"La activista Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), ha advertido de que en España "se está normalizando la barbarie" de los desahucios,
un problema cuyas cifras son tan "astronómicas" que se ha perdido la
medida pero que en otros países europeos serían consideradas un
"escándalo".
Según ha dicho, a la vista de los datos del Poder Judicial y de las entidades financieras, España ejecuta al año entre 40.000 y 50.000 desahucios,
mientras que en su informe de 2013 el Colegio de Registradores de la
Propiedad reveló que el 70% de éstos correspondían a primeras
residencias, un porcentaje que ascendía a 90% en ciudades populosas como
Madrid.
El Gobierno, sin embargo, no ofrece datos fiables sobre este
problema, ha lamentado Colau, quien ha considerado "gravísima" esta
actitud en "un Estado que pretende llamarse democrático". (...)
Al acudir a la Plataforma, ha proseguido, los afectados llegaban
"devastados", "avergonzados" y creyéndose culpables por una versión
gubernamental de la crisis que criminalizaba a las personas por vivir
por encima de sus posibilidades y tener cultura de la propiedad. El
mismo Gobierno, ha recriminado, promovió sin embargo agresivas políticas
que incentivaban la adquisición de vivienda.
"Hubo que hacer
ver a los afectados que el problema no era individual, que se vulneraron
su derechos", ha explicado esta activista, convencida de que
"el problema afecta a todos" y de que hay que organizarse por unas leyes
"injustas" que vulneran normas superiores, sobreprotegen a las
entidades financieras y dejan sin protección a una ciudadanía cuyos
servicios además se ven recortados por el rescate a la banca. (...)
En declaraciones a Europa Press, Colau ha criticado que el Gobierno se haya convertido en "cómplice y rehén" de la banca y su "estafa",
así como que dirigentes con fracasos a sus espaldas den lecciones a los
ciudadanos. Se ha referido en este sentido al ministro de Economía,
Luis de Guindos, y su vinculación como asesor de Lehman Brothers y
consejero del Banco Mare Nostrum. "Y él no es una excepción. Tenemos una
democracia secuestrada", se ha quejado.
La portavoz de la PAH ha repasado el momento en que tachó de "criminal" a la banca en su polémica intervención en el Congreso de los Diputados,
donde presentó una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) avalada por 1,5
millones de firmas para reclamar una nueva legislación en materia
hipotecaria. Aquel calificativo, ha asegurado, no fue fruto de un "calentón", sino algo "natural".
"Jamás me he arrepentido, creo que fui prudente y rigurosa, le podía
haber llamado mafioso, la banca es una organización criminal y muchos de
sus responsables deberían ir a la cárcel", ha reiterado.
Se ha referido asimismo al fenómeno del escrache,
una manifestación "pacífica" que nació ante la ausencia de impunidad de
los políticos y después de cuatro años de que las administraciones
dieran la espalda a las peticiones ciudadanas. "Lo mínimo que podíamos hacer era molestar un poco a sus señorías, que ni siquiera aceptaban venir a escuchar los problemas de la gente", ha resaltado.
Ada Colau ha llamado a los ciudadanos a ver siempre la parte positiva
para evitar ser vencidos y derivar al abismo. Según ha dicho, en esta
"represión" que atraviesa el país hay que ver la debilidad de un
Gobierno que "ha perdido sus argumentos" y recurre por ello al lenguaje
de la amenaza y el miedo. "No podemos permitirnos el lujo de deprimirnos", ha incidido esta activista, quien opina que sólo unidos se podrá hacer frente al Ejecutivo y dar la vuelta a la situación." (Público, 16/03/2014)
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