29.3.12

La Huelga General ha sido un éxito. Se produjo la mayor caída eléctrica de las últimas huelgas generales

 Una mujer cruza la calle con su perro ante la manifestación de UGT y CC.OO. en Vigo (La Voz de Galicia, 29/03/2012)

"El Indicador de Consumo de Electricidad debido a la actividad productiva elaborado por el grupo Economistas Frente a la Crisis, pone de manifiesto que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva ha caído hasta las 14 horas un 87,6 % debido a la incidencia de la Huelga General convocada por los sindicatos para el día de hoy día 29 de Marzo de 2012.

Este grupo utiliza una metodología de análisis constrastable y sencilla. Para ello estiman la demanda de electricidad imputable a la actividad productiva, que obtendrá descontando de la demanda de electricidad desestacionalizada de un día laborable, la demanda desestacionalizada de un día no laborale y medirá la demanda real imputable a la actividad productiva del 29 de marzo.

En la huelga del 2010 la caída del consumo eléctrico fue del 68,1 % y en la huelga de 2002 fue del 84,3 %. Los datos calculados hoy establecen que la caída del consumo eléctrico es de 87,6 %.

Para este grupo, el dato que dan los medios de comunicación carece de significación porque no distingue entre el segmento de consumo de electricidad de los hogares y de los servicios básicos de mantenimiento de los medios de producción y de los procesos contínuos y el debido a la actividad productiva que es el objeto de la huelga."       (La Voz de Galicia, 29/03/2012)

"Como era de esperar, la mayoría de los medios de información de mayor difusión de España (que son de persuasión conservadora y neoliberal) intentaron minimizar el éxito del paro como parte de la huelga general convocada por los sindicatos, subrayando que la disminución de la actividad económica había sido menor, mostrando la limitada caída del consumo de la electricidad como indicador de ello.(...)

 A ello se sumó una gran visibilidad de los actos violentos en los que participantes de la huelga general aparecían quemando propiedades privadas o públicas, y golpeando a personas, ya fueran civiles que querían trabajar, ya fueran los agentes del orden.

En el programa del Sr. Cuní en 8TV, propiedad del Grupo Godó (también propietario de La Vanguardia), dedicó especial atención a tales actos violentos. En realidad, en muchos de tales medios aparecía la imagen de la huelga a través de actos de violencia, en los que el fuego y las llamas siempre aparecían en las fotos. (...)

Los datos, sin embargo, muestran la manipulación (y no hay otra manera de definirlo) de estos reportajes. En primer lugar, señalar el descenso de consumo eléctrico en su totalidad no tiene mucho significado, pues la población que no trabaja también consume electricidad, pues está en casa o en algún lugar donde se consume electricidad.

La manera más rigurosa es calcular el consumo de electricidad del día de huelga respecto al de un día festivo, digamos domingo, cuando la mayoría de la gente no trabaja. Esto es lo que debe hacerse para comparar manzanas con manzanas y no con peras.

 Es decir, hay que comparar el consumo de electricidad entre dos días comparables, es decir, un día sin trabajo (el domingo) y un día de huelga general que intenta que, como ocurre con los domingos, la gente no trabaje.

Pues bien, tomando este indicador, se puede ver que, como bien han documentado un grupo de economistas (Economistas Frente a La Crisis) la huelga general fue un gran éxito, pues el consumo de la electricidad fue casi el mismo de un día festivo cuando la gente no trabaja (El País fue el único rotativo que hizo esa distinción, ningún otro rotativo la hizo).

 En realidad, la caída del consumo fue un 87%. Si hubiese sido un 100%, ello indicaría que el consumo de electricidad había sido el mismo que el de un domingo. Un 87% es bastante cercano a un domingo. Ello es una muestra clara de que la gran mayoría de la gente no trabajó el día de la huelga general.

En realidad, comparando tal indicador con los anteriores de otras huelgas generales, se ve que la huelga general en contra de las medidas altamente impopulares del gobierno Rajoy, fue una de las más exitosas de las que han existido durante la democracia, dato que el gobierno PP y sus avaladores, las élites gobernantes de la Unión Europea, incluyendo la Comisión Europea, intentan ocultar.

Las declaraciones de portavoces de tal comisión se centraron en indicar que el ”fracaso” de la huelga general era una señal más del apoyo popular hacia las medidas que estaba tomando el gobierno Rajoy.

Pero lo que alcanzó unos niveles de cinismo (y no hay otra manera de definirlo) inadmisibles es cuando el gobierno PP, a través de la Ministra de Trabajo, indicó que el gobierno estaba llevando a cabo las medidas que el pueblo español, a través de las últimas elecciones, había instruido al gobierno a realizar.

En realidad, ninguna de las reformas impuestas por el gobierno Rajoy estaba en su programa electoral. La huelga general, por lo tanto, era también una protesta en defensa de la democracia española, protestando por el incumplimiento de las promesas electorales del PP. (...)

En cuanto a los actos violentos –que, sin lugar a dudas, deben denunciarse con toda contundencia- éstos representaron una proporción minúscula de los participantes en la huelga. Centrarse en ellos es un insulto a la objetividad y equilibrio mediático que debería exigirse de tales medios.

Las treinta personas violentas que hicieron gamberradas en la estación de Sants, en Barcelona, no se merecían la promoción gratuita que el Sr. Cuní les proporcionó, consumiendo una sección muy prominente en su programa. El 99,8% de todos los participantes fueron no violentos.

¿Por qué entonces se dio tanta cobertura a los violentos?  La imagen deseada era relacionar una huelga general con un acto violento."                (Artículo publicado por Vicenç Navarro, 30 de marzo de 2012, en www.vnavarro.org, 30/03/2012)


"Chury: ¿Qué te pareció el paro, la huelga en España? ¿Fue numerosa, fue fuerte, llega a tiempo, puede solucionar algo, presiona? 

Petras: Hace tiempo hemos tenido esta discusión y creo que los capitalistas y gobernantes del capitalismo han tomado la decisión de no reprimir las huelgas pero tampoco tomarlas en cuenta en el cálculo de la política. Simplemente están actuando como si nada pasara.
 
 El mismo día de la huelga general el gobierno anuncia mayores recortes económicos. Por eso la huelga es un acto de solidaridad, es un acto de repudio, pero no es suficiente. Porque en las condiciones actuales donde el capital no tiene ninguna intención de consultar, de modificar, de reconciliar, sólo quiere bajar los salarios, bajar las condiciones de trabajo. 
 
Tiene una visión unilateral y frente a eso la burocracia sindical tiene que hacer algo. Entonces dicen montamos la huelga. Si el gobierno no se mueve, volveremos a pensar en otra huelga en 6 meses. Mientras tanto el gobierno está implementando los recortes. 
 
Sin una radicalización de la forma de acción directa nada va a pasar. Y hemos dicho eso hace varios años. En Grecia lo mismo. Sí por ejemplo los obreros y trabajadores no toman control de lugares de trabajo como oficinas, bancos, fábricas y ocupan indefinidamente, nada va a pasar. 
 
El Presidente Rajoy lo dice: hoy huelga, mañana trabajo. Hoy críticas, mañana implementamos nuestro programa. Frente a esta actitud no es suficiente la huelga general. Digo eso desde un país tan reaccionario que ni saben cómo organizar una huelga que es peor vergüenza aquí en Estados Unidos. 
 
En España por lo menos reconocen que hay una acción de clase directamente sobrepasando al sistema parlamentario. Pero más allá de la huelga general unas nuevas formas de intervenir en todos los espacios paralizando el funcionamiento del sistema definitivamente."               (Rebelión, 10/04/2012, 'Comentarios del sociólogo James Petras: "Hay un descontento generalizado en Inglaterra", de Efraín Chury Iribarne,
CX36 Radio Centenario)

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