27.4.15

El origen de la deuda en el sector eléctrico

"(...) Los autores de este artículo queremos aportar una serie de reflexiones sobre los orígenes del déficit de tarifa del sector eléctrico, y reforzar la idea de que es necesaria una auditoría rigurosa que dictamine su legitimidad. 

Entendemos que aquellos que soportamos esta deuda debemos poder conocer sin ambigüedades de dónde proviene, quiénes han sido los responsables de generarla y qué motivaciones nos han llevado a la situación actual. Si bien es imposible hacer aquí un repaso exhaustivo a todos los elementos del problema, sí pretendemos arrojar algo de luz sobre algunos que, curiosamente, han encontrado poco eco en los medios de comunicación.

 Qué es el déficit de tarifa

Un momento clave en esta historia es la liberalización del sector eléctrico a finales de 1997.(...)

 Con la liberalización, el coste de generación pasó a fijarse mediante el recién creado mercado eléctrico, mientras que los costes restantes seguían siendo regulados (el término correcto es costes reconocidos); es decir, los seguía fijando la Administración. 

En la actualidad, para cubrir los costes reconocidos, los consumidores pagamos en nuestra factura un peaje de acceso mediante el término de potencia y parte del término de energía [1]. El déficit de tarifa sale del desfase que, año tras año, se observa entre los costes reconocidos y lo recaudado mediante peajes de acceso.

 Generación del déficit de tarifa como resultado del desvío anual entre costes regulados e ingresos por peajes con respecto a lo estimado

Para ilustrar este desfase, la figura muestra el ejercicio relativo a un año. Si nos situamos a la izquierda del dibujo, vemos que a comienzos de año se tiene una previsión de todos los costes reconocidos como transporte, distribución, primas al régimen especial, primas al carbón, y un largo etcétera (la columna azul representa la suma de todos ellos). 

La idea en ese momento es fijar los peajes de modo que, con una demanda también estimada, la recaudación (columna verde) cubra los costes anteriores. Mensualmente se realizan unas liquidaciones, donde se monitoriza cómo evoluciona cada concepto. Finalmente, el ejercicio se cierra con la llamada “Liquidación 14”, donde se comprueba en qué medida la realidad se ha desviado de las previsiones. 

En concreto, la figura en su lado derecho ilustra una situación en que, debido a un consumo de electricidad menor de lo estimado, la recaudación por peajes ha resultado inferior, mientras que los costes reconocidos han sido superiores. Como resultado, ese año se incurre en un déficit representado por el recuadro rojo, que deberá ser pagado en años posteriores mediante lo que se recaude en los futuros peajes.

Obviamente, la situación no tiene por qué ser siempre adversa como en el ejemplo. Puede darse el caso contrario, de modo que los ingresos observados superen lo estimado y los costes resulten menores, produciéndose un superávit. Sin embargo, esta situación se ha dado en pocas ocasiones (únicamente en cuatro ejercicios desde la liberalización, el último de ellos en el 2004).

Es interesante analizar estas liquidaciones, publicadas por la CNE (actualmente integrada en la CNMC), ya que detallan rigurosamente las previsiones y los costes finales para cada año desglosados en los conceptos que conforman los costes regulados del sector eléctrico, permitiendo identificar aquellos en los que se produjeron desvíos que contribuyeron ese año a incurrir en déficit.

El origen del déficit de tarifa: el mercado

Lo que sigue a continuación es un análisis de únicamente uno de estos conceptos incluidos en los costes reconocidos, denominado “Coste energía en el mercado consumidores a tarifa”.

 Escogemos precisamente este concepto porque muestra a las claras el mecanismo que permitió que los consumidores eléctricos nos endeudáramos año tras año sin ser conscientes de ello: permitió mantener la ficción de unos precios de la electricidad que no subían mucho mientras los resultados reales del mercado se iban guardando debajo de la alfombra de los costes regulados.

¿A qué se llamó “Coste energía en el mercado consumidores a tarifa”? ¿Acaso no hemos dicho que la generación de energía está determinado por el mercado y, por definición, excluido de los costes reconocidos? 

Ocurre que, si bien el esquema para imputar costes que se ha descrito arriba (mercado + costes reconocidos) entró en vigor desde el mismo momento de la liberalización en 1998, el esquema de recaudación (mercado + peajes) se fue introduciendo muy lentamente, de modo que los pequeños consumidores estuvimos durante muchos años acogidos a una tarifa integral (tal y como sucedía antes de la liberalización: una tarifa regulada para cubrir todos los costes, el de generación de energía incluido). Mientras, los grandes consumidores de electricidad podían optar voluntariamente por el antiguo esquema (tarifa integral) o por el nuevo (mercado + peajes).

Una consecuencia de tener un mercado que determina el precio de la electricidad en convivencia con la mayor parte de los consumidores acogidos a una tarifa integral es que la Administración debía fijar esta tarifa imaginando qué resultados iba a dar ese mercado, ya que con lo recaudado mediante esa tarifa se debía adquirir la electricidad en el mercado. El coste de esa adquisición es lo que se recoge en las liquidaciones bajo el concepto “Coste energía en el mercado consumidores a tarifa”.   (...)"            (Econonuestra, 20/04/2015)

No hay comentarios: