"(...) De acuerdo con las encuestas que realiza anualmente el Transatlantic
Trends (2013), un 63% de los españoles culpa al euro de la situación
económica que vive nuestro país. Ello no se traduce en la existencia de
una mayoría de españoles que quiere que nos salgamos del euro; a pesar
de ello, nuestro país es el Estado miembro en donde el porcentaje de
gente que quiere salirse del euro es el más elevado de todos los países
encuestados (un 30%).
Asimismo, y de acuerdo con el eurobarómetro
(número 79) la confianza en las instituciones europeas, como la Comisión
o el Parlamento Europeo, se ha hundido incluso por debajo de los
niveles de los países más euroescépticos de la Unión, como Reino Unido.
Y
más de un 77% de los españoles piensan que su voz no cuenta en absoluto
en la UE (frente a un 59% de Alemania, por ejemplo). En definitiva, se
mire como se mire, la opinión de la sociedad en relación con Europa no
puede ser más negativa en estos momentos. (...)
Sin embargo, los partidos políticos no han modificado prácticamente su
posición tradicional sobre la UE. La solución a los problemas de Europa
—y de España— sigue pasando por “más Europa”. (...)
Con respecto a las élites intelectuales, aunque aquí las voces son
ligeramente más disonantes, en general la música que suena sintoniza
también lo que hemos identificado aquí como la tesis de “más Europa”.
Así, hemos realizado un análisis de todos los artículos de opinión
(tribunas y cuartas páginas) que se han publicado en este
diario sobre Europa a lo largo de 2013: de acuerdo con nuestros
cálculos, el 84% de estos artículos pueden inscribirse dentro de la
tesis de que la única salida para España y para la UE es hacer reformas
que profundicen en la Unión (política, económica, social) europea.
Dicho de otro modo: para nuestras élites, parece que España es el
problema, y Europa sigue siendo la solución. Pero para la sociedad,
Europa empieza a ser parte también del problema, más que de la solución.
Ante este divorcio en las opiniones de unos y otros, la pregunta es:
¿es más Europa la única respuesta?, ¿o tiene razón la sociedad, y
debemos adoptar una posición mucho más crítica con la UE?, ¿deben los
partidos políticos hacerse eco de lo que piensa la sociedad, o es la
sociedad la que está equivocada, la que debe cambiar? (...)
Y si somos algo más realistas, lo que podemos decir es que el
problema no solamente es de tipo temporal, sino que en realidad lo que
ocurre es que no se ve nada claro cuáles son los incentivos que tendrían
los países que actualmente dominan el marco político y económico
comunitario para modificar el statu quo: al fin y al cabo, la situación actual les va bastante bien.
En cualquier caso, si pensamos que “más Europa” tardará en llegar,
debemos de empezar a pensar qué deberíamos hacer como país mientras
tanto. Y si no llega nunca, entonces con más razón todavía. “Más Europa”
no puede ser la única solución a los problemas de España en el marco
europeo. La sociedad parece haberlo entendido ya, pero las élites
políticas e intelectuales de nuestro país todavía no." (
Antonio Estella
, El País, 18 NOV 2013 )
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