"Se acabaron
las giras y los gestos. Los apretones de manos a medias, las caras largas o
contentas, los titulares por políticos sin corbata. Llega la verdadera tarea.
Los 19 países de la zona euro se encuentran hoy miércoles en Bruselas con un
único tema en la agenda y en tono urgente: Grecia. El problema acuciante de la deuda helena amenaza con llevarse por
delante la moneda única y quieren buscar una solución. (...)
Según la
agencia MNSI, la UE podría proponer a Grecia un periodo de cadencia
de unos seis meses en el que llegar a acuerdos individuales con los acreedores, pero nadie en la Comisión Europea
lo ha confirmado. Hace un año, la CE propuso lo mismo a cambio de reformas, y
todo quedó en nada.
El reloj sólo corre para Atenas: el 28 de febrero
se acaba el periodo de rescate actual y, sin acuerdo, se quedará sin los
1.800 millones de un nuevo tramo de la ayuda. En marzo vencen hasta 1.400
millones de deuda con el Fondo Monetario Internacional y 1.000 millones más de
otros acreedores.
No hay ni siquiera “programa puente” a la vista o similar y
Grecia podría tener que declarar la suspensión de pagos. Nadie quiere mentar el
desastre último salvo los más pesimistas y la Comisión asegura que los
contactos para desatar el nudo gordiano son intensos. (...)
Al parecer,
los responsables económicos de la Eurozona no paran ni para dormir. Al menos
así lo ha expresado Varufakis. La propuesta intermedia de su equipo podría ir
encaminada a los términos que expresó el ministro en el Parlamento el lunes por
la noche. Y se basaría en tres pilares.
Primero, en la derogación de un 30%
de las medidas de la troika que no son aceptables (el 70% sí serán
implementadas) y su sustitución por otras diez que tendrán que ser supervisadas
por la OCDE.
Segundo, la disminución del objetivo de superávit en tres
puntos hasta dejarlo en un 1,45%; un “espacio fiscal” que serviría a Atenas
para implementar sus medidas de choque y “curar la herida de la austeridad” de
la que Tsipras habló el domingo.
Y, tercero, la búsqueda de 10.000 millones
euros para intentar ganar tiempo. Varufakis quiere persuadir al BCE para
aumentar la venta de bonos a corto plazo hasta 8.000 millones de euros
más –el límite, ya alcanzado, está en 15.000 millones– e ingresar a su vez
1.900 millones que los bancos centrales de la Eurozona han obtenido como tenedores
de deuda griega. (...)
Atenas había contratado para presentar su posible quita a consultora
francesa Lazard.
Tras estudiar el caso, su hombre en Grecia, Matthieu
Pigasse, ha dicho en la radio francesa que se podrían cancelar hasta 100.000 millones de euros de esa deuda, lo que dejaría al país en una buena situación para hacer frente a sus obligaciones. Una deuda de un 120% del PIB en 2020, ha asegurado, es manejable. La deuda actual griega llega al 175%, unos 320 millones de euros.
Y el martes por la noche, el ministro se
reunió con el mexicano José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE,
para que le ayudase a confeccionar una proposición. Aunque quizás, en
este caso, Varufakis esté menos interesado en el cargo que en el perfil
de Gurría como economista y gestor: cuando abandonó el Gobierno
mexicano, el país crecía al 6,7%.
O, por qué no, en los numerosos
escritos de Gurría sobre temas de deuda, en los que alaba la
reestructuración de la de México por parte de Salinas de Gortari en
1992, con la que la deuda pasó del 63% del PIB en 1988 al 22% pocos años
después tras una salida pactada con sus acreedores. (...)
Desde Moscú, el ministro de Finanzas ruso dijo hace unos días que, si
Grecia pide ayuda económica, un tema que no viene de nuevas, “se
tendría en cuenta” la demanda. El ministro de Exteriores heleno, Nikos
Kotziás, viajará hoy a Rusia oficialmente para hablar de política y, en
principio, no de economía.
En cualquier caso, Kammenos –uno de los miembros de la línea dura anti-memorándum, la razón por la que pactó con Syriza–
no ve posible la salida de Grecia del euro: “Es una amenaza sin
sustancia, como el hombre del saco”. Y el pueblo está, de manera
inédita, al lado de su primer ministro.
Una encuesta publicada
recientemente y a la que se le ha dado eco en la televisión griega
muestra que el 72% de los electores apoya al primer ministro en su enfrentamiento con la troika.
Incluso la cifra llega al 43% entre los votantes de Nueva Democracia.
El 5 de febrero se dio un acontecimiento histórico: por primera vez
desde el inicio de la crisis, una manifestación multitudinaria se
plantaba frente al Parlamento... a favor del Gobierno. Y
la de hoy, que coincide con la reunión del Eurogrupo, promete ser
unánime. Ambas con un mismo lema: “Dejen a Grecia respirar”." (El Confidencial, 11/02/2015)
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