"La lucha contra los desahucios también está reñida con la falta de
transparencia. El opaco velo que cubre la Administración oculta también
cuántos ciudadanos se encuentran con un pie dentro de casa y el otro en
la calle.
La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) señala solo al informe trimestral del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sobre los desalojos como la leve luz que aclara lo que está por venir.
El órgano de gobierno de los jueces cifra en 46.559 los desahucios realizados en España en los tres primeros meses del año. Basándose en este dato, la PAH estima que el 2012 terminará con más de 180.000 nuevos desahucios en España, una cifra récord. (...)
El dato, no obstante, plantea varios interrogantes. ¿Cuántos desahucios
corresponden a hipotecas y cuántos a alquileres? ¿En qué proporción
afecta a los locales? ¿Y a las segundas residencias? "Son datos que el
poder judicial tiene, pero no los quiere dar.
El promedio de la deuda de
cada desahuciado, si hay niños implicados... Toda esta desinformación
dificulta la búsqueda de soluciones al problema", explica Ada Colau, coautora del libro Vidas hipotecadas y fundadora de la PAH de Barcelona, la pionera en la lucha ciudadana contra los desahucios.
Esta “novedad informativa” ha generado en el seno de la PAH enormes
dudas. “Si entre 2008 y 2011 sabíamos de 166.000 desalojos gestionados
por los servicios de embargos, ahora hay que sumarle los que se han
empezado a contabilizar ahora.
Podemos hablar de 400.000 desalojos en España desde 2008”,
deducen en la PAH, que ha solicitado al CGPJ una publicación de los
datos con carácter retroactivo. El CGPJ no confirma que el dato vaya a
hacerse algún día público. (...)
"Otro dato que se oculta deliberadamente es quién es la parte
ejecutora del desahucio, la entidad bancaria, a pesar de que son datos
que el poder judicial registra", explica Colau. “No es que el Gobierno
no sepa cuántas personas se quedan en la calle, es que si trasciende los
desalojados serían ellos. Imaginamos que el Banco de España tiene el
número”, señala Vicente Pérez, portavoz de la plataforma.
“Evidentemente, la falta de transparencia aquí dificulta nuestra labor.
Si la gente conociera la realidad podría implicarse en cambiarla. Sin
embargo, se mantiene la desinformación de forma interesada”.
Otro indicador del estado actual son las ejecuciones hipotecarias,
punto de partida de la mayoría de desalojos. El desalojo de la vivienda
es el último trance de un proceso que suele dilatarse dos años en los
juzgados. "Esto quiere decir que los desahucios del año pasado son los
que se empezaron a ejecutar en 2009 o 2010", aclaran en la PAH.
Y la
tendencia no se va a romper. Todo lo contrario. Hasta marzo este año, se
iniciaron 24.792, el tercer peor registro desde que reventó la burbuja,
y un 14% más de las que se iniciaron en esos meses en 2011. "Las
ejecuciones se han estabilizado y cada vez hay más por la declaración
del banco malo", señala Colau.
"Hay una instrucción en las entidades para acelerar las ejecuciones y
así declararlo todo como activos tóxicos frente al Estado y librarse de
ellos", denuncia Colau. El efecto más inmediato es que las
negociaciones entre bancos y pagadores se están rompiendo
unilateralmente por parte de las entidades, según la PAH.
Desde
2007 los procedimientos ejecutorios por impago de hipoteca han afectado
a 374.230 familias. Eso sin contabilizar los afectados indirectos, los avalistas, casi siempre los padres de los afectados, que ven como la deuda de sus hijos se lleva por delante también sus propias casas." (Rebelión, 24/09/2012, Alejandro López, Eldiario.es)
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