"Una de las frases que los establishments políticos, financieros y
mediáticos remarcan constantemente es que “nos estamos gastando más de
lo que tenemos”. (...)
España, incluyendo Catalunya, no es
pobre. Todo lo contrario. España es ya casi tan rica como el promedio de
los países de la UE-15, que es el grupo de países más ricos de la UE.
Su PIB per cápita es ya el 94% del PIB per cápita promedio de la UE-15. Y
Catalunya es incluso más rica: su PIB per cápita es el 110% del
promedio de la UE-15.
Y, sin embargo, tanto España como Catalunya se
gastan mucho menos en su Estado del Bienestar que el promedio de la
UE-15. El 74% en el caso de España, y el 72% en el caso de Catalunya.
Es
decir, el gasto público social (que incluye el gasto en transferencias
públicas –como las pensiones- y en servicios públicos –como sanidad,
educación, servicios sociales, entre otros-) por habitante en España y
en Catalunya es sólo el 74% y el 72% del gasto público social por
habitante promedio de la UE-15. En realidad, si España se gastara en su
Estado del Bienestar lo que le corresponde por el nivel de riqueza que
tiene, España se gastaría 66.000 millones de euros más al año, y
Catalunya 19.600 millones. Este dinero existe en España y en Catalunya.
Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. En realidad, tanto España
como Catalunya tienen los ingresos al Estado (tanto central como
autonómico) más bajos de la UE-15. Y ello como consecuencia de que tanto
el Estado central como la Generalitat de Catalunya ingresan muy poco. Y
ahí está el problema.
No es, pues, que nos gastemos más de lo que, como
país, tenemos, sino que ingresamos al Estado (central y Generalitat)
menos de lo que tenemos. Y de esto casi nada aparece en los medios de
mayor difusión. ¿Por qué?
La gran mala distribución de las rentas
La respuesta a esta pregunta que dan los
medios del establishment es que la gente no quiere ni oír hablar de
subir impuestos. Y de ahí el discreto silencio de los medios. Pero la
evidencia existente muestra otra realidad. De hecho, la mayoría de la
gente que trabaja y está en nómina ya paga impuestos a un nivel
semejante (algo menos, pero no mucho menos) al promedio de la UE-15.
La
evidencia esta ahí para aquellos que quieran verla. Los trabajadores de
la manufactura, por ejemplo, pagan un porcentaje de su sueldo en
impuestos semejante a lo que paga en impuestos el trabajador de la
manufactura promedio de la UE-15. Los que no pagan impuestos no son la
gente normal y corriente, sino una minoría enormemente poderosa que
controla los medios, en los que goza de una enorme influencia, y que
deriva sus rentas de la propiedad del capital.
Estamos hablando de las
grandes fortunas, de las grandes empresas y de la banca, y que en España
deja de pagar al Estado (central, Generalitat y otras CCAA) 44.000
millones de euros al año. Y la situación ha empeorado todavía más
durante la crisis.(...)
Y puesto que la mayoría de la gente que
trabaja y está en nómina ha visto aumentar sus impuestos, debe entonces
preguntarse por qué no suben los ingresos al Estado. Y la respuesta es,
en parte, que hay menos gente trabajando y pagando impuestos, pero otra
razón es que la falta de contribución al Estado de aquella minoría que
deriva sus rentas del capital ha continuado, e incluso se ha
incrementado.
Mientras se está recortando más y más en el Estado del
Bienestar, la gente rica y súper rica está evitando, cada vez más, pagar
impuestos.
Esta situación, muy clara y acentuada en
los países periféricos de la Eurozona (como España, Grecia, Portugal e
Irlanda), pero presente en todos los países, ha alcanzado un nivel
escandaloso.(...)
Una prueba más de la enorme influencia que los establishments
financieros y empresariales (de las grandes empresas) así como las
clases pudientes, tienen sobre el Estado (lo que la ciudadanía suele
llamar la clase política) aparece en el escasísimo impacto
redistributivo del Estado en España, uno de los menos redistributivos de
la UE-15-
Así, las transferencias y servicios públicos reducen la
pobreza en España solo 4 puntos, pasando a ser del 24% de la población a
un 20%, en comparación a 8 puntos, pasando del 24% al 16% en el
promedio de la UE-15 y 14 puntos, pasando del 27% al 13%, en Suecia
(donde históricamente las fuerzas progresistas han sido más influyentes
desde la II Guerra Mundial).
Tal reducida capacidad redistributiva del
Estado aparece también en Grecia, Portugal e Irlanda, países donde las
fuerzas conservadoras han tenido históricamente gran influencia sobre
sus Estados. En realidad, en estos países las rentas del capital han
subido de una manera muy marcada a costa de las rentas del trabajo,
habiendo alcanzado en España una situación nueva este año, en que las
primeras ya son mayores que las segundas.
Y de ello apenas se habla en
los medios de mayor difusión. En su lugar, se acusa al Estado de
gastarse más de lo que el país tiene. La evidencia, resumida n este
artículo, muestra claramente que el país tiene tales recursos.
Lo que
ocurre es que aquellos que los tienen, con la ayuda de sus instrumentos
políticos gobernantes, no quiere contribuir con ello al Estado tal como
hace la mayoría de la población empleada en España." (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 14 de junio de 2013, en vnavarro.org, 14/06/2013)
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