1.5.24

Feijóo, un veterano en las campañas sucias: cuando acusó a Anxo Quintana de malos tratos a su mujer... Demetrio Madrid: primer caso de lawfare en España que cambió la historia de Castilla y León. La renuncia del primer presidente del Gobierno autonómico en 1986 al conocer su procesamiento abrió las puertas a Aznar

 "Hace ya 38 años, el 29 de octubre de 1986, daba a conocer su decisión de dimitir el que fuera primer presidente del Gobierno de Castilla y León, el socialista Demetrio Madrid, al conocer su procesamiento por un presunto delito social a consecuencia de la querella presentada por varias trabajadoras de la empresa textil que había vendido al llegar al cargo, delito del que fue absuelto cuatro años más tarde, pero que abrió la puerta al entonces diputado por Ávila y presidente de Alianza Popular en la comunidad, José María Aznar, y cambió hasta el día de hoy el rumbo político del territorio.

De Madrid se ha destacado en estas décadas su dignidad, abandonando la presidencia de una comunidad autónoma que el PSOE apenas pudo mantener seis meses tras su prematura renuncia, a la que se encaramó Aznar, catapultado al poder en las elecciones de mayo de 1987 sin que la constatación posterior de la inocencia del expresidente por el Tribunal Superior de Justicia sirviera para restituir jamás un gobierno de izquierdas.

Una sentencia absolutoria “casi laudatoria”

Pocas similitudes encuentra quien encabezó pocos años después, en 1991, la candidatura socialista a la Presidencia de la Junta, Jesús Quijano, entre el caso de Madrid y la situación que se abre ahora ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: en primer lugar porque en este caso, señala en declaraciones a elPlural.com, no es el propio presidente el objeto de la andanada judicial y en segundo lugar, porque en el caso de Madrid, que trataba de un conflicto laboral, la oposición “sólo utilizó el asunto a posteriori”, afirma Quijano. De hecho, quien también fuera secretario general del PSOE en aquellos años 90 recuerda la deslealtad de José María Aznar, que al conocer la noticia de la dimisión por boca del vicepresidente se apresuró a subirse al carro del protagonismo amenazando con una moción de censura si el presidente no dimitía.

El historiador Enrique Berzal rememoraba hace años en El Norte de Castilla aquella historia subrayando la rotundidad de los términos de la absolución en la sentencia de la Sala de lo Civil y de lo Penal del TSJ que después ratificó el Tribunal Supremo: “El fiscal solicitó para él tres meses de arresto y 300.000 pesetas de multa por descuidar la dirección de su taller. Sin embargo, en enero de 1990, la Sala de lo Civil y de lo Penal del TSJ dictó sentencia no solo absolutoria, sino incluso laudatoria para Demetrio Madrid, pues venía a decir que se excedió en sus obligaciones laborales. Sentencia ratificada por el Tribunal Supremo en 1993”.

En los mismos términos se expresa Jesús Quijano: “Los pronunciamientos de la sentencia fueron muy favorables, porque destacaba la falta de intencionalidad en las acciones del expresidente, que cedió la empresa para evitar incurrir en incompatibilidades una vez llegó al cargo y no tuvo intención de perjudicar los derechos de las trabajadoras. Podría decirse, incluso, que los términos eran laudatorios”.

Sin embargo, el paso estaba dado y el daño, hecho. El Partido Socialista, que había sufrido la dimisión de un presidente en el Gobierno autonómico, que después había nombrado como sustituto a uno de los consejeros, José Constantino Nalda, y designado, por último, candidato a las elecciones de mayo a un tercero, Juan José Laborda, perdió el pie en Castilla y León, a pesar de que Aznar y Laborda empataron en número de procuradores y fueron sólo dos independientes de Burgos y Segovia los que inclinaron la balanza hacia Aznar en segunda votación. (...)"                    (Franca Velasco, El Plural, 25/04/24)


"Feijóo, un veterano en las campañas sucias: cuando acusó a Anxo Quintana de malos tratos.

Con el telón de fondo de la decisión del presidente del Gobierno de suspender su agenda pública y reflexionar acerca de su continuidad en Moncloa, y la consiguiente reacción del Partido Popular, en concreto, las acusaciones de “victimización” de Alberto Núñez Feijóo, las redes sociales no han dejado de recordar el acoso perpetrado contra Anxo Quintana, líder del BNG y quien fuera vicepresidente de la Xunta de Galicia desde 2005 a 2009. Un modus operandi que acostumbra a utilizar Feijóo, dejando que otros del partido hagan el trabajo sucio, como en esta última ocasión le ha sucedido a la portavoz Ester Muñoz.

Fue durante la campaña de 2009 de cara a la Presidencia de la Xunta de Galicia, cuando el entonces candidato de los populares se vio inmerso en una polémica que protagonizó el presidente del PP de Ourense, José Luis Baltar, contra Quintana y su vida personal, llegando a acusarle de “maltratar” a su mujer.

En unas declaraciones vertidas en plena campaña en el concello ourensano de Punxín, Baltar llegó a dudar de la postura de Quintana para representar a las mujeres dados “los serios problemas de convivencia que tenía con su mujer”, todo ello basado en “rumores” que se dejaron caer en el marco de la candidatura de Feijóo a la Xunta de Galicia.

Debido a las fuertes acusaciones que estas palabras llevaron intrínsecas, tanto Quintana como su mujer presentaron en el juzgado número 1 de O Carballiño una denuncia contra el presidente del PP de Ourense por un posible delito de injurias y calumnias. Quintana siguió adelante con la denuncia, pero Baltar apeló y fue la Audiencia Provincial de Ourense la que dictaminó el archivo de la querella en 2010 al considerar que Baltar “no incurrió en excesos dialécticos y no tenía voluntad de difamar”, apelando así a su derecha a la libre expresión.

Pese a ello, fue un escándalo que marcó aquella campaña gallega y que fue el plato entrante del mandato de Feijóo en la Xunta. Y es que es un episodio que ha sido en repetidas ocasiones rescatado en redes sociales, más aún en la actualidad acuciante con la inminente decisión de Sánchez. “Tengo edad suficiente para recordar la campaña de Núñez Feijóo en 2009 en la que llego a acusar al entonces VP de la Xunta, Anxo Quintana, de maltratar a su mujer. Era, claro, falso. Pero este es el medio en el que se mueve como pez en el agua”, ha expresado un usuario en X -antigua Twitter-.

 Anxo Quintana anunció su dimisión de todos sus cargos tras las elecciones autonómicas y como portavoz nacional del BNG el 14 de marzo de 2009.

Campaña de acoso contra Touriño

En otro orden de ideas, aunque bajo el mismo marco, es necesario recordar otro hecho de similares características que marcó la etapa del PP gallego de Núñez Feijóo. Allá por 2008, los populares promulgaron una campaña en contra del entonces presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, cuya dirección tildó de “estrategia de acoso y derribo” contra el entonces mandatario por las acusaciones de haberse gastado dos millones de euros de fondos públicos en remodelar su despacho presidencial.

"Lo más grotesco de esta campaña es que va contra uno de los ámbitos menos vulnerables del presidente, al que nunca habrán visto comer en restaurantes de lujo o dedicar el fin de semana a cacerías a lo largo de España", apuntó entonces el secretario general de Presidencia, Gumersindo Guinarte, según recogió La Opinión de Coruña.

La Xunta de Touriño, en aras de tumbar las acusaciones del PP, aportó multitud de datos para dar cuenta de la legalidad de las obras y el gasto transparente que se llevó a cabo .(...)"         (El Plural, 25/04/24)

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