"El verano pasado había una creciente preocupación de que la economía
mundial, con la recuperación más débil desde la recesión más profunda de
producción e inversión desde 1945, se está desacelerando.
De
hecho, ahora parece que la horrible posibilidad de otra recesión, que es
como los economistas llaman a una contracción de la producción, los
ingresos y el gastos, es una posibilidad seria en pocos años o incluso
antes. El FMI establece la probabilidad de recesión en las llamadas 'economías emergentes’ de América Latina, China, Asia y el resto del mundo en un 50%. (...)
A medida que China frenaba, su demanda inexorable de energía, materias
primas y otros bienes de exportación provenientes de otras economías, se
redujo. Otras economías emergentes grandes cayeron también en recesión (Brasil, Rusia, Sudáfrica). (...)
"La economía global está peligrosamente cerca del abismo", ha señalado David Stockton, analista senior del derechista y ortodoxo Instituto Peterson de Economía Internacional. "La
economía no es una ciencia exacta como la fabricación de cohetes, e
incluso los cohetes con frecuencia caen a tierra en el lugar equivocado o
explotan en el aire", escribió Willem Buiter, economista jefe global de Citigroup, que ha estimado que hay una probabilidad del 55% de que el año que viene tenga lugar una contracción mundial moderada o severa.
Esta
preocupación ha llevado incluso a la Reserva Federal de Estados Unidos a
retrasar su planeado y muy esperado aumento de su tipo de interés
básico, que afecta al coste de los créditos de dólares en los EE.UU. y
en el mundo. Si las economías emergentes se desploman, sería un mal
momento para frenar el gasto de los hogares y la inversión empresarial.
Sin embargo, los optimistas entre los economistas ortodoxos descartan estos pronósticos. (...)
Pero ahora estamos conociendo los datos de crecimiento económico real
del tercer trimestre de 2015 (de junio a septiembre) de las principales
economías avanzadas - y no son buenas noticias para el escenario
optimista. La desaceleración de la actividad económica en China y en la
mayoría de las economías emergentes se está contagiando a las economías
avanzadas. (...)
La desaceleración del crecimiento de la economía de EE.UU. también ha
tenido lugar en el Reino Unido, la única otra economía avanzada
importante que ha experimentado un crecimiento del PIB real por encima
del 2% en el último año. El PIB real aumentó sólo un 0,5% en el tercer
trimestre de 2015 (...)
Al igual que en los EE.UU., el crecimiento en el reino Unido se ha
restringido casi totalmente a los "servicios". De hecho, el sector
manufacturero y construcción se han contraído. (...)
En cuanto a las otras economías del G7, la desaceleración es aún peor. Canadá se encuentra en una "recesión técnica", dos trimestres consecutivos de contracción del PIB real. (...)
Japón está al borde de una recesión.
Y justo hoy, el Banco de Japón (BoJ) ha reducido su pronóstico de
crecimiento económico real hasta 2018. El Banco de Japón prevé ahora un
crecimiento anual hasta abril de 2016 de sólo un 1,2% (...)
Las otras economías del G7 están en la zona euro. Alemania ha mantenido
una tasa de crecimiento muy modesta en los últimos años de alrededor de
un 1,0% a 1,5%; Francia tiene un crecimiento aún menor cada año; e
Italia se ha estancado (a pesar de que parece estar finalmente
experimentando una leve recuperación en los últimos dos trimestres).
Sabremos más cuando las cifras del PIB del T3 se publiquen la próxima
semana. Pero Alemania es probable que registre un crecimiento más lento
en la medida que las exportaciones a Asia y China han caído.
España ha sido la economía con un crecimiento más rápido de la zona
euro en el último año, después de haber sufrido mucho en la Gran
Recesión con un colapso de la construcción y un aumento masivo del
desempleo. Pero la recuperación iniciada en 2013 parece haber terminado.
Las cifras dadas a conocer para el T3 de 2015 del crecimiento real del
PIB muestran una desaceleración del 0,8% ese trimestre, en comparación
con el 1% en el trimestre anterior. La tasa interanual aumentó hasta el
3,4%, aunque en comparación con 3,1% del T2. Pero podría haber acabado
ahí.
Así que la recuperación de las principales economías
avanzadas se está desacelerando en paralelo con una fuerte caída del
crecimiento del PIB en las economías emergentes. De hecho, Taiwán, una
economía industrial asiática clave, acaba de anunciar que su PIB real en
el T3 se redujo en un 1% respecto al año anterior, la primera
contracción en seis años. (...)
La próxima recesión planteará grandes problemas a los responsables de
las políticas económicas de los principales países. La política
monetaria de flexibilización cuantitativa (con tasas de interés cero) ha
sido prácticamente agotada (aparte de ser bastante ineficaz de todos
modos a la hora de impulsar la "economía real" a diferencia de los
mercados de valores y los bancos).
Hasta ahora se ha frenado o rechazado
hacer uso del gasto público, como sugieren los keynesianos, porque los niveles de deuda del sector público son muy altos y la rentabilidad de las empresas muy baja.
Hay quienes, como Ben Bernanke, el ex jefe de la Fed
o Andy Haldane, actual economista jefe del Banco de Inglaterra, que
defienden que los bancos centrales han salvado a las principales
economías de una Gran Depresión y aún se puede hacer más imprimiendo dinero para dárselo directamente a los hogares o con unas tasas de interés negativas para evitar una nueva recesión.
Y los keynesianos como Paul Krugman, Larry Summers, Simon Wren-Lewis y muchos otros continúan presionando para que aumente el gasto público y los déficits presupuestarios para 'cebar la bomba’ de la economía. Pero es probable que ello reduzca aun más la rentabilidad y la inversión del sector capitalista en vez de salvarlo.
No se podrá evitar la próxima recesión y no está muy lejos." (Michael Roberts
, Sin Permiso, 02/11/2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario