"(...) En febrero de 2012 Bankia afloró pérdidas y Rajoy no hizo nada hasta
julio provocando una fuga de capitales de 250.000 millones y una fuga de
depósitos de 150.000 millones. Rajoy dice ahora que fue un rescate
suave. Será para él.
Un millón de españoles perdieron el empleo, un
millón de inmigrantes huyeron de España y decenas de miles de jóvenes
han tenido que emigrar. (...)
En 2016 los españoles volvemos a estar rescatados. España, junto con
Portugal, va a estrenar la vigilancia reforzada. Las recomendaciones del
Consejo Europeo pasan a ser exigencias y cada tres meses los hombres de
negro vendrán a verificar su implementación.
Si no se cumple el
objetivo de déficit exigirán nuevos recortes o la sanción en el futuro
puede llegar hasta a los 5.000 millones. Eso supondría el doble de la
inversión realizada por el Ministerio de Fomento en 2015 en
infraestructuras (...)
En julio de 2015 Rajoy forzó los tiempos parlamentarios para aprobar el
presupuesto de 2016. Y se permitía el lujo de dar lecciones morales a
Alexis Tsipras y nuestros socios griegos sobre la importancia de cumplir
el déficit. (...)
La Comisión Europea estima ahora que Rajoy cerrará el déficit en el 4,6%, algo que ya anticipé hace un año en esta columna.
Eso supone una desviación de 20.000 millones, que se produce por su
bajada de impuestos, principalmente al 5% de españoles más ricos y a las
grandes empresas, y por aumento del gasto. Destaca el gasto corriente e
improductivo en la administración central que en 2015 creció un 13%
anual y en 2016 crece un 11% anual. O sea desde 2014 Rajoy ha aumentado
la burocracia un 25%. (...)
Lo que produce vergüenza como español es que la cuarta economía de
Europa esté pendiente de un personaje impredecible, que antepone sus
intereses personales a los de los 46 millones de ciudadanos, que
mayoritariamente le han rechazado en las urnas y que ninguno del resto
de partidos quiere salir con él en la foto." (José Carlos Díez, El País, 28/07/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario