"El hospital de El Vendrell
(Tarragona) tiene una lista de espera para implantar prótesis de cadera
que supera de largo los seis meses de plazo máximo que garantiza el
Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña. Pero si un paciente
paga, puede saltársela. Es el caso de Isabel Navarro, vecina de Santa
Oliva (Tarragona) de 66 años.
No podía aguantar más el dolor y se sentía
incapaz de soportar el año que los profesionales le decían que tenía
por delante. Al final, accedió a pagar 9.300 euros para ser intervenida
en unos días por la vía privada en el mismo hospital y por los mismos
médicos que debían atenderla por la sanidad pública.
El hospital de El Vendrell es uno de los cerca de 60 hospitales
catalanes que están financiados casi enteramente por la Generalitat,
pero cuya gestión está en manos de Ayuntamientos, fundaciones u otras
entidades públicas y privadas.
El centro es propiedad de la Fundació
Sant Pau i Santa Tecla y su concierto con el Servicio Catalán de la Salud
(CatSalut) le aporta el 97% de su actividad al ser el hospital de
referencia para unas 100.000 personas de la comarca del Baix Penedès
(Tarragona).
Como muchos otros hospitales concertados de la red de
atención pública —todos los catalanes menos los ocho que gestiona
directamente la Generalitat—, el hospital ha visto en la doble puerta
pública y privada una fórmula para aumentar sus ingresos ante los
recortes. (...)
“Primero nos dijeron que la lista de espera era de un año; después,
de 14 meses... Cada vez la fecha de operación se alargaba más”, relata
su hija, Virginia Moreno. Fue ella la que acudió al hospital para
preguntar si, como le habían dicho, podían saltarse la espera pagando en
el mismo centro. “Nos dieron un presupuesto, reunimos los ahorros de
todos los hermanos y de mi madre y en menos de un mes la operaron”.
Navarro fue intervenida el 9 de diciembre por la tarde. La familia
pagó 9.335 euros: 2.142 euros por una semana de hospitalización; 1.200
por el módulo en el que fue intervenida; 3.000 euros de honorarios para
los facultativos y 2.800 por la prótesis, según consta en la factura. (...)
El Departamento de Salud ha dicho este jueves a EL PAÍS que estudiará
si el hospital ha podido incurrir en “irregularidades” si la paciente
presenta una reclamación. Según Salud, no es irregular que un hospital
financiado con fondos públicos realice actividad privada, pero sí lo es
que un paciente que entra por la vía pública acabe siendo operado en el
mismo centro por lo privado.
“A mi madre la operó el mismo médico, la atendieron las mismas
enfermeras y la operaron en los quirófanos del mismo hospital donde se
atiende por la sanidad pública”, denuncia Moreno. La dirección del
centro asegura que la intervención se hizo en un “circuito diferente” y
que no se retrasó ninguna intervención pública para operar a Navarro.(...)
Aunque no hay datos oficiales, muchos hospitales públicos concertados
se han lanzado a ofrecer servicios privados. “Los médicos que atienden
en la pública pueden incurrir en un conflicto de interés si también
cobran en la privada”, afirma Carme Borrell, doctora en Salud Pública y
miembro del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública.
“Las instalaciones públicas no deberían hacer atención privada”,
concluye. “Las listas de espera son un instrumento para empujar a los
pacientes a ir a la privada”, critica Àngels Castells, de la plataforma en defensa de la sanidad pública Dempeus.
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