"En Junio de 2012, Economistas Frente a la Crisis ya denunció la graves consecuencias que
se podrían derivar de confirmarse lo que entonces eran sólo rumores.
Entonces ya avanzamos que la pretensión del Gobierno de solucionar el
déficit tarifario a través de impuestos a la generación eléctrica se
traduciría en un fuerte aumento de precios, un fuerte impacto sobre las
energías renovables (aquellas cuya retribución no depende, o depende en
menor medida de los precios de mercado), y que por el contrario, tendría
un impacto despreciable sobre las cuentas de las empresas integradas
en UNESA.
Los rumores, con ligeras variaciones, se han concretado con la
aprobación del Anteproyecto de Ley de Medidas Fiscales en Materia
Medioambiental y Sostenibilidad Energética- palabras vacuas que esconden
justo lo contrario. (...)
La brecha que se abre en Junio de 2012 entre los precios de la
electricidad en España y Alemania para 2013 sólo se explica porque los
mercados ya intuyen que quienes realmente pagarán los nuevos impuestos
serán los consumidores, a través de los mayores precios en el mercado
eléctrico.
¿Acaso Soria y Montoro desconocían que ése era el efecto de la reforma
de la fiascalidad energética que han presentado al Congreso? ¿Se trata
de incompetencia o de sumisión al lobby eléctrico? La respuesta es
evidente: no se trata de ninguna de las dos cosas. Se trata de las dos
al mismo tiempo.

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