"El Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC),
formado básicamente por los sectores productivos que provocaron la
actual crisis sistémica, ha vuelto a engañar a la ciudadanía.(...)
Resultan especialmente llamativas las críticas del CEC al Fondo Monetario Internacional (FMI) por, y cito textualmente, “sus observaciones gratuitas sobre la deuda privada española”.
Menuda caradura la de estos autodenominados grandes patronos.
¿Cómo se
atreven los gerentes de aquellas empresas y sectores endeudados hasta
las cejas, que vivieron por encima de sus posibilidades y que nos
arrastraron a una crisis sistémica sin paragón en nuestra historia
reciente, a realizar tamaña afirmación?
Simplemente es intolerable que cuando alguien plantea un diagnóstico
adecuado sobre la situación real de nuestra economía, en este caso el
departamento del FMI que elabora el Informe de Estabilidad Financiera, las élites económicas que generaron la actual crisis se revuelvan como gatos panza arriba. (...)
Por eso cuando alguien del “establishment”, como el FMI, plantea, no una enmienda a la totalidad, sino simplemente una advertencia que va contra de su guión preestablecido, se ponen nerviosos. Y ello ha ocurrido con la advertencia que el propio Fondo Monetario Internacional ha lanzado en su Informe de Estabilidad Financiera sobre los tremendos riesgos del brutal volumen de deuda empresarial de nuestra economía.
Literalmente afirma que el 20% de la misma es incobrable y que ello
obligará a recapitalizar de nuevo a nuestros bancos, ya de por sí
insolventes. Se trata de una verdad incuestionable.
Mi más profunda admiración y reconocimiento para José Viñals, el español al frente del Departamento del Mercado Monetario y de Capitales del FMI
que es quien elabora el Informe de Estabilidad Financiera del FMI. Sus
análisis sobre la deuda privada empresarial, al igual que el de la
situación de la banca española, son impecables y honestos.
Pero da igual. El gobierno y sus círculos de poder además de
justificar su ineficacia aduciendo que no hay alternativa a sus medidas
económicas, tratan de introducir de manera muy sutil un sentimiento de culpabilidad en la ciudadanía. Como los españoles han vivido muy por encima de sus posibilidades, ahora toca sangre, sudor, y lágrimas. ¡Mentira, burda mentira!
El sector privado empresarial y financiero es insolvente
Han sido fundamentalmente las élites económicas y financieras, representadas por las
sociedades no financieras y las instituciones bancarias, quienes,
guiadas por su avaricia, se apalancaron sin ningún control del riesgo,
o bien alrededor de un colateral cuyo precio acabó colapsando, o sobre
un negocio cuyos retornos son y serán muy inferiores a los que se
suponían por el precio pagado.
La inmensa mayoría de nuestra deuda a
principios de la crisis correspondía a las empresas no financieras y a
las sociedades financieras. A finales de 2007 de los 3,7 billones de
deuda de nuestra querida España 2,4 correspondía a las empresas patrias-
financieras y no financieras-.
En la actualidad de los más de 4,4 billones de euros de deuda que
tiene nuestra economía casi 1,3 corresponden a las empresas no
financieras, y 1,2 a las sociedades financieras.
Como se puede observar,
las empresas en su totalidad apenas han disminuido su deuda. Sin
embargo las políticas implementadas por el ejecutivo actual y el
anterior, ha disparado la deuda pública desde poco más de 400.000
millones de euros hasta superar el billón actual.
En definitiva, bajo este análisis, el actual gobierno, al igual que
tenía que haber hecho el anterior, y no lo hizo, debería haber acelerado
la limpieza de los balances del sector privado a costa de gerencia y
acreedores, sin que finalmente fueran los contribuyentes quienes
acabaran pagando los platos rotos.
Por eso José Viñals tiene razón, la deuda privada empresarial de España es una bomba de relojería." (Juan Laborda, Vox Pópuli, 12/10/2013)
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