31.7.13

Mujer caucásica de 43 años, periodista, escritora y editora. 1,69 de estatura, 60 kilos, pelirroja de bote, ojos azules... se ofrece

"Yo había escrito "Esto puede pasarle a cualquiera". Había escrito "Mis hijos viven por debajo del umbral de la pobreza". Y el 25 de enero de 2012, en periódico El Mundo, también escribí “Me alquilo”.

"Mujer caucásica de 43 años, periodista, escritora y editora. 1,69 de estatura, 60 kilos, pelirroja de bote, ojos azules. Con estudios universitarios, 25 años de carrera periodística y experiencia laboral en cuatro diarios españoles, cuatro cadenas de radio y tres de televisión. 

 Seis libros publicados, de los cuales cuatro novelas, de las cuales tres premios. 

Experiencia en el montaje de redacciones, equipos de trabajo, campañas de comunicación, páginas web, elaboración del cocido madrileño y recitado de Gil de Biedma. 

Capacidad para escribir/conversar de literatura, política, economía, cocina, sexo, violencia, edición, familia y sus dificultades, desempleo, crimen, sindicalismo y penas, en sentido lato.

Se alquila para:

Pensar.

Cuidar haciendas. Incluso si este cometido incluye recogida de berzas.

Escribir cualquier tipo de texto, de ficción o no ficción, correspondencia incluida. Este punto incluye renunciar a la firma si así se solicita y se abona. [...]

Pasear animales o personas, preferiblemente personas. Este servicio incluye conversación.

Proyectar acciones de obediencia o desobediencia pública o privada.

Cualquier servicio de su interés que no conste en esta lista será amablemente contemplado y respondido.

Responde al nombre de: Cristina. Tarifas a convenir. Interesados, dirigirse a:cristinasealquila@gmail.com

Personas que requieran coito, felación, estriptis o similares, abstenerse.

Aquellos que quieran insultar, incluyan en el asunto del mail la palabra: PUTA".

Y llegaron respuestas. La mayoría, pese a mis indicaciones, con demanda de servicios sexuales, algunos incluso muy imaginativos. Casi nadie, sin embargo, se tomo en serio mi oferta. Y era cierta, como todo lo que escribo y publico en el diario. 

Era tan cierta que al mes siguiente nos cortaron la luz, tan cierta como que contábamos monedas para la leche de los desayunos. Pero estas cosas tienes que haberlas vivido para entenderlas y creerlas, para ser consciente."                 (Este artículo fue publicado el 12 de diciembre de 2012 en la revista argentina Anfibia, Presseurop,  30 julio 2013, Libération París)

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