"Gran parte de los pragmáticos republicanos de izquierdas que estos días engrosan por motivos prácticos
y coyunturales las filas monárquicas utilizan dos argumentos: que este
país tiene hoy demasiados problemas graves como para que merezca la pena
correr los riesgos de abrir el melón del cambio de la forma de Estado y
que, si se proclamase la república, el remedio podría ser peor que la
enfermedad.
En tertulias televisivas, reuniones de amigos y discusiones
familiares hay una pregunta que se repite de forma machacona: ¿Qué
prefieres, Felipe rey o Aznar presidente de la república?
Así
pertrechados, los lúcidos gamberros de El Intermedio se echaron
a la calle y constataron que la perturbadora perspectiva de ver al
hosco integrante del Trío de las Azores en el cargo de máxima
representación del Estado convertía automáticamente en monárquicos a la
mayoría de los republicanos a los que se ponía un micrófono delante. (...)" (Luis Matías López, Público, 27/06/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario