14.12.15

El debate entre Rajoy y Sánchez será definitorio. Pero paradójicamente, pueden perder los dos

"(...)  ¿Y los contenidos de las políticas? Aquí es donde el futuro depende del pasado. PP y PSOE no son creíbles más que para sus fieles, por eso han perdido casi la mitad de sus votos. 

Podemos son los únicos que plantean un cambio sustancial de políticas en términos sociales. Por eso han sido los más atacados y por eso la creencia es que no pueden ganar porque la gente tiene miedo al cambio. 

Ciudadanos plantea un cambio de formas democráticas, lo que es básico, pero no del Estado (en particular con respecto de Catalunya) ni de política económica, alineada con la ortodoxia económica liberal. Por eso se piensa en Albert Rivera como fuerza de apoyo para que el Partido Popular siga gobernando dada su coincidencia en política económica. Pero no está tan claro.

 Porque el juego político tiene autonomía con respecto a las lógicas sociales que lo subyacen. Ciudadanos, apoyado por buena parte de la élite financiera que parece haber amortizado a Rajoy, tiene interés en debilitar al PP y proponerse como alternativa de derecha moderna.

 Aunque en el corto plazo el enemigo prin­cipal es el PSOE, porque es más vul­nerable y su derrota dejaría un amplio espacio de centro en el que Ciuda­danos podría ser ya alternativa de ­gobierno.

¿Y Podemos? Esperan. Esperan en ser los únicos en recoger el descontento no sólo de formas sino de fondo, evitando que los etiqueten de revolucionarios. Tienen poder municipal y autonómico, van a ganar, en coalición, en Catalunya y Valencia y son los únicos que saben de verdad manejar las redes. 

No harán coaliciones sin programa pero acumularán poder proyectando ser agentes del cambio social como ya lo han sido del político.

¿Y la elección en todo esto? En una situación tan volátil los debates televisivos resultarán decisivos. En el debate a cuatro quedó gravemente dañado Sánchez y resurgió Iglesias, permitiendo una remontada de Podemos. El debate entre Rajoy y Sánchez, moderado como todos los anteriores debates presidenciales por el periodista independiente Manuel Campo Vidal, será definitorio.

 ­Pero paradójicamente pueden perder los dos. Si Sánchez pierde será el golpe de gracia. Y si pierde Rajoy, tras un duelo dialéctico, los ausentes cobran ventaja porque ya estarían fuera del ­alcance del fuego cruzado de los partidos de siempre.

 Sería simbólico el que los dos grandes partidos, castigándose duramente, perdieran en beneficio de los pretendientes. A menos que se besen y se descubra el tongo. En último tér­mino, usted decide. Lo demás es ideología."                  (¿Qué cambio?, de Manuel Castells, La Vanguardia, en Caffe Reggio, 12/12/15)

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