13.9.16

Roberto Centeno: por qué colaboro en la campaña de Trump... porque favorecerá a Europa y tendrá excelentes relaciones con Rusia. Cousas veredes...

"A principios de julio, un amigo, muy relacionado con petroleros tejanos y con quien trabajé en el pasado, me propuso colaborar en la campaña de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos para tratar de captar el voto hispano, de enorme importancia en varios estados clave y uno de sus grandes talones de Aquiles.  (...)

Permítanme antes de seguir explicar las razones por las que entendí que debía (muy modestamente) colaborar con el equipo de Manhattan en su estrategia para captar el voto hispano, un voto muy reticente por las descalificaciones y frases disparatadas lanzadas por el candidato. Pero como me dice su gente: “Donald es como es y nadie va a hacerle cambiar”.

 Y las razones se resumen así: si gana las elecciones, se va a producir un giro radical en la política exterior y en la política económica de los Estados Unidos, que favorecerá significativamente a Europa y a otros países, aparte de la novedad que implicaría un presidente con excelentes relaciones con el primer mandatario de Rusia.

En primer lugar está su compromiso firme de aniquilar al Estado Islámico, lo que dará un golpe muy serio al terrorismo que, sin sus bases logísticas y de mando y sin el magnetismo que ejercían sobre muchos jóvenes radicales los éxitos del Estado Islámico, ocurrirá como con Al Qaeda cuando perdió su bastión de Afganistán: su capacidad de atentar disminuirá drásticamente. 

Después, y como Trump no es un imperialista, se concentrará en los problemas internos, sin inmiscuirse en la política de otros países. Todo lo contrario que Hillary Clinton, cuya desastrosa política exterior ha traído ríos de sangre, dolor y lágrimas. Mucho mas agresiva que Obama, es extremadamente peligrosa para Oriente Medio, Rusia y China: “No hay país que no esté dispuesto a invadir o intervenir”, denuncia Trump. (...)

Luego viene la parte económica y social, que es la que decidirá la campaña. Hillary Clinton, al igual que ha ocurrido en la Unión Europea, propone una política económica ultraliberal que beneficia esencialmente a unas élites depredadoras que controlan todos los grandes medios de comunicación, ferozmente anti-Trump. Un 1% de la población se ha apoderado de la casi totalidad del crecimiento de las últimas décadas.

 La clase media y trabajadora está literalmente harta de escuchar falsas promesas mientras su vida no mejora, y lo que es peor, por primera vez en su historia los hijos vivirán peor que sus padres. “La crisis les ha atenazado y afectado gravemente a sus vidas, por ello muchos votantes prefieren a un duro hijo de puta que derribe al ‘establishment’, al que culpan de todo ello”.

Luego están los cambios sociales, muy bien descritos en el ‘El País’ por Marc Bassets: “Para muchos americanos que pasan por serias dificultades económicas, existe una sensación de precariedad que les hace cuestionar la futura seguridad económica de ellos, de sus familias y del país, a lo que se unen los cambios poblacionales y culturales que han ocurrido de modo muy rápido, como la diversidad racial o los nuevos derechos civiles para gays y lesbianas”, quieren conservar su cultura y sus valores y legar un mundo mejor y no peor para sus hijos, que es lo que está sucediendo, “que al menos tengan lo mismo que ellos tuvieron”, y esto es lo que Trump les garantiza junto con la protección de sus puestos de trabajo, fuertemente amenazados por la globalización descontrolada o la manipulación de los tipos de cambio como hace China.

Trump acusa también a la Reserva Federal de mantener tipos de interés bajos por razones políticas, lo que esta creando una ‘falsa economía’, como en la Unión Europea. Si gana las elecciones y su política económica triunfa, el ‘establishment’ europeo tendrá muy difícil mantener su disparatada política de expansión monetaria sin reglas ni control alguno a intereses negativos para financiar el despilfarro.  (...)

Las ideas que les envié primero y discutí con ellos después para captar el voto hispano eran tres muy sencillas que resumo brevemente. La primera, que los hispanos son muy sensibles al idioma y orgullosos de sus países de origen, por ello un primer paso para ganarse su voto sería que las propuestas del candidato les sean explicadas en los estados con presencia hispana importante en su propio idioma: el español. 

A este fin, los directivos de campaña deben buscar y encontrar, entre los hispanos que les apoyan, las mejores personas para explicar con claridad las ventajas de apoyar a Trump; incluso el propio candidato debería incluir dos o tres frases en español cuando se dirija a estas audiencias.

La segunda son las medidas económicas, que es lo que más preocupa al electorado norteamericano (hispano o no) con gran diferencia. El reparto más justo de la riqueza creada, el empleo digno y la presión fiscal sobre la clase media y la clase trabajadora es lo que decidirá las elecciones. Y aquí el programa de Trump supera al de Clinton por goleada. (...)

 El tema fiscal es clave, propone reducir los tramos de siete a tres (12%, 25% y 33%) y bajar los tipos a la mayoría de ciudadanos. Comparen ustedes con la situación en España para tramos equivalentes de 24%, 37% y 45% y con toda la depredadora clase política y la caterva de medios endeudados esperando el maná que los mantenga, pidiendo que se suban “porque son bajos”.  (...)

España es un auténtico infierno fiscal para la clase media y trabajadora, que soporta los terceros mayores impuestos de la OCDE, y si se considera la eliminación masiva de deducciones por Rajoy, y el sinfín de impuestos y recargos de comunidades autónomas y ayuntamientos, la familia media española está sometida al mayor expolio fiscal de Europa. Si Trump pudiera presentarse en España, arrasaría. (...)

Por supuesto, estas consideraciones al votante norteamericano, que ni sabe qué es la Unión Europea, ni el Brexit, le traen al pairo. Sin embargo, los paralelismos entre lo que propone Clinton y los irresponsables gobiernos europeos son importantes para los debates específicos.

 De hecho, el equipo de campaña me ha pedido la máxima información sobre por qué el programa de estímulos de expansión monetaria del BCE, que incluye tipos de interés negativos, préstamos a bajo tipo de interés a bancos y programas de compra de bonos por trillones (americanos) de euros está fracasando estrepitosamente tanto en crecimiento como en inflación (Trump aboga por hacer justo lo contrario).(...)

“Tenemos un 100% de posibilidades de ganar”, me dijo el viernes Carter Montgomery, un destacado miembro del equipo de Trump, a quien conocí hace tiempo en el Dallas Petroleum Club. "                 (Roberto Centeno, El Confidencial, 12/09/16)

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