25.4.11

La crisis económica que vive España y el auge de China provocan un éxodo de talentos hacia Oriente

"Sin embargo, la crisis económica de Occidente ha creado una nueva figura en China que ya tiene una jocosa acepción en inglés: es el halfpat (medio expatriado).

Son, en su mayoría, jóvenes con amplia formación que buscan en la nueva tierra de las oportunidades lo mismo que las multinacionales: un lugar en el que se les permita hacer realidad sus sueños profesionales.

Claro que estos llegan por su cuenta, sin contrato, con problemas de visado y, generalmente, solo con sus ahorros en el bolsillo.

"En China puede que no tengamos unos ingresos superiores a los de España, pero la vida es mucho más barata y cunden más", asegura Yolanda Pascual, una diseñadora de moda riojana de 36 años que dejó hace ya tiempo Barcelona -"Porque los precios allí son astronómicos"- para buscar una base de producción más económica en Asia. De Tailandia saltó a Vietnam y, finalmente, ha terminado en China.

Sara Suárez Domínguez vive en Shanghái. Esta compostelana de 31 años, traductora de cinco idiomas, comenzó a estudiar chino en Granada. "Pensé que necesitaba dominar una lengua rara para diferenciarme del resto", explica.

Hace seis años decidió que el chino solo podía perfeccionarse en la tierra de Mao, y se plantó allí. Pero no llegó sola. Su pareja, el cocinero bilbaíno Ion Alaña, de 30 años, decidió dejar su trabajo para acompañarla en ese viaje hacia lo desconocido. España todavía vivía la euforia de la burbuja inmobiliaria, pero la pareja temía ya estancarse en el mileurismo. (...)

En este tiempo, Alaña ha abierto una taberna vasca, Kuluska, que se ha convertido en el punto de encuentro de expatriados y halfpats españoles. "La clientela es un buen termómetro para ver cómo están cambiando las cosas.

Cada vez llegan más paracaidistas que vienen a estudiar chino y quieren quedarse luego a buscar trabajo. Incluso para el restaurante recibimos currículos de gente que quiere venir a China, desde los 22 hasta los 56 años", comenta el cocinero.

Las corporaciones también han sentido el vuelco de una sociedad especialmente arraigada en su tierra. "Antes era difícil conseguir gente dispuesta a desplazarse a China, pero ahora hay cola", resume José María Luzarraga, experto en internacionalización empresarial. (...)

"España está muerta. No hay oportunidades para la juventud. En Shanghái, sin embargo, está todo por hacer y es fácil llevar a cabo un proyecto. La gente es muy abierta y está ávida por conocer y recibir todo tipo de estímulos".

Esta combinación de factores se refleja en la cifra de residentes españoles registrados en la Embajada de Pekín, cuyo número se ha multiplicado por seis en la última década. (...)

"Tenemos que crear valor añadido para competir con éxito. Y ahí creo que los jóvenes españoles podemos aportar elementos novedosos. No me he establecido aquí por la crisis, sino porque creemos que China es el futuro. Claro que en España la situación no ayuda a quedarse". (...)

Hace ya más de un lustro que obtuvo su doctorado en Japón y que previó el ladrillazo que se avecinaba sobre el sector de la construcción en España.

Decidió que las oportunidades estaban en Shanghái, una ciudad en la que se construyen más metros cuadrados que en toda España. "En Europa parece que todo está hecho y solo hay espacio para los grandes nombres. China, sin embargo, nos da una oportunidad".

Arroyo la ha aprovechado al máximo. Hace cinco años creó CA Group, un estudio que le ha dado renombre internacional. (...)

Claro que no todo es de color de rosa. "China es un país muy complicado, en el que hay que pelear a diario y uno siempre se siente extranjero". Pero la recompensa merece el esfuerzo, y Arroyo ahora da clases en Madrid.

Su próximo reto es atacar proyectos en Europa desde el estudio que mantiene en Shanghái, una vía inversa a la habitual. Expatriados y halfpats siempre tienen como objetivo regresar a España. "Pero este no es el momento", apostilla Sara Suárez." (El País, 21/04/2011, p. 28/9)

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