"Sandra Perata, argentina de 47 años y madre de dos niños
de 6 y 16 años, tiene serios problemas para llegar a fin de mes. Hoy se
ha convertido, sin quererlo, en protagonista del día por haber
respondido a "un impulso espontáneo" y arrojarle un tupper a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, durante el acto de inauguración del curso escolar en el colegio público Virgen de Navalazarza. ¿Su intención? Protestar por la nueva normativa de Aguirre, que cobrará a los alumnos que acudan al colegio con la comida de casa.
¿Cuáles son los motivos de su indignación?
Estoy
harta de que a los pobres nos recorten todo. No puedo entender que
grandes equipos de fútbol que ganan mucho dinero deban dinero a Hacienda
y que yo, si debo un duro, me lo quiten todo.
¿Cuál es la situación actual de su familia?
Yo
soy argentina, pero llevo 12 años en España y estoy casada con un
español. Tenemos dos hijos de 6 y 16 años y mi madre, que sólo recibe
una pensión de 200 euros, también vive con nosotros. Hace poco yo, que
trabajaba en una fábrica, me quedé en paro y mi marido tuvo que cerrar
su negocio de venta de empanadillas argentinas.Como era autónomo, él no tiene paro. Sobrevivimos con 600 euros al mes y ya se nos están acabando los ahorros. No sabemos ni cómo vamos a pagar ya el alquiler de nuestra casa y a nosotros, a los pobres, nadie nos ayuda nunca.
¿Cómo afectan los recortes del Gobierno en el gasto escolar de sus hijos?
Mis
dos hijos van a colegios públicos (el mayor, ya al instituto) pero en
los gastos nos afecta todo: la subida del IVA, los recortes en becas de
material escolar y comedor... todo sube y nos están asfixiando.
¿Fue eso lo que le llevó a tirar el tupper a la presidenta?¿Fue un acto premeditado de protesta?
No,
para nada. Yo no había reaccionado así en mi vida. Sólo pretendía
acercarme a ella, darle el tupper y preguntarle si ella enviaría a una
niña de 6 años, que no sabe ni usar el microondas, a la escuela con él.Y además nos quiere cobrar por ello. Pero no era mi intención arrojarle el tupper, fue un impulso totalmente espontáneo que me salió cuando la Guardia Civil me impidió acercarme a ella.
¿Ha tenido repercusiones para usted?
De
momento no. Quisieron arrestarme, pero luego se quedó en nada. Tampoco
me han multado, aunque estoy un poco asustada con la repercusión que
está teniendo este tema..." (Público, 10/09/2012)
No hay comentarios:
Publicar un comentario