10.7.13

Nuestro problema de recesión no está causado por falta de competitividad, sino por una caída en la demanda interna que las políticas de austeridad han agudizado

"El problema es que, como ya dijimos y ratifica esta semana Moody’s, nuestro problema de recesión no está causado por falta de competitividad, sino por una caída en la demanda interna que las políticas de austeridad han agudizado. 

Mientras el consumo de las familias, el gasto público y la inversión sigan bajo mínimos, poco podrán hacer las exportaciones y el turismo para darle la vuelta a una economía capaz de, en tres años, destruir cuatro millones de puestos de trabajo.

Sostiene el ministro De Guindos que la necesaria reactivación del crédito es ya una realidad gracias a la ingente (y cara) tarea realizada en la reconversión bancaria que, además, ha tenido tanto éxito que ni hemos necesitado todo el dinero puesto a nuestra disposición por los socios comunitarios para el rescate, ni será necesario prorrogarlo un año más.

 Y viene Moody’s a decir que tal vez no sea así. Que precisamente porque la recesión de nuestra demanda interna seguirá incrementando la tasa de morosidad, porque sigue sin cerrarse el ajuste inmobiliario a pesar del bancomalo, porque los nuevos criterios del Banco de España sobre las refinanciaciones recurrentes o los créditos fiscales, así como los efectos de sentencias como las relativas a la llamada cláusulasuelo, la «rentabilidad del sector bancario seguirá bajo presión durante los próximos 12 a 18 meses» sin descartar la necesidad de recurrir a nuevas provisiones.  (...)

El informe de Moody’s puede ser leído como una enmienda a lo que sostiene el ministro De Guindos en, al menos, dos aspectos esenciales: ni la reconversión bancaria, junto a la reforma laboral los dos principales activos de la gestión económica del Gobierno, ha concluido, ni está permitiendo reactivar el crédito. Pero, en segundo lugar, al centrar el origen de nuestros problemas presentes y futuros, no en el exterior (competitividad), sino en el interior del país (caída de la demanda interna y paro). 

En ese sentido, el informe vincula las amenazas importantes para nuestra economía más con la evolución del empleo y de la renta disponible de las familias que con los movimientos de la balanza comercial o con los signos esperanzadores de una reactivación lánguida.

Sostiene el ministro De Guindos, en suma, que nuestras dificultades empezaran a resolverse muy pronto, a partir de que el PIB presente datos ligeramente positivos, interpretándolo como triunfo de su política.

 Sin embargo, si ponemos el énfasis en otro sitio, afloran otras realidades, otros riesgos, que diluyen cualquier triunfalismo. Porque, siento recordarlo, también en 2011 tuvimos un broteverde de recuperación (+0,4%), que fue agostado en 2012 por la segunda recesión. Calma y reenfocar."           (Jordi Sevilla, El Mundo, Caffe Reggio, 07/07/2013)

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