"(...) El prestigioso diario económico Financial Times, sin embargo, ha publicado un reportaje en el que analiza cómo es la recuperación española y lo resume en una frase: "El precio de la reactivación económica es más trabajadores con contratos precarios".
El
rotativo lo ejemplifica con el caso de Ana Martín, una vecina del
barrio madrileño de Villaverde.
"Tiene buenas y malas noticias. La buena
es que hay una oferta de trabajo. La mala es casi todo lo que viene a
continuación", se asegura en el reportaje, en el que se dice que ahora
hay contratos por un mes o incluso una semana por sueldos tan bajos como
285 euros.
El Financial Times cita a un mediador
laboral llamado Jesús Díaz que asegura que ahora en España ya no se
trabaja para vivir, sino para subsistir, y el diario subraya que en
España uno de cada ocho trabajadores españoles gana únicamente el
salario mínimo o menos. "Los salarios han disminuido en todos los
ámbitos, pero especialmente para quienes se ven obligados a moverse en
el sector temporal", que ganan un "48% menos que antes".
"Los
trabajadores pobres son una realidad en España ahora", dice Marcel
Jensen, un profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Madrid que
ha hablado con el Financial Times. "España está creando un
montón de puestos de trabajo, pero sólo una pequeña fracción de ellos
son para puestos estables", insiste el rotativo, que añade: "En junio,
por ejemplo, casi uno de cada cuatro nuevos contratos duró una semana o
menos.
En 2007, el año antes del estallido de la burbuja inmobiliaria,
era uno de cada seis. En el mismo período de tiempo, la duración media
de los contratos cayó de 78 a 52 días".
"Los contratos temporales se han convertido en un lugar común,
incluso en profesiones como la enseñanza", continúa diciendo el
reportaje. "El año pasado, por ejemplo, más de 174.000 docentes
perdieron sus puestos de trabajo entre mayo y agosto, sólo para ser
recontratados una vez que el nuevo año escolar estaba en marcha.
En
octubre, el número total era casi exactamente a donde estaba antes del
verano", ejemplifica el periódico.
El Financial Times
dice que "las nuevas exigencias impuestas a los trabajadores van más
allá de salarios y horas de trabajo" y afirma que algunos restaurantes,
por ejemplo, ahora exigen que los camareros lleven sus propios
uniformes. "Sean cuales sean las condiciones, todas las vacantes se
llenan", se afirma." (Huff Post, 05/08/2015)
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