"Hacer dinero con el desplome de las acciones de los bancos volvió a ser posible después de seis meses de veto. La CNMV, entre otros supervisores bursátiles europeas (Italia, Francia o Bélgica), prohibió estas operaciones en un intento por frenar los "falsos rumores" que desestabilizan los mercados, según rezaba un nota del regulador español. Eran tiempos convulsos, en los que el Ibex llegó a desplomarse casi un 20% la semana previa a la prohibición.
Una vez abierta la veda, el pasado 16 de febrero, los hedge funds tenían 590 millones de euros acechando la cotización de los valores financieros españoles, según los registros del supervisor que preside Julio Segura. La sombra sobre Popular era del 4,71% de su capital, lo que a precio de mercado se traducía en una apuesta de de casi 310 millones. En Sabadell era 136 millones (un 2,46% de su capital) y Bakinter se jugaba un 5,14% del suyo, más de 127 millones.
Las posiciones cortas, también conocidas como ventas a corto o
apuestas a la baja, consisten fundamentalmente en tomar prestadas
acciones para venderlas en el mercado y, una vez vencido el plazo
pactado con el prestamista, devolverlas. El negocio radica en que el
prestatario confía en que las acciones bajarán de precio, con lo cual,
al cabo del tiempo, las recompra más baratas y las devuelve a su
propietario inicial embolsándose la diferencia.
El bajón en el precio de las acciones desde que en febero
volvieron los bajistas hasta ahora, ha sido significativo. La Bolsa
perdió un 3% las dos semanas siguientes de reabrirse la veda. Un 5% en
marzo y va un 4% en abril: un derrumbe del 12%. Todos los valores financieros marcan retrocesos, liderados por Bankinter (-32%), Bankia (-28%) y BBVA (-24%)." (Cinco Días, 12/04/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario