. Nos toca derrotarlos políticamente... necesitamos un nuevo contrato democrático para España... ¿Por qué un “puñadito” de empresas tecnológicas controlan la vida de los ciudadanos? Queremos una transición digital justa y una economía de plataformas con derechos humanos y laborales... los algoritmos y los datos son el petróleo del siglo XXI pero tienen que estar al servicio de la democracia"... Y ante todo: "Las mujeres no somos de nadie, Sumar no es de nadie, estamos cansadas de tutelas"... la feminización de la política, el papel de las mujeres en la actividad política... También un mensaje a Podemos, el ausente... y la reivindicación del Mediterráneo como lugar de encuentro y no de separación... mostrando una separación clara con los independentistas y soberanistas de izquierdas... La izquierda ya tiene candidata a la presidencia del Gobierno... La nueva líder es mujer, gallega, frentistas y reformista

 "(...) Un nuevo contrato democrático para España.

La vicepresidenta segunda ha plasmado las líneas generales de su programa político, lo que ha denominado un nuevo “contrato social”. En ese contrato, Díaz propone una nueva “reforma empresarial” que democratice las decisiones en ese ámbito y una reforma fiscal para acabar con los “privilegios y las amnistías fiscales”. 

Sumar defiende, ha asegurado Díaz, “una transición de los cuidados”, una economía que ponga los cuidados en el centro, con educación infantil gratuita de 0 a 3 años, con un sistema de dependencia nuevo, con un nuevo modelo de residencias, “para que una familia no tenga que pagar 1.200 euros al mes”. “No es decente y desde Sumar lo vamos a cambiar”, ha prometido. También una nueva “jornada laboral”. “Llevamos más de un siglo con 40 horas de jornada laboral. Vamos a reducir la jornada laboral sin reducir el salario”, ha dicho: “Tenemos que trabajar menos para vivir mejor”.

En la reforma de la estructura económica, Díaz se ha preguntado por qué las un “puñadito” de empresas tecnológicas controlan la vida de los ciudadanos. “Queremos una transición digital justa y una economía de plataformas con derechos humanos y laborales. Porque los algoritmos forman para de nuestras vidas, no son neutros. Porque los algoritmos y los datos que tanto me gustan son el petróleo del siglo XXI pero tienen que estar al servicio de la democracia”, ha dicho.

Y además, una reconfiguración del sistema sanitario con la atención primaria en el centro. “Hay gente que no puede pagar una ortodoncia a su hijo o que no puede pagarse las lentillas. Tenemos la obligación de ensanchar nuestra sanidad pública: incorporando la salud bucodental, la óptica y la salud mental”, ha reclamado. “Necesitamos cuidar a quienes nos cuidan: los profesionales sanitarios, que ya no quieren aplausos, sino mejores condiciones de trabajo”, ha defendido. (...)"             (Alberto Ortiz , eldiario.es, 2 de abril de 2023)

 

  "Yolanda Díaz ha dado este domingo el salto como candidata a la presidencia del Gobierno. “Hoy voy a dar un paso adelante, quiero ser la primera presidenta de España. 

Porque es el tiempo de las mujeres, porque las mujeres queremos ser las protagonistas de la historia”, ha anunciado la líder de Sumar en un discurso en el que se ha reconocido “cansada de tutelas”. Tras más de dos años de espera, los que separan su anuncio del señalamiento por parte de Pablo Iglesias como sucesora, y nueve meses después de iniciar su recorrido y el llamado “proceso de escucha” por España, la vicepresidenta ha presentado este mediodía las líneas programáticas de su proyecto, definidas como una nueva “carta de derechos” y un “contrato” democrático, económico y social para la España de la “próxima década”. (...)

A la formación de Ione Belarra ha dedicado de forma velada uno de los mensajes del discurso, reivindicando su propia autonomía: “Las mujeres no somos de nadie. Y yo, mujer, tampoco soy de nadie. Soy Sumar, una fuerza feminista. Creo que es necesario que lo proclamemos, porque parece que aún hoy debemos llevar una preposición ‘de’ pegada a nuestro nombre para determinar nuestras adhesiones y nuestras deudas”, ha enfatizado Díaz. “Estamos cansadas de tutelas, de ser ninguneadas. Muy cansadas. Y lo seguiremos diciendo: no pertenecemos a nadie más que a nosotras mismas”, clamó después de parafrasear a la poeta gallega Rosalía de Castro, a quien citó también ante Iglesias en la toma de posesión como vicepresidenta. La líder de Sumar defendió el proyecto como “un movimiento político a favor” y “útil”, con “diálogo” pero sin “ruido”, que busca “transformar la vida de la gente” haciendo “política con mayúsculas”, como la subida del 47% del salario mínimo, la protección a los riders, la revalorización de las pensiones o la regulación de los precios de los alquileres, enumeró para sacar pecho de la gestión en el Gobierno. (...)

Durante casi 50 minutos, la vicepresidenta desgranó los elementos fundamentales de esa nueva “carta de derechos” que propone Sumar. Desde una gran reforma empresarial que llegue a las entidades financieras, a las empresas energéticas y a las grandes distribuidoras de la alimentación, a un nuevo acuerdo verde, garantías sobre vivienda, justicia fiscal, una transición de los cuidados o derechos feministas. Pero antes de todo eso, Díaz se deshizo en halagos ante los políticos invitados sin distinguir el partido, todo un reconocimiento en plena precampaña. 

“Ada, eres un orgullo, has convertido Barcelona en un referente internacional”; “Joan [Ribó], gracias por convertir Valencia en una ciudad sostenible”; “Alberto [Garzón], gracias por tu labor en el Gobierno, pero sobre todo, por tu enorme generosidad, por saber estar donde hay que estar”, reconoció la vicepresidenta ante el líder de Izquierda Unida, que ha respaldado desde el inicio su proyecto en oposición a Podemos.

Menos horas de trabajo y más vivienda pública

Díaz ha defendido acabar con los privilegios y las amnistías fiscales, también un nuevo modelo de financiación autonómica “que impida la competencia desleal entre comunidades”. La vicepresidenta ha avanzado su predisposición a reducir la jornada laboral, pero sin tocar el salario (”queremos trabajar menos para vivir mejor”, ha dicho), poner la tecnología y los algoritmos “al servicio de la gente”, con una transición digital “justa” y una economía de plataformas “con derechos humanos y laborales”.

Díaz ha abogado por aumentar el parque de vivienda pública. Por reconocer los derechos de las personas LGTBI, el papel de la cultura y ha evocado un país con avances feministas, ”libre de violencias machistas, con aborto libre, gratuito”.

La juventud ha merecido una mención destacada en su discurso, que ha centrado también la primera intervención del acto, en la voz del extremeño Helio Roque, y ofrece una idea del potencial votante al que se dirige. “La juventud ha estado abandonada por sus gobernantes. Llevamos 40 años de gobiernos ni-ni, gobiernos que no ofrecían ni soluciones, ni alternativas”, ha criticado Díaz, aludiendo también a la precariedad y la falta de oportunidades que los obliga a emigrar. “Nunca más un país sin sus jóvenes. Nunca más una juventud sin futuro”, ha afirmado.

Díaz también ha definido Sumar como un proyecto “europeísta”. “Queremos una Europa que no mira atrás, a la austeridad”, ha dicho. “Un nuevo Sumar europeo que quiere democratizar las instituciones en Europa”, ha dicho antes de defender también un “movimiento progresista” en la UE.

La de este domingo ha sido una jornada clave para el futuro de la izquierda española: por lo que pase en el nuevo espacio en construcción y por lo que este pueda aportar en términos electorales en las próximas generales. Su desempeño es fundamental para revalidar la coalición con el PSOE en los comicios previstos a final de año y así lo ven también en La Moncloa. “El neoliberalismo ha fracasado, lo hemos visto en pandemia, lo hemos visto con su propuesta para ricos en Reino Unido, o en Francia defendiendo un modelo de pensiones caduco. Pero son fuertes en términos políticos. Nos toca derrotarlos políticamente”, clamó Díaz ante la alternativa de un Gobierno de derechas liderado por el PP de Alberto Núñez Feijóo. “Es el partido del no”, dijo en referencia a todas las reformas impulsadas por el Ejecutivo que los populares no han apoyado esta legislatura. (...)

La fotografía de este domingo muestra que el proyecto echa a andar con muchos apoyos, pero también algunas incógnitas, fundamentalmente sobre el encaje de Podemos —hasta ahora la organización hegemónica del espacio— en la nueva plataforma. En los más de ocho meses que quedan para las generales, si no hay adelanto electoral, Sumar deberá tomar forma, cerrar acuerdos y comenzar su despliegue en los territorios, apoyada, en parte, de la estructura de los partidos que la acompañan. La concreción, en cualquier caso, llegará después de las municipales y autonómicas de mayo."       (Paula chouza, El País, 02/04/23)

 

"Si en 1929 Virginia Woolf reivindicaba en el ensayo Una habitación propia un espacio propio y necesario para las mujeres en el mundo literario, un lugar reservado entonces a los hombres, hoy ha hecho algo parecido Yolanda Díaz con respecto a la política

La actual vicepresidenta del Gobierno ha dado el paso y ha proclamado su candidatura para ser "la primera mujer presidenta de este país".

Díaz ha culminado, con el acto de este domingo en el Polideportivo Magariños de Madrid, el 'proceso de escucha' que le ha llevado a recorrer el Estado español desde que el pasado mes de julio lanzara el proyecto Sumar. Ya es una realidad, Díaz optará a La Moncloa en las próximas elecciones generales previstas para finales de este 2023.

La gallega ha lanzado contundentes mensajes tanto explícitos como implícitos en su discurso y en la escenografía escogida para pronunciarlo. Un acto, en su totalidad, pensado para reivindicar su propio espacio político, su propio proyecto, su novedad con el pasado, su lugar en la política, su habitación propia.

"Las mujeres no somos de nadie, Sumar no es de nadie, estamos cansadas de tutelas". Con esta frase, pronunciada hacia la mitad de su intervención, Díaz ha querido reivindicar la feminización de la política, el feminismo, el papel de las mujeres en la actividad política, no cabe duda, como Woolf hizo con la literatura. Pero también ha lanzado un velado mensaje a su interna, en referencia a Podemos. Las principales dirigentes del partido morado no han acudido a un acto, al que estaban invitadas, al no llegar a un acuerdo previo con el equipo de Sumar.

Sumar se independiza de Podemos, aunque seguirá buscando el encuentro con el partido de Ione Belarra e Irene Montero en el futuro próximo. El objetivo es que los morados se integren también en una lista común de las izquierdas que, sobre el papel, puede contar ya más de la docena de formaciones, algunas de ámbito estatal (IU, PCE, Alianza Verde, Equo...) otras, territorial (Más Madrid, Compromís, comunes...). El peso que tenga la formación morada en las listas y cómo se decide este es, ahora mismo, el principal escollo de la división: por un lado Sumar con casi todas las fuerzas progresistas del Estado (sin contar los independentismos) y, por otro, Podemos.

 Esa habitación propia y diferenciada de Díaz con respecto a Podemos, y a Pablo Iglesias, ya que fue el exdirigente morado quien le señaló como futura líder del espacio de las izquierdas y, también, como vicepresidenta del Gobierno, la ha dibujado no solo con las palabras, sino también con los gestos.

De este modo, la gallega se ha rodeado como acompañantes hasta el escenario de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y líder del espacio de los comunes, María Eugenia Rodríguez Palop, eurodiputada de Unidas Podemos escogida por la formación morada en 2019, y Mónica García, nada más y nada menos que la candidata de Más Madrid a presidir la Comunidad de Madrid. La ausencia de Podemos ha hecho que la gallega haya mostrado gran cercanía con su contrincante en las próximas elecciones madrileñas durante el acto.

También le acompañaba hasta el escenario, y sobre él durante el acto, la activista trans y exdiputada socialista Carla Antonelli. Otro mensaje a la externa y a la interna. Por un lado, Díaz quiere dentro de la habitación propia de Sumar al colectivo LGTBIQ+ y ha tenido al lado a una de sus mayores representantes a su lado y se ha comprometido con sus reivindicaciones. Por otro lado, consigue el apoyo de un referente que se ha mostrado muy cercana a Montero y a Podemos durante la tramitación de la ley trans. Ninguna de las dos ha nombrado a la ministra de Igualdad, pese a que se han hecho referencias a la ley.

La presencia de Antonelli, además, marca una línea divisoria del PSOE, partido que abandonó este año por las dudas e incoherencias mostradas en relación a la defensa de los derechos del colectivo trans. Ha subrayado alguna (no muchas) diferencia más con el PSOE, por ejemplo al reivindicar el Mediterráneo como lugar de encuentro y no de separación, y como lugar donde no deben morir más personas migrantes, en clara desavenencia con las políticas migratorias de la UE, en general, y socialistas, en particular. Todavía colea, y mucho, la tragedia de Melilla. Ninguna mención a la cuestión saharaui, como contrapartida, en el discurso de Díaz, un tema sobre el que tenía fácil diferenciarse de los de Pedro Sánchez.

Más contundencia ha mostrado para marcar una separación clara, un cuarto propio, con los independentistas y soberanistas de izquierdas. En concreto, por la reforma laboral, su mayor logro desde el Ministerio de Trabajo, la cual fue votada en contra tanto por ERC, como por EH Bildu y BNG. Llama la atención cómo Podemos hace, sin embargo, de estos partidos sus principales aliados parlamentarios en los últimos meses.

Ha agradecido la presencia de los dirigentes de las formaciones que se dieron cita en Magariños: Ada Colau, Joan Ribó, Alberto Garzón, Enrique Santiago, Mónica García, Rita Maestre, Íñigo Errejón, Jaume Asens, Juantxo López de Uralde, Fátima Hamed... "Queda mucha gente por sumar, y vamos a sumarnos", volvía a mandar un mensaje, más conciliador, a Podemos.

Por último, cabe destacar su reivindicación de los tiempos propios, otra habitación, para tomar las decisiones, frente a quienes le han presionado para que acelerara los plazos y le reclamaban que asumiera ser candidata a la presidencia del Gobierno con anterioridad. "Dudo mucho, y creo que dudar es bueno para la política con mayúsculas". Dudando, dudando, la izquierda ya tiene candidata a la presidencia del Gobierno. Al menos, una parte de la izquierda."                  (Sato Díaz, Público, 02/04/23)

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