"(...) El tiempo corre en contra de los inquilinos de viviendas sociales en
Madrid. El 8 de agosto pasado, la Comunidad de Madrid vendió al fondo de inversión Goldman Sachs-Azora2.939 viviendas protegidas por 201 millones de euros. Dinero contante y sonante para cuadrar las cuentas autonómicas.
Se deshacía así de 32 promociones del Instituto de la Vivienda
(IVIMA) que pertenecían al Plan de Vivienda Joven en alquiler (la
mayoría con opción a compra). Pero, al vender las casas, también se
desprendió de sus habitantes, que ahora lidian con la empresa Encasa
Cibeles, una sociedad que gestiona los pisos en busca de beneficios.
Y el primer conflicto está ya sobre la mesa. Los contratos de
alquiler de las primeras promociones que el fondo de inversión asumió
llegan a su fin y, si los inquilinos no pueden afrontar una compra,la empresa será libre para vender las casas a precio de mercado. (...)
María cuenta el caso de su hijo, que vive desde hace siete años en la
calle de los Cedros en Madrid. En 2007 recibía las llaves de una
vivienda protegida que, con bastante despliegue mediático, entregaba
personalmente la entonces presidenta autonómica, Esperanza Aguirre.
Ahora le llega el momento de la opción a compra. “El plazo vence en
enero. Él y su novia han estado un año detrás del IVIMA para hacer una
oferta y comprarla sin que les hayan contestado. Mientras, han vendido
su casa a Goldman Sachs”. Perdidos en el periplo burocrático, no saben
si podrán satisfacer el precio. Y si lograrán que les den un crédito.
Esa promoción es de las primeras que salieron del Plan Joven.
“Les han mareado”, comenta Alfonso Alonso, de la promoción de otra
ciudad, Majadahonda. “Han vendido con total oscurantismo y sin dejarnos
ejercer un derecho de tanteo para adquirir la casa”.
La venta en un lote tan grande posibilitó a Goldman Sachs adquirir
cada casa por una media de 68.000 euros. La Comunidad de Madrid las
valoró en su salida a subasta en 56.000 euros de media (licitó el precio
de partida en 168 millones), cuando en los contratos que firmó con los
inquilinos puso un valor de entre 120.000 y 160.000 euros por vivienda
para el momento en que se ejerciera la opción de compra. Es decir, de
media, a cada casa le han rebajado casi la mitad del precio que
consideraron justo para los ciudadanos. (...)
639 de las casas subastadas son sólo de alquiler con contratos de 25
años. La mayor promoción de estas características está en el pueblo
madrileño de Navalcarnero. Mohammed Burgui cuenta a eldiario.es que 196
familias viven en estas casas. “160 dependen de las ayudas al alquiler
social que reducen la renta entre el 20 y el 90%.
La mayoría estamos
pagando unos 60 euros y ahora quieren 500. No podremos pagarlos”. Las
ayudas duran dos años y se van revisando al vencer el plazo. Encasa
Cibeles, la nueva dueña, sólo está obligada a mantenerlas hasta que
venza la última ayuda concedida. Después, no.
Durante años, el Gobierno de la Comunidad de Madrid utilizó la
vivienda protegida como medalla de la que presumir y lanzó docenas de
promociones en suelo público y en convenio con ayuntamientos y
constructoras. Entre 2003 y 2007, se empezaron 84.000 viviendas. Por
entonces, Esperanza Aguirre no se cansaba de repetir en cualquier foro:
“La vivienda protegida que se construye en Madrid es más de la que se
construye en Cataluña y Andalucía, juntas y sumadas”.
Ahora ese patrimonio social (y público) se ha vendido a Goldman
Sachs. Pero la Comunidad de Madrid también ve en ello razones para
presumir. En la Consejería de Vivienda destacan que, “además de ingresar
201 millones de euros, la Comunidad se ahorrará los 800.000 euros
anuales que tiene que abonar en concepto de IBI y tasas municipales de
recogida de basuras”. Lo más probable es que lo hagan los vecinos." (Attac Madrid, 03/01/2014)
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