2.12.09

La Tasa Tobin es posible... deseable... y una solución muy prácitica... que xa existe en varios países...

"Ideas ambiciosas, como la de la tasa, tipo Tobin, sobre las transacciones financieras internacionales (FTT, en sus siglas en inglés) o el debate sobre la limitación de los sueldos de altos directivos, se abren camino en el debate político y económico internacional. (...)

A finales del verano, lord Turner, presidente de la Autoridad Reguladora de Servicios Financieros (FSA, en sus siglas en inglés) del Reino Unido, criticaba públicamente el carácter "socialmente inútil" de los mercados financieros y se posicionaba a favor de tasar las transacciones financieras internacionales. Curiosamente, este tipo de declaraciones provenían, en esta ocasión, de un exitoso financiero de la City y no de un agricultor barbudo francés o un trotskista antiglobalizador. Tras él, eminentes líderes mundiales, desde Nicolas Sarkozy a George Soros, pasando por Joseph Stiglitz o (recientemente) Gordon Brown, han declarado estar a favor de la aplicación de una FTT.(...9

La idea, que desde su concepción ha sufrido de mucho contrabando semántico, es poderosa actualmente por su doble dimensión: un simple parámetro podría contribuir a estabilizar las finanzas globales, penalizando los movimientos especulativos a corto plazo (afectando al comercio de manera prácticamente imperceptible) y como recurso potente para ayudar a paliar los costes de la crisis o financiar bienes públicos globales, como la lucha contra la pobreza y el cambio climático. El Instituto Austríaco de Investigaciones Económicas estima que una tasa global de 0,05% podría recaudar hasta 690.000 millones de dólares anuales, lo que equivale aproximadamente al 1,4% del PIB mundial. (...)

En contra de lo que se piensa, tasas sobre el sector financiero existen en varios países de la UE: Austria, Irlanda, Grecia o Francia. En el Reino Unido, por ejemplo, la Stamp Duty, que existe desde hace más de 100 años, reporta unos beneficios de 7.000 millones de dólares anuales y no podría decirse, precisamente, que la tasa haya expulsado a los inversores de la City. El desarrollo de la tecnología ha permitido que este tipo de tasas sean una fuente de ingresos estable, barata, predecible y eficiente, dado que al dejar las transacciones financieras un recorrido electrónico, son muy difíciles de evadir.

Habida cuenta que la crisis ha costado de media a los trabajadores de los miembros del G-20 más del 30% del PIB es hora de que los responsables de la crisis empiecen a pagar por sus errores. Especialmente cuando, en un marco de verdadera crisis social, los causantes de la crisis están volviendo al business as usual. Son incontables los casos de entidades todavía sostenidas con dinero público que están repartiendo bonus millonarios a sus directivos. (...)

Parece como si en esta era de lo posible, en donde lo antes utópico ahora es considerado razonable, la izquierda estuviese agazapada a la espera de pistas que le indiquen por qué latitudes se dibujará el camino hacia un mundo más justo. Por el momento, podría comenzar por abanderar la defensa de iniciativas como la FTT o la necesidad de impregnar de un valor moral las abrumadoras diferencias salariales, para que, al menos, la distancia entre las expectativas de cambio que ha despertado la crisis y los cambios reales sea razonable." (ANTONIO ROLDÁN MONÉS Y CARLOS CARNICERO URABAYEN. La era de lo posible. El País, ed. Galicia, Opinión, 13/11/2009, p. 31)

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