Actualmente nos encontramos en una situación en la que el discurso de la escasez de mano de obra calificada no puede ser el eje de nuestra economía: la relación entre las vacantes notificadas y los parados registrados es de 1 por cada 8. El problema es de escasez masiva de trabajo, no de trabajos calificados. (...)
Con todo, existe una reserva: es posible que, a pesar del paro masivo, haya, en algunos trabajos concretos, menos candidatos que vacantes. Pero la oferta de la fuerza de trabajo no coincide con la oferta de trabajos calificados en trabajos concretos.
Sólo un detallado estudio de la situación del mercado laboral a partir de categorías laborales concretas permite poder realizar esta afirmación. Karl Brenke, del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW, por sus siglas originales), ha publicado recientemente una investigación sobre la situación de los oficios industriales y científico-técnicos con el título: "Una escasez de mano de obra de trabajo a corto plazo no es aún visible" [PDF – 350 Kb].
Se trata de una variante "censurada", según el presidente de la DIW, Klaus Zimmerman, del artículo original, que llevaba por título: "Escasez de mano de obra calificada en Alemania: una Fata Morgana"...
Brenke demuestra (también en la versión revisada), que, en consecuencia, no puede ser éste el discurso principal "habida cuenta de que, en la práctica, el número de desempleados es mayor que el de vacantes ofrecidas en todos los campos de trabajo calificado." Las cuentas sólo les salen para vulcanizadores de neumáticos, electricistas y médicos. (...)
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