29.3.12

La reforma laboral destruirá 800.000 empleos más. Éramos pocos y parió Rajoy

"La reforma laboral de Mariano Rajoy no solo no creará empleo, sino que lo destruirá, además de pasar "una enorme factura" económica a España. Es la tesis de la fundación Ideas, el laboratorio ideológico del PSOE, que pronostica que solo este año van a desaparecer entre 740.000 y 800.000 puestos de trabajo.

 Esta cifra supera largamente las estimaciones del Gobierno, que cifró el pasado 1 de marzo en 640.000 los empleos que se perderán en 2012. Pero sobre todo rebate la principal justificación que ha ofrecido el propio Rajoy sobre la reforma laboral, que era precisamente la necesidad de flexibilizar los contratos para fomentar la creación de puestos de trabajo y reducir el paro, que supera los 5,2 millones de parados.

Además, la fundación sostiene, en el documento Reforma laboral y crisis: efectos sobre la economía española, que la reforma laboral va a pasar "una enorme factura" a la situación económica del país (...)

no se han tenido en cuenta factores que provocarán, en la actual situación de recesión, "una espiral de menos crecimiento, más desempleo y más déficit". Y calcula que en ese círculo vicioso se alcanzarán los seis millones de parados a final de año, que el Producto Interior Bruto (PIB) se contraerá hasta cinco décimas más de lo previsto (se calcula que ya lo hará en un -1,7%) y, por lo tanto, que las estimaciones del déficit público para este año se dispararán, por lo que habrá que hacer un ajuste adicional de 38.000 millones de euros "para cumplir el compromiso del -5,3%" fijado por Bruselas. (...)

El razonamiento expuesto en este estudio señala tres factores que no se han tenido en cuenta y que van a agravar la situación económica: el primero es que los cambios en las relaciones laborales que implica la reforma del Gobierno facilitan la reducción de salarios y, por tanto, que sea menor la renta de la que disponen las familias, lo que se traducirá a corto plazo en una contracción del consumo y la caída del PIB (...)

El segundo es que la nueva normativa laboral también abarata el despido, por lo que, si los empresarios utilizan esta facultad, puede deteriorarse aún más el mercado laboral.

Por último, el Ejecutivo no ha tenido en cuenta que los dos factores anteriores se plasmarán en una menor recaudación de impuestos, porque las familias tendrán menos recursos; y que aumentarán los gastos de la Administración porque habrá más desempleados que cobren la prestación por desempleo."         (El País, 27/03/2012)

No hay comentarios: